2026/04/09

La Soledad..

 Un día la soledad me abrazó, y en lugar de apartarla, decidí quedarme con ella... Al principio no me gustaba su presencia, me parecía extraña, incómoda, pero con el tiempo empecé a conocerla mejor, nos hicimos buenas amigas, y aunque no fue fácil, aprendí a valorarla. Descubrí que la soledad no siempre es sinónimo de tristeza, sino un espacio donde podía llegar a conocerme, poco a poco, sin máscaras y sin expectativas mías o de los demás.


Durante mucho tiempo, ella fue mi compañera fiel, la que me ayudó a descubrir mis propios pensamientos y a escuchar mi voz interior. Con ella aprendí a disfrutar de mi propia compañía, a entender que estar sola no es lo mismo que sentirse sola. Poco a poco, empecé a sentirme más fuerte, más segura de quién soy.


Ahora, aunque la vida me rodea de personas y nuevas experiencias, la soledad aún me visita de vez en cuando. Y cuando lo hace, me alegra su presencia. Nos sentamos juntas, hablamos de sueños, de miedos, y a veces incluso reímos de lo que antes me preocupaba. La soledad se ha convertido en esa amiga especial que, aunque no siempre está, cuando llega me recuerda la importancia de tenerla en mi vida.


Gracias a ella, he aprendido que la soledad no es algo a lo que temer, sino un refugio donde puedo reconectar conmigo misma y encontrar la calma en medio del caos. Y así, cada vez que la soledad me visita, la recibo con una sonrisa, sabiendo que, juntas, hemos recorrido un largo camino.


Algunas personas creen que soy fría, pero en realidad no es así, simplemente es, que en algunas ocasiones valoro más la compañía de mi amiga la soledad. No todos tienen permiso para entrar a mi mundo interior, disfruto haciendo las cosas a mi manera, de forma independiente, y a veces prefiero estar en un rincón tranquilo, lejos del mundanal ruido, sumergida en mis pensamientos. 


No es que no me guste estar rodeada de otros, pero mi prioridad nunca ha sido pertenecer a un rebaño o intentar encajar en una multitud, sino llegar a conocerme a mí misma para entender mejor el mundo que está a mi alrededor... 


2026/04/08

Ser mujer parece un pecado..

 Nunca he terminado de entender en qué momento ser una mujer consciente de sí misma se convirtió en algo que incomoda tanto.


Una mujer que sabe quién es, que no necesita a nadie para sentirse completa, que no le teme al silencio ni a su propia compañía, que se mira sin disfraz, que se acepta, que se cuida, que se elige. Y, sin embargo, la llaman difícil... Difícil!.


Como si tener claridad fuera un defecto,

como si no conformarse fuera un problema, como si no encajar en lo esperado fuese una especie de rebeldía que hay que señalar.


Y entonces una empieza a preguntarse si el problema es realmente ser así… o si lo que ocurre es que no todo el mundo sabe qué hacer con una mujer que no necesita ser salvada, ni validada, ni reducida.


Porque tal vez no somos difíciles, tal vez somos incómodamente honestas, tal vez somos demasiado enteras para quien está acostumbrado a medias tintas... Demasiado libres para quien solo sabe querer desde el control.


Y ahí es donde algo dentro se ordena, porque entiendes que no hay nada que suavizar, nada que esconder, nada que hacer más pequeño para encajar mejor en manos equivocadas.


No somos difíciles, somos claras, somos completas, somos profundamente libres y

Y eso no es un problema… es un filtro, porque quien sabe mirarte de verdad, no se asusta, se queda y quien no.. simplemente se aparta.


Y en ese gesto, silencioso pero honesto, es donde todo, por fin, cobra sentido. 



2026/04/07

La cara oculta de la luna..



 La cara oculta de la Luna no es realmente “oscura”. También recibe luz del Sol, igual que el lado que vemos desde la Tierra. Lo que ocurre es que nunca apunta hacia nosotros.


La Luna tarda exactamente el mismo tiempo en girar sobre sí misma que en dar una vuelta alrededor de la Tierra. Por eso siempre nos muestra la misma cara. A este fenómeno se le conoce como rotación sincronizada.


Pero el lado oculto es muy diferente visualmente.


Mientras la cara visible tiene grandes zonas oscuras y relativamente lisas, conocidas como “mares lunares”, la cara oculta está mucho más cubierta de cráteres, montañas y terrenos irregulares.


Allí se encuentra la enorme cuenca Polo Sur-Aitken, una de las cicatrices de impacto más grandes de todo el sistema solar. Tiene unos 2.500 kilómetros de diámetro y se formó hace más de 4.000 millones de años, cuando un gigantesco objeto chocó contra la Luna.


También hay cráteres enormes con fondos oscuros, restos de antiguas erupciones volcánicas y zonas donde el terreno parece más montañoso y accidentado que en la cara visible.


Si Artemis II pasa por detrás de la Luna, los astronautas podrían ver regiones completamente cubiertas de impactos, cordilleras gigantes y un paisaje mucho más salvaje que el que estamos acostumbrados a observar desde la Tierra.


Además, durante unos minutos perderán comunicación con la Tierra mientras la Luna quede entre la nave y nuestro planeta.




Voy a estar si me necesitas..

 A veces sé que no existen las palabras exactas, esas que realmente alivian o que consiguen quitar el peso de lo que uno lleva dentro… pero aun así, hay algo que sí quiero que tengas claro.


Que no tienes que poder con todo en soledad, que no siempre hay que estar bien, que también está bien parar, respirar y apoyarse… y ahí es donde entro yo, sin hacer ruido, sin invadir, pero estando de verdad.


No sé si tendré siempre la frase perfecta, pero sí tengo la intención más sincera: escucharte, acompañarte, quedarme… en lo fácil y en lo difícil, en los días buenos y en los que cuestan un poco más


Porque cuando alguien importa, no se le deja solo cuando más lo necesita… se le acerca, se le cuida, se le sostiene, aunque sea simplemente estando.


Así que, si en algún momento sientes que todo pesa demasiado… mírame, búscame… porque si me dejas, voy a estar ahí para lo que haga falta, porque antes el mundo también me pesó a mí.

2026/04/06

Apariencia,Egoísmo o Ireales?

 A veces pienso que la sociedad se ha convertido en un espejo sucio donde nadie quiere mirarse demasiado rato, todos se sacuden la culpa como migas de pan en la ropa, pero nadie pregunta quién ha horneado el pan, las relaciones humanas se han vuelto como vasos desechables, aguantan poco, sirven para lo justo, y luego al cubo de la basura... sin pena, sin reciclaje emocional, sin hacerse cargo de nada.


Lo que más me duele es que la empatía se ha vuelto motivo de sospecha, si eres amable creen que manipulas, si te abres, te juzgan, si sientes demasiado, te etiquetan de intensa, como si sentir fuera un defecto de fábrica... Es como si estar anestesiada emocionalmente fuera la nueva norma social.


Nos enseñaron tanto a protegernos que olvidamos cómo entregarnos. Ahora todo se mide, cuánto das, cuánto recibes, cuánto te afecta... todo se calcula, se negocia, se condiciona, nadie quiere amar primero, nadie quiere disculparse sin que sea a cambio de algo. Nos estamos volviendo expertos en no necesitar a nadie, no contar con nadie y mirar solo por lo nuestro... y eso, desde mi punto de vista, lejos de hacernos fuertes, nos está vaciando por dentro.


No quiero una sociedad donde la ternura tenga que disfrazarse de sarcasmo para no parecer frágil. Quiero un mundo donde mirar a los ojos no incomode, donde un "cómo estás?" no sea una frase de compromiso, donde decir “quedamos a tomar algo” no dependa de si aparece un plan “mejor”... Pero parece que desear eso es casi una rebeldía.


Y sí, me declaro rebelde, rebelde por seguir creyendo en la profundidad en medio de tanta superficialidad, rebelde por no querer anestesiarme como el resto, por seguir apostando por la honestidad aunque duela, por el cariño sin condiciones, por la presencia real en un mundo cada vez más ausente. 


Porque hoy, si defiendes lo justo dicen que te falta flexibilidad, si no tragas con lo que no va contigo eres complicada... Pues sí, prefiero ser complicada antes que cómplice, no pienso adaptarme a una frialdad que no siento mía, y si eso me vuelve incómoda para esta sociedad, entonces bienvenida sea mi incomodidad... Aunque me produzca tristeza ver en lo que nos estamos convirtiendo... Soy de esas personas que no encajan. 



2026/04/05

QUÉ CARAJOS ES LO QUE TE DA MIEDO?


La muerte: Todos vamos a morir.

La quiebra: Puedes recuperarlo todo.

 La vergüenza: A la semana, nadie se acuerda.

 El rechazo: Le pasa a todo el mundo.

 El fracaso: Es parte del camino.

El juicio de otros: Igual te van a juzgar.

 Perder personas: No todos están destinados a quedarse.

 Cometer errores: Vas a sobrevivir a ellos.

Tomar riesgos: El arrepentimiento duele más.

A mi edad, los cuentos de hadas aburren, las fantasías de princesas ya no existen, y el juntos para siempre es un verdadero reto.

A mi edad no es tan fácil los engaños, ya pasé lo ingenua, lo inocente, lo arrebatada, ya lo pienso dos veces para involucrarme con alguien, debe demostrar que de verdad lo vale.

Ya se pasó por la experiencia del engaño, del desencanto, del sufrir por amor, o lo que creía que lo era.

Me enfoco más en mí, en estar tranquila, disfrutar mi espacio.

A mi edad no tan fácil me mueven el piso, porque no quiero que muevan mi entorno, mi estilo de vida, mis planes personales.

Al menos que quien llegue, esté dispuesto a aportar cosas mejores, bonitas, verdaderas y con amor.


Vive cada día como si fuera el último. 

2026/04/03

Es fácil opinar, es fácil poner etiquetas.

 Es fácil poner etiqueta hoy tengo un día muy mierda gracias a compañeros incompetentes.

Hay algo que he aprendido con el tiempo, y es que no importa cuánto intentes explicar quién eres de verdad, porque cuando alguien ya ha decidido cómo verte, cualquier gesto, cualquier palabra, cualquier momento puntual… lo va a usar para encajarte en esa idea, aunque no tenga nada que ver contigo.


Y es curioso, porque a veces basta un solo instante, una reacción, un día malo o una respuesta fuera de lugar, para que otros crean que ya te conocen, que ya pueden definirte, como si una persona cupiera en un solo momento, como si todo lo que eres pudiera reducirse a algo tan superficial.


Pero la realidad es muy distinta, porque nadie conoce a nadie de verdad desde fuera, desde lo rápido, desde lo que se ve a simple vista, conocer a una persona es quedarse, es escuchar, es mirar más allá de lo evidente, es entender de dónde vienen sus silencios, sus formas, sus días buenos y también los no tan buenos.


Es fácil opinar, es fácil poner etiquetas, es fácil decir “es así” o “es de esta manera”, lo difícil es tener la sensibilidad de ir más allá, de no quedarse con lo primero, de no juzgar sin haber sentido de cerca lo que hay detrás de alguien.


Porque una persona no es un gesto, ni una reacción, ni momentos superficiales… es todo un mundo que solo se descubre cuando de verdad te tomas el tiempo de conocerlo.