2026/05/02

Porque lo llaman amor cuando es otra cosa..

 A veces me paro a pensar en el amor, en todo lo que se dice sobre él, en lo fácil que es nombrarlo… y en lo difícil que parece entenderlo cuando toca vivirlo de verdad, porque viendo, escuchando y leyendo tantas historias, me da la sensación de que muchas veces no hablamos de lo mismo.


Porque se confunde demasiado, se llama amor a lo que duele, a lo que desgasta, a lo que controla, a lo que genera inseguridad, y claro… así es normal que no funcione, porque lo que se intenta sostener no es amor, es otra cosa disfrazada.


Y sin embargo, el amor de verdad no debería sentirse así, no aprieta, no ahoga, no obliga, el amor cuida, respeta, acompaña… y también sabe soltar, porque querer de verdad es querer el bien del otro, aunque a veces no coincida contigo, y eso no es perder, eso es amar sin ego.


Pero hay algo que, para mí, lo cambia todo y casi siempre falta… hablar, decir lo que sentimos, lo que necesitamos, lo que nos duele, sin esperar a que el otro adivine, sin esconderse detrás del orgullo o del miedo, porque el amor no es suposición… es comunicación.


Porque muchas historias no se rompen por falta de sentimiento, se rompen por falta de palabras, por silencios mal gestionados, por no decir a tiempo lo que habría cambiado todo, y al final no es que no hubiera amor… es que no se supo cuidar.


Yo ya no quiero un amor a medias, ni algo que se mantenga por costumbre, quiero algo tranquilo, pero de verdad, amable, consciente, respetuoso… un amor que se note en los detalles, en la forma de estar, en cómo se habla y en cómo se cuida.


Porque no todo el mundo se queda, hay personas que pasan, otras que ni siquiera rozan… y luego están esas pocas que se quedan dentro, las que cambian algo en ti, las que importan de verdad, y eso, eso no debería perderse por no saber hacerlo bien.


Al final lo tengo claro… el amor no se adivina, no se sufre, no se fuerza… el amor se habla, se cuida, se construye… y cuando es de verdad… se queda... Llámame loca, pero así lo creo.