2026/05/28

El alma lo nota..

 Cuántas veces los daños del pasado terminan convirtiéndonos, sin querer, en personas que en realidad no somos, cuántas veces una decepción mal curada nos vuelve fríos con quien no lo merece, desconfiados con quien llega con la verdad, distantes con personas buenas que solo intentaban cuidarnos.


Y qué injusto es cuando pagan justos por pecadores... Porque hay heridas que no desaparecen cuando termina la historia que las provocó, se quedan dentro, escondidas, condicionando cómo miramos, cómo sentimos, cómo reaccionamos, cómo amamos.


Y entonces empiezan los miedos, el autosabotaje, las dudas constantes, las ganas de salir corriendo incluso cuando por fin alguien te trata bonito.


A veces ni siquiera reaccionamos contra la persona que tenemos delante, reaccionamos contra todo aquello que nos hicieron antes,contra abandonos, las mentiras, las manipulaciones, los silencios, las promesas rotas... Dolores que aún siguen vivos aunque haya pasado el tiempo.


Y sin darnos cuenta levantamos muros donde quizá solo hacía falta calma, cariño y paciencia.


Pero también llega un momento en el que uno entiende que no todo el mundo viene a hacer daño, que todavía existen personas capaces de cuidarte sin romperte, de quedarse sin confundirte, de darte paz en lugar de ansiedad... Personas que, con pequeños gestos casi invisibles, te recuerdan cada día que ya no estás solo, que no tienes que sobrevivir todo el tiempo, que puedes volver a confiar despacio, volver a sentir bonito, volver a ser tú sin miedo.


Y quizá sanar también sea eso… Dejar de vivir defendiéndote de todo, volver a reconocer tu valor y permitir que las personas buenas no paguen las heridas que dejaron otras... Porque cuando alguien llega con verdad, con luz y con buenas vibras de las de verdad… el alma lo nota. 



2026/05/25

Porque el Universo te está hablando, escúchalo.

 Hay cosas que no sé explicar… pero que tampoco necesito entender del todo para saber que pasan... 


Como esas coincidencias que te dejan pensando un segundo de más, ese mensaje que llega justo cuando tú estabas a punto de escribir lo mismo, esa canción que suena en el momento exacto en el que tú estabas recordando algo, esa sensación rara de “esto ya lo he vivido”… aunque no sepas cuándo ni cómo.


Y luego están las conexiones... esas que no hacen ruido, pero te descolocan por dentro. Cuando piensas algo y, sin decirlo, aparece en la conversación, cuando escribes algo y, casi al mismo tiempo, la otra persona está sintiendo algo muy parecido, cuando hay días en los que parece que dos vidas, sin buscarlo, empiezan a ir al mismo ritmo.


Y claro, puedes llamarlo casualidad, o energía, o simple coincidencia…


Pero hay momentos en los que todo eso suena demasiado pequeño para lo que realmente se siente. Porque hay sincronías que no se fuerzan, no se planean, no se persiguen.... Simplemente aparecen.


Y te hacen preguntarte si de verdad todo es tan aleatorio como creemos, o si hay encuentros que llegan cuando dos personas, de alguna forma silenciosa, están en el mismo punto emocional sin saberlo.


Y no hablo de magia de película ni de grandes teorías… hablo de esa intuición tranquila que te dice “esto es raro… pero muy bonito”... De esas conexiones que no te quitan la paz, al contrario… te la amplían, te dan vida, te llenan de luz.


Y quizá lo más curioso de todo es eso, que hay personas que no solo entran en tu vida, sino también en tus pensamientos, casi al mismo tiempo que tú entras en los suyos...Y aunque no lo entiendas del todo… lo sientes.


Y cuando algo se siente así de claro por dentro, ya no hace falta mucho más... Porque el Universo te está hablando, escúchalo. 



2026/05/24

Reflexión de vida..

 Creo que la sociedad está cada vez más enferma, o quizá más desconectada de lo esencial, y lo más triste es que a veces parece que ya casi nadie se detiene a mirarlo de verdad.


Cada vez escucho más preguntas tipo “A qué te dedicas?”, pero no siempre desde la curiosidad genuina de conocer a alguien, sino desde la necesidad de encajarle un valor, una etiqueta, una medida de respeto que muchas veces depende más del dinero, del estatus o de lo que aparentas que de quién eres realmente.


Y sin quererlo, acabamos entrando en ese juego... Un juego donde el valor de alguien parece depender del trabajo, del dinero, del estatus, de lo que enseña, de lo que consigue… como si eso fuera lo que realmente define a una persona.


Nos han hecho pensar que somos libres, pero vivimos condicionados por lo que tenemos, por lo que mostramos, por lo que otros ven de nosotros.


Buscamos validación en redes sociales, contamos likes como si fueran abrazos reales, medimos momentos en pantallas, y a veces terminamos construyendo versiones de nuestra vida que no existen del todo, solo para encajar en una imagen que tampoco es real y con personas que ni siquiera nos conocen.


Y en medio de todo eso, lo auténtico se va perdiendo... 


Me niego a seguir alimentando esa realidad. Cada vez siento más clara una especie de rebeldía interna, una necesidad de salir de ese juego donde todo parece estar diseñado para el ego, para la comparación, para la apariencia.


Porque el valor de una persona no debería medirse por lo que tiene, sino por cómo trata, cómo siente, cómo respeta, cómo se relaciona con los demás cuando nadie está mirando.


Quizá lo más revolucionario hoy en día no sea destacar, sino ser real.


Y tal vez ha llegado el momento de dejar de pedir permiso para ser uno mismo, de dejar de encajar donde no hay verdad, de simplemente ser... sin máscaras, sin comparaciones, sin miedo... Con todas las consecuencias.

2026/05/19

No a personas tóxicas..

 No sé fingir… y sinceramente, a veces siento que eso, en el mundo en el que vivimos, casi parece un problema.


Porque cada vez hay más personas que saben manipular sonriendo, herir haciéndose las víctimas y hacerte sentir culpable por reaccionar a cosas que jamás tendrías que haber soportado.


Y una acaba cansándose… cansándose de tanta falsedad emocional, de tanta gente incapaz de mirar hacia dentro pero experta en hacerte dudar de ti misma:


Culpable por poner límites, culpable por alejarte, culpable por decir “hasta aquí”, culpable incluso por abrir los ojos.


Y qué triste es eso… cuando las personas que sienten de verdad viven cuestionándose constantemente mientras quienes hacen daño siguen su vida como si nada.


Yo no sé vivir así.


No sé fingir cariño donde ya solo queda decepción, ni sostener sonrisas vacías delante de quien me rompió por dentro y después intentó convencerme de que el problema era mi manera de sentir.


Porque hay personas que no te destruyen de golpe… te van apagando poco a poco, con silencios, con indiferencia, con medias verdades, con frialdad, con pequeños gestos que terminan haciéndote sentir demasiado sensible por pedir algo tan básico como amor, respeto, sinceridad y tranquilidad.


Y lo peor es que acabas pensando que quizá exiges mucho… cuando en realidad solo estabas pidiendo lo mínimo que cualquier corazón merece.


Por eso ya no admiro a quien aparenta perfección, admiro a quien todavía sabe ser auténtico en un mundo lleno de máscaras, a quien sabe querer sin manipular, a quien cuida sin hacer daño, a quien sabe pedir perdón, a quien no necesita apagar la luz de otros para sentirse importante.


Y sí… quizá soy demasiado transparente para estos tiempos, demasiado emocional para tanta superficialidad disfrazada de madurez, pero prefiero seguir sintiendo de verdad antes que convertirme en alguien vacío por dentro.


Porque al final, cuando todo se calla y llega la noche, la paz más bonita sigue siendo poder dormir sabiendo que nunca necesitaste romper a nadie para sentirte fuerte. 

2026/05/18

Bienvenidos al circo..

 Bienvenidos al maravilloso mundo virtual!!

Acomódese en su sillón favorito y prepárese para ser querido, odiado, envidiado, ninguneado, bloqueado, vuelta a empezar y todo esto sin salir de casa y por el mismo precio!!

Que ríase usted de las luchas de gladiadores en el circo romano...

Ave Cesar!!

los que van a publicar te saludan!!

Pulgar hacia abajo y te mandan derechito a los leones...

Maravilloso mundo

del "love is in the air" ,

que de love poco y de aire mejor el que te entra por la ventana en una mañana de invierno...

Bienvenidos al maravilloso mundo virtual, un circo de varias pistas donde los acróbatas se esmeran en subir a las alturas sin red de protección desplegando todo su arte, los payasos que con tres o cuatro gracias aprendidas hacen reír al personal en medio de enormes aplausos...

Y en la pista central y la más grande, los monitos de repetición, que por su falta de destreza imitan a los unos y a los otros...

Y así día tras día....

Si cada uno juega a su modo, juguemos entoces!!

El gran espectáculo del circo!!

Agárrense fuerte a sus asientos y que continúe el show!!

Ya lo decía Roberto Carlos.. 

"yo quiero tener un millón de amigos y así más fuerte poder cantar" 

si ese es su caso enhorabuena!!

Yo me quedo con mi Sinatra que vivió a su manera y no le fue nada mal 

PD:Vive y deja vivir 

Que estamos aquí cuatro días y tres ya han pasado!!

Que a veces es preferible la calidad a la cantidad!!


2026/05/17

Aléjate de personas así..

 Hay personas incapaces de sostener la incomodidad de verse como realmente actuaron. Y entonces hacen algo muy común: cambian la historia. Quitan partes, exageran otras, se colocan como víctimas y convierten a quien sufrió las consecuencias en “el problema”.


Porque aceptar que hiciste daño requiere madurez emocional. Requiere responsabilidad, autocrítica y valentía para mirar conductas propias sin maquillarlas. Y no todo el mundo está dispuesto a hacerlo. Hay personas que prefieren proteger su ego aunque eso implique distorsionar completamente la realidad.


Y lo más desesperante es que muchas veces lo hacen con tanta convicción que terminas dudando hasta de tu propia experiencia. Ahí es donde ciertas dinámicas se vuelven muy dañinas: cuando además de herirte, intentan reescribir lo ocurrido para no cargar con la culpa de sus actos.


Pero recuerda algo importante: que alguien cuente una versión distinta no cambia lo que viviste. No necesitas convencer a todo el mundo de tu dolor para que sea real. Las personas emocionalmente inmaduras suelen necesitar quedar bien consigo mismas; las personas sanas necesitan hacerse responsables.


Y sí, decepciona muchísimo descubrir que hay gente más comprometida con mantener su imagen que con reparar el daño que causaron.

Lo mejor es alejarse de ese tipo de personas y sin necesidad de aclarar nada , hay personas tan necias y ensimismadas , con falta de educación emocional y tan faltas de validación externa que nunca aceptarán sus errores..

2026/05/14

Me gusta el silencio 🤫

 Me gusta el silencio, creo que tiene algo especial… algo que no sé explicar del todo pero que me calma. Es como si me diera permiso para simplemente ser, sin tener que demostrar nada, no hace preguntas incómodas, no espera respuestas, no exige, solo está, me acompaña en esos momentos en los que me pierdo en mis pensamientos, en mis viajes mentales, esos que a veces ni yo entiendo del todo, no me juzga, no me acelera... Me deja respirar.


Por eso disfruto tanto de la meditación, no porque sea experta ni porque siempre consiga vaciar la mente (a veces es todo lo contrario), sino porque en ese ratito encuentro un espacio que es solo mío, un lugar dentro de mí donde no hay ruido del mundo ni expectativas... Me siento y simplemente estoy. A veces me desordeno ahí dentro, otras veces me encuentro, pero siempre consigo escucharme.


Y es que en un mundo tan ruidoso, donde todo el tiempo estamos contestando mensajes, corriendo, reaccionando, trabajando... el silencio se ha vuelto mi refugio. No es ausencia de cosas, es presencia de paz, que es diferente. Tal vez por eso lo valoro tanto, porque me recuerda que puedo parar, que no todo tiene que ser entendido, dicho o solucionado. A veces, solo hay que sentir y estar.


Quizás por eso cada vez busco más esos momentos donde el silencio me abraza, aunque sea un ratito. Porque en medio de todo lo que me pasa, de todo lo que soy y lo que intento ser, necesito ese espacio donde no tengo que rendirle cuentas a nadie, ni siquiera a mí misma. Solo cerrar los ojos, respirar hondo y recordar que, aunque todo se mueva afuera, yo también tengo un lugar donde todo puede quedarse quieto un momento. Y ese lugar, muchas veces, empieza en el silencio y siempre en mi..



2026/05/13

SANAR..

 Me conozco perfectamente… sé muy bien de qué estoy hecha, aunque a veces desde fuera no se note. Estoy hecha de cicatrices que aprendieron a caminar erguidas, de golpes que no pudieron romperme, de silencios tragados, de noches reconstruyéndome sola, de lágrimas que nadie vio y de una fuerza que nació justo donde más me dolía.


Hay días en los que soy hormigón armado, imposible de mover aunque el mundo tiemble alrededor, y otros en los que soy vidrio soplado… aparentemente fuerte, pero tan sensible que una sola palabra puede atravesarme por dentro.


También tengo algo de fuego, de uranio y plutonio emocional, porque cuando algo me importa de verdad lo siento intensamente, para bien y para mal, y cuando me decepcionan… ardo.


Hay cosas que ya no me afectan porque aprendí a poner distancia, a entender que no todo merece mi energía, que no todas las batallas necesitan mi presencia, que no todas las personas tienen acceso a mí.


Otras, en cambio, todavía consiguen destruirme un poco, porque por mucho que una se haga fuerte, hay heridas que siempre encuentran el mismo sitio donde doler.


Y luego están esas otras cosas… las que directamente destruyo yo, sin culpa y sin mirar atrás, porque llega un momento en la vida en el que entiendes que proteger tu paz también es una forma de amor propio.


Y sí… soy todo eso junto, fuerza y sensibilidad, calma y explosión, refugio y tormenta… pero sobre todo soy alguien que, después de todo, sigue aquí. 



2026/05/12

Que te den,a tiempo libera mucho estrés..

 Los que más necesitan venir a terapia casi

nunca vienen.

Vienen las personas que tuvieron que soportarlos y los que cargaron con las consecuencias de lo que no quisieron trabajar.

Porque cuando alguien no se hace responsable de sí mismo, alguien más termina pagando el precio.


A mi edad ya no tengo tiempo, ya no tengo paciencia, ya no tengo más ganas de entenderlo todo y a todos. 

Ya no busco lo que les contente a los demás, busco lo que me complace a mí. 

Ya no tengo tiempo ni ganas de falsas sonrisas y cortesías ineficaces.

 Ya no tengo ganas de buscar a quien no me busca a mí, ni de hacer cosas si no las quiero hacer. 

A mi edad se tiene esa parte de sabiduría y despreocupación que hace que en lugar de decir "no te preocupes, no importa" digas: "¿Sabes lo que te digo? ¡Que te den!". 

Y es verdad que es una grosería, pero te sientes tan bien y tan liberado al decirlo, porque a mi edad tengo demasiados "que te den" acumulados y ya no me queda paciencia.

SI QUIERES CAMBIARME, QUIERES A ALGUIEN QUE NO SOY YO

 Cuando tu día apesta a mierda y todo conspira para que pierdas la poca paciencia que te queda, llega alguien.

No un santo, no un terapeuta con cara de yogur sino esa persona que te suelta una frase directa, hiriente en cariño y sincera como un puñetazo de ternura:

 “Eres un desastre hermoso y me encanta que lo seas”. No te arregla la vida, no borra la bronca ni los callos del alma, pero te devuelve un pedazo de humanidad que creías perdido.

 Te salva el día como quien te tira una cuerda en medio del barro: no te limpia, pero te jala, te deja en pie y un poco menos rota. Y ahí, entre la rabia y la risa amarga, te das cuenta de que no necesitas que te arreglen; 

Necesitas que alguien te confirme que sigues siendo peligrosa, divertida y digna de ser salvada, aunque sea a empujones..

Si quieres cambiarme,

entonces nunca me quisiste de verdad.

Quisiste una idea,

una versión moldeable,

una mujer que encajara en lo que tú imaginabas.

Pero yo no soy barro para tus manos

ni un personaje que puedas corregir a tu gusto.

Soy lo que soy:

con mis luces,

mis sombras,

mis cicatrices

y mi forma indomable de estar en el mundo.

Querer cambiar a alguien

no es amor.

Es ego disfrazado de cariño.

Así que si necesitas transformarme

para poder quererme…

no me quieres a mí.

Quieres a alguien que nunca existió.

2026/05/10

Amor, desamor o falta de ganas..

 Con el tiempo dejas de creer tanto en las palabras… y empiezas a fijarte más en quién realmente encuentra la manera de quedarse.


Porque quien quiere algo de verdad, llega, aunque sea tarde, aunque tenga mil cosas encima, aunque el orgullo le grite que no escriba, aunque la vida le desordene los planes… llega. Quizá cansado, quizá roto, quizá lleno de dudas… pero llega.


Los demás siempre tendrán una excusa preparada, demasiado trabajo, demasiado estrés, demasiado lío, demasiado complicado… y al final te das cuenta de que el problema nunca fue el tiempo, fue la falta de ganas.


Porque cuando alguien te importa de verdad, no desapareces durante días como si nada, no conviertes el cariño en algo intermitente, no haces sentir a la otra persona que pedir un poco de atención es pedir demasiado.


Y sí, claro que todos tenemos vida, problemas, heridas y momentos donde no podemos con todo, pero hay una diferencia enorme entre no poder… y no querer.


A veces nos empeñamos en justificar ausencias, silencios y frialdades solo porque queremos mucho a alguien, pero el amor no debería sentirse como estar mendigando interés, ni esperando migajas emocionales mientras intentas convencerte de que “ya cambiará”.


Porque quien quiere estar, está, y quien no… siempre encontrará una forma elegante de no hacerlo.


Y al final entiendes algo muy simple, pero muy real: no existe ningún viaje bonito si no tienes un lugar al que quieras volver, una persona que se sienta hogar incluso en mitad del caos, alguien con quien descansar el alma después de todo.


Porque cuando le importas a alguien de verdad… nunca te hace sentir "en pausa". 



2026/05/09

La verdad sobre el hantavirus.

 Para este punto ya todos escuchamos hablar del crucero con hantavirus y del todo el caos y miedo que generó en los que viajaron con los infectados y claro, luego de días de estar escuchando y leyendo noticias sobre este brote, ha surgido una pregunta que nos tiene nerviosos a todos, ¿estamos frente a una nueva pandemia?, y peor aún, ¿este será el nuevo 2020?

Si de solo leer la palabra ‘infectados’ ya sientes que te falta el aire y quieres salir corriendo a comprar papel de baño como si fuera marzo de 2020, respira profundo. En los últimos días, el internet se volvió loco con la noticia de un crucero de lujo en el Atlántico Sur donde un brote de hantavirus causó varias muertes. La embarcación terminó en Cabo Verde y ahora España se prepara para recibir a los pasajeros no afectados en las Canarias

Obviamente, el trauma del encierro salió en minutos, pero antes de que entres en pánico total y empieces a cancelar todos tus planes del año, vamos a analizar qué onda con este virus de la mano de expertos, porque la información falsa vuela extremadamente rápido cuando se trata de redes sociales.


¿Qué rayos es el hantavirus y por qué está en un crucero?

Lo primero que tienes que saber es que el hantavirus no es el “nuevo villano” de la temporada; de hecho, lo conocemos desde los años 50 y tampoco es un virus que salió de la nada, se trata de una enfermedad zoonótica. Esto significa que se transmite de animales a humanos, específicamente a través de roedores


El contagio pasa cuando tienes contacto con la saliva, orina o excrementos de estos animales infectados. Según explica Víctor Jiménez Cid, catedrático de Microbiología, existen muchas variantes, pero la que causó el caos en el crucero es la cepa Andes, que es típica de Sudamérica. Lo “raro” de esta cepa es que es la única que ha reportado contagios entre personas, pero no te asustes, no funciona como el COVID.


Aquí es donde todas podemos soltar un suspiro de alivio, a diferencia del bicho que nos encerró hace unos años, el hantavirus no se transmite por el aire, para que tú te contagies de otra persona, se necesita un contacto íntimo y prolongado, así que no, no es como que alguien estornude a tres metros de ti en el metro y ya te vas a morir, No..


El mecanismo más común de contagio es inhalar aerosoles que se forman de las heces de los roedores en ambientes cerrados o sucios. El Dr. José Barberán López, del Hospital HM Montepríncipe, aclara que, aunque el virus puede ser grave y afectar pulmones o riñones causando fiebres hemorrágicas, no tiene ese potencial explosivo de contagio masivo que nos traumó en el pasado.


Deberíamos preocuparnos por una pandemia?

La respuesta corta de los expertos es un rotundo NO. No estamos ante un escenario de pandemia global, el hantavirus es endémico, lo que significa que solo aparece en zonas específicas donde viven los animales que lo portan. Además, es un virus “fácil” de controlar con protocolos de aislamiento sencillos.

Si se aplica un protocolo razonable, el riesgo es mínimo”. El brote en el barco probablemente afecte solo a quienes estuvieron muy cerca de los enfermos en la fase inicial de los síntomas (fiebre, cansancio, dolor muscular) y sí, la tasa de mortalidad puede dar miedo, pero la verdad es que muchas veces la infección pasa casi desapercibida como una gripa fuerte.

La persona correcta..

 Después de algún que otro “para siempre” que duró menos que un paquete de hielo en agosto, un par de cuentos chinos nivel Netflix y varias decepciones con gente que prometía el cielo pero no sabía ni sostener una conversación incómoda… acabas entendiendo algo muy simple: cuando aparece la persona correcta, todo deja de sentirse tan complicado.


Porque la persona correcta no juega al ahora sí, ahora no, no desaparece cuando las cosas se ponen reales, no te deja adivinando lo que siente como si estuvieras resolviendo un escape room emocional.


La persona correcta no dura dos noches ni tres copas de más, dura en los días normales, en los silencios, en los domingos tontos, en los “avísame cuando llegues”, en las buenas noches que no se olvidan, en los pequeños detalles que hoy parecen casi ciencia ficción.


Es alguien que te hace sentir tranquila sin aburrirte, que te da alas sin soltarte la mano, que no necesita controlarte para elegirte cada día, alguien capaz de recordarte el primer beso, la primera risa absurda, el primer abrazo de esos donde ya notas que algo cambia por dentro.


La persona correcta no viene a salvarte la vida como en las películas, bastante tiene con gestionar la suya, pero sí se queda a tu lado mientras ordenáis juntos el caos, te escucha cuando ni tú te entiendes, te abraza cuando no sabes explicar qué te pasa y convierte lo cotidiano en un lugar bonito donde quedarse.


Y no, no es perfecta, gracias a Dios, porque bastante miedo dan ya las personas que parecen sacadas de una frase motivacional de taza de desayuno. La persona correcta también tiene heridas, días malos y manías raras… pero sabe cuidarte incluso en medio de todo eso.


Es la que entiende que amar no es poseer, que no le perteneces… pero aun así no quiere compartir tu ausencia con nadie más. La que construye contigo poco a poco, sin prisas, sin espectáculos, sin hacer del amor una competición de egos.


Y después de tantas historias mal escritas, te das cuenta de que el amor bonito sí existe y que ya llegará cuando tenga que llegar, sin regalarte amores equivocados, sin prisa, sin pausa, cuando tenga que hacerlo… y no hará ruido.



2026/05/05

Madurar eso es para las frutas.

 No soy una mujer que lo tenga todo claro, ni que vaya dando lecciones, soy más bien alguien que ha pasado media vida buscando, intentando entender, equivocándome, volviendo a empezar, madurando… y aún sigo en ello, pero ya no busco donde buscaba antes.


Antes miraba fuera, en lo que otros decían, en lo que parecía correcto, en lo que se suponía que tenía que ser o hacer, y con el tiempo entendí que muchas de esas respuestas no eran mías, que por mucho que encajaran… a mí no me llenaban.


Ahora escucho de manera distinta, más hacia dentro, más despacio, más honesto, como si algo en mí, muy profundo, me fuera hablando sin palabras, sin ruido, sin necesidad de convencerme de nada, solo mostrándome lo que realmente soy.


Mi historia no es perfecta, ni ordenada, ni bonita de principio a fin, tiene contradicciones, decisiones que no entendí en su momento, errores, aciertos, momentos de locura, de pérdida, de reconstrucción… pero es mía, real y sin adornos.


Y quizá por eso hoy me siento más en paz, porque ya no intento encajar en lo que no soy, porque he dejado de mentirme, porque he entendido que vivir de verdad no siempre es fácil, pero es lo único que realmente merece la pena y si lo haces al lado de personas de buen corazón, aunque sean pocas... La vida es maravillosa. 



2026/05/02

Porque lo llaman amor cuando es otra cosa..

 A veces me paro a pensar en el amor, en todo lo que se dice sobre él, en lo fácil que es nombrarlo… y en lo difícil que parece entenderlo cuando toca vivirlo de verdad, porque viendo, escuchando y leyendo tantas historias, me da la sensación de que muchas veces no hablamos de lo mismo.


Porque se confunde demasiado, se llama amor a lo que duele, a lo que desgasta, a lo que controla, a lo que genera inseguridad, y claro… así es normal que no funcione, porque lo que se intenta sostener no es amor, es otra cosa disfrazada.


Y sin embargo, el amor de verdad no debería sentirse así, no aprieta, no ahoga, no obliga, el amor cuida, respeta, acompaña… y también sabe soltar, porque querer de verdad es querer el bien del otro, aunque a veces no coincida contigo, y eso no es perder, eso es amar sin ego.


Pero hay algo que, para mí, lo cambia todo y casi siempre falta… hablar, decir lo que sentimos, lo que necesitamos, lo que nos duele, sin esperar a que el otro adivine, sin esconderse detrás del orgullo o del miedo, porque el amor no es suposición… es comunicación.


Porque muchas historias no se rompen por falta de sentimiento, se rompen por falta de palabras, por silencios mal gestionados, por no decir a tiempo lo que habría cambiado todo, y al final no es que no hubiera amor… es que no se supo cuidar.


Yo ya no quiero un amor a medias, ni algo que se mantenga por costumbre, quiero algo tranquilo, pero de verdad, amable, consciente, respetuoso… un amor que se note en los detalles, en la forma de estar, en cómo se habla y en cómo se cuida.


Porque no todo el mundo se queda, hay personas que pasan, otras que ni siquiera rozan… y luego están esas pocas que se quedan dentro, las que cambian algo en ti, las que importan de verdad, y eso, eso no debería perderse por no saber hacerlo bien.


Al final lo tengo claro… el amor no se adivina, no se sufre, no se fuerza… el amor se habla, se cuida, se construye… y cuando es de verdad… se queda... Llámame loca, pero así lo creo.