2026/06/05

No me pongas a prueba..

 No me pongas a prueba, que no tengo garantía 

Una vez leí esa frase y se me quedo guardada y en ciertas ocasiones acude a mi mente y se hace presente. 


No me pongas a prueba, porque no soy ni un electrodoméstico, ni un nuevo producto de limpieza, ni siquiera un cosmético ideal…

No me pongas a prueba porque no me gusta tener que justificar lo que no se debe justificar, que es una forma de ser y de sentir. Que de ser ola que se mece en la orilla, puedo pasar a ser tsunami que arrasa con todo, si me llevas al limite, a mi limite…no soy agua calma.  


Así que, mejor no me pongas a prueba. Si me quieres, quiéreme como soy, ni mejor, ni peor. Con días locos, días tranquilos, días de sol, y días de lluvia a raudales cuando no encuentro otra forma de gestionar mis “tragedias personales"… 


Tengo la santa costumbre de decir lo que pienso, incluso cuando no es lo más conveniente, y no, no siempre es cómodo, ni para quien escucha ni para mí, pero nunca he sabido vivir desde la falsedad, no soy políticamente correcta y nunca lo he sido, pero sí soy profundamente educada. La educación no tiene que ver con disfrazar la verdad, sino con la forma en la que la entregas.


Soy de hablar claro, de no marear, de no adornar lo que siento para encajar mejor, y eso, a veces, incomoda. Pero también creo que ser cristalina es una forma de honestidad, y la honestidad, cuando nace del respeto, no debería molestar tanto. No grito, no humillo, no falto, pero tampoco me escondo ni me muerdo la lengua para que otros estén tranquilos.


Porque hay un momento en el que callar deja de ser educación y empieza a ser renuncia. Y ahí es donde elijo ser, si hace falta, elegantemente maleducada, poner límites, decir basta, marcar territorio emocional, también es una forma de cuidado propio…


 Así que sí, no siempre digo lo que se espera, digo lo que es, con calma, con clase y sin rodeos. Y eso no me hace dura, me hace coherente conmigo misma, que es mi camino personal.


Pues eso…

no me pongas a prueba y quiéreme como soy… o no me quieras.

2026/06/02

Un aire nuevo cada día..

 Cada mañana empieza más o menos igual... Una taza de café entre las manos, el silencio de los primeros minutos del día, una ventana que se abre y una brisa que entra sin pedir permiso, recordándome que sigo aquí, que tengo una nueva oportunidad para vivir, para sentir, para equivocarme, para aprender y para seguir creciendo.


Y mientras el mundo despierta, yo también lo hago... 


Me miro al espejo y ya no busco la perfección que tantas veces me exigí, ahora busco algo mucho más importante: reconocerme... Reconocer a la mujer que ha sobrevivido a días que nadie imaginó, a despedidas que dolieron más de lo que confesó, a decepciones que la hicieron tambalear y a heridas que tardaron años en cicatrizar.


Porque la vida no siempre ha sido amable, pero aun así sigo aquí, con algunas cicatrices más, sí, pero también con más fuerza, más conciencia y más verdad.

He aprendido que la verdadera belleza no está en la ausencia de heridas, sino en la forma en que seguimos caminando a pesar de ellas.


También he aprendido a ser selectiva, no porque me crea mejor que nadie, sino porque entendí que el tiempo es demasiado valioso y el alma demasiado frágil para entregarlos a cualquiera.

Ya no me impresionan las palabras bonitas.


Me impresionan los hechos, las personas que cumplen lo que prometen, las que están cuando dicen que estarán, las que cuidan sin hacer ruido, las que suman paz en lugar de confusión... Por eso mi círculo es pequeño.


Porque prefiero pocas personas de verdad que muchas de paso, prefiero una conversación sincera a cien conversaciones vacías, prefiero una presencia auténtica a mil apariencias.

Y si digo "te quiero", es porque lo siento, porque las palabras importantes nunca deberían gastarse.


Tengo carácter, claro que sí.He aprendido a decir que no, a poner límites, a alejarme de lo que me rompe y a quedarme donde me siento en paz, y quizá esa sea una de las formas más bonitas de amor propio.

Elegir bien quién entra en tu vida y quién no.


Porque no todo el mundo merece un lugar en aquello que tanto te costó reconstruir.

Y así pasan mis días, intentando aportar algo bueno a quienes me rodean, aprendiendo, creciendo, equivocándome a veces, acertando otras, pero siempre intentando ser fiel a quien soy... Ni mejor ni peor que nadie,simplemente yo.


Y todas las mañanas, cuando vuelvo a abrir la ventana y el aire fresco vuelve a acariciarme la cara, recuerdo algo que la vida me ha enseñado después de tantas tormentas: Que la felicidad no era llegar a convertirme en alguien diferente.

La felicidad era volver a encontrarme a mí misma y sentirme orgullosa de la mujer en la que me he convertido. 



2026/05/28

El alma lo nota..

 Cuántas veces los daños del pasado terminan convirtiéndonos, sin querer, en personas que en realidad no somos, cuántas veces una decepción mal curada nos vuelve fríos con quien no lo merece, desconfiados con quien llega con la verdad, distantes con personas buenas que solo intentaban cuidarnos.


Y qué injusto es cuando pagan justos por pecadores... Porque hay heridas que no desaparecen cuando termina la historia que las provocó, se quedan dentro, escondidas, condicionando cómo miramos, cómo sentimos, cómo reaccionamos, cómo amamos.


Y entonces empiezan los miedos, el autosabotaje, las dudas constantes, las ganas de salir corriendo incluso cuando por fin alguien te trata bonito.


A veces ni siquiera reaccionamos contra la persona que tenemos delante, reaccionamos contra todo aquello que nos hicieron antes,contra abandonos, las mentiras, las manipulaciones, los silencios, las promesas rotas... Dolores que aún siguen vivos aunque haya pasado el tiempo.


Y sin darnos cuenta levantamos muros donde quizá solo hacía falta calma, cariño y paciencia.


Pero también llega un momento en el que uno entiende que no todo el mundo viene a hacer daño, que todavía existen personas capaces de cuidarte sin romperte, de quedarse sin confundirte, de darte paz en lugar de ansiedad... Personas que, con pequeños gestos casi invisibles, te recuerdan cada día que ya no estás solo, que no tienes que sobrevivir todo el tiempo, que puedes volver a confiar despacio, volver a sentir bonito, volver a ser tú sin miedo.


Y quizá sanar también sea eso… Dejar de vivir defendiéndote de todo, volver a reconocer tu valor y permitir que las personas buenas no paguen las heridas que dejaron otras... Porque cuando alguien llega con verdad, con luz y con buenas vibras de las de verdad… el alma lo nota. 



2026/05/25

Porque el Universo te está hablando, escúchalo.

 Hay cosas que no sé explicar… pero que tampoco necesito entender del todo para saber que pasan... 


Como esas coincidencias que te dejan pensando un segundo de más, ese mensaje que llega justo cuando tú estabas a punto de escribir lo mismo, esa canción que suena en el momento exacto en el que tú estabas recordando algo, esa sensación rara de “esto ya lo he vivido”… aunque no sepas cuándo ni cómo.


Y luego están las conexiones... esas que no hacen ruido, pero te descolocan por dentro. Cuando piensas algo y, sin decirlo, aparece en la conversación, cuando escribes algo y, casi al mismo tiempo, la otra persona está sintiendo algo muy parecido, cuando hay días en los que parece que dos vidas, sin buscarlo, empiezan a ir al mismo ritmo.


Y claro, puedes llamarlo casualidad, o energía, o simple coincidencia…


Pero hay momentos en los que todo eso suena demasiado pequeño para lo que realmente se siente. Porque hay sincronías que no se fuerzan, no se planean, no se persiguen.... Simplemente aparecen.


Y te hacen preguntarte si de verdad todo es tan aleatorio como creemos, o si hay encuentros que llegan cuando dos personas, de alguna forma silenciosa, están en el mismo punto emocional sin saberlo.


Y no hablo de magia de película ni de grandes teorías… hablo de esa intuición tranquila que te dice “esto es raro… pero muy bonito”... De esas conexiones que no te quitan la paz, al contrario… te la amplían, te dan vida, te llenan de luz.


Y quizá lo más curioso de todo es eso, que hay personas que no solo entran en tu vida, sino también en tus pensamientos, casi al mismo tiempo que tú entras en los suyos...Y aunque no lo entiendas del todo… lo sientes.


Y cuando algo se siente así de claro por dentro, ya no hace falta mucho más... Porque el Universo te está hablando, escúchalo. 



2026/05/24

Reflexión de vida..

 Creo que la sociedad está cada vez más enferma, o quizá más desconectada de lo esencial, y lo más triste es que a veces parece que ya casi nadie se detiene a mirarlo de verdad.


Cada vez escucho más preguntas tipo “A qué te dedicas?”, pero no siempre desde la curiosidad genuina de conocer a alguien, sino desde la necesidad de encajarle un valor, una etiqueta, una medida de respeto que muchas veces depende más del dinero, del estatus o de lo que aparentas que de quién eres realmente.


Y sin quererlo, acabamos entrando en ese juego... Un juego donde el valor de alguien parece depender del trabajo, del dinero, del estatus, de lo que enseña, de lo que consigue… como si eso fuera lo que realmente define a una persona.


Nos han hecho pensar que somos libres, pero vivimos condicionados por lo que tenemos, por lo que mostramos, por lo que otros ven de nosotros.


Buscamos validación en redes sociales, contamos likes como si fueran abrazos reales, medimos momentos en pantallas, y a veces terminamos construyendo versiones de nuestra vida que no existen del todo, solo para encajar en una imagen que tampoco es real y con personas que ni siquiera nos conocen.


Y en medio de todo eso, lo auténtico se va perdiendo... 


Me niego a seguir alimentando esa realidad. Cada vez siento más clara una especie de rebeldía interna, una necesidad de salir de ese juego donde todo parece estar diseñado para el ego, para la comparación, para la apariencia.


Porque el valor de una persona no debería medirse por lo que tiene, sino por cómo trata, cómo siente, cómo respeta, cómo se relaciona con los demás cuando nadie está mirando.


Quizá lo más revolucionario hoy en día no sea destacar, sino ser real.


Y tal vez ha llegado el momento de dejar de pedir permiso para ser uno mismo, de dejar de encajar donde no hay verdad, de simplemente ser... sin máscaras, sin comparaciones, sin miedo... Con todas las consecuencias.

2026/05/19

No a personas tóxicas..

 No sé fingir… y sinceramente, a veces siento que eso, en el mundo en el que vivimos, casi parece un problema.


Porque cada vez hay más personas que saben manipular sonriendo, herir haciéndose las víctimas y hacerte sentir culpable por reaccionar a cosas que jamás tendrías que haber soportado.


Y una acaba cansándose… cansándose de tanta falsedad emocional, de tanta gente incapaz de mirar hacia dentro pero experta en hacerte dudar de ti misma:


Culpable por poner límites, culpable por alejarte, culpable por decir “hasta aquí”, culpable incluso por abrir los ojos.


Y qué triste es eso… cuando las personas que sienten de verdad viven cuestionándose constantemente mientras quienes hacen daño siguen su vida como si nada.


Yo no sé vivir así.


No sé fingir cariño donde ya solo queda decepción, ni sostener sonrisas vacías delante de quien me rompió por dentro y después intentó convencerme de que el problema era mi manera de sentir.


Porque hay personas que no te destruyen de golpe… te van apagando poco a poco, con silencios, con indiferencia, con medias verdades, con frialdad, con pequeños gestos que terminan haciéndote sentir demasiado sensible por pedir algo tan básico como amor, respeto, sinceridad y tranquilidad.


Y lo peor es que acabas pensando que quizá exiges mucho… cuando en realidad solo estabas pidiendo lo mínimo que cualquier corazón merece.


Por eso ya no admiro a quien aparenta perfección, admiro a quien todavía sabe ser auténtico en un mundo lleno de máscaras, a quien sabe querer sin manipular, a quien cuida sin hacer daño, a quien sabe pedir perdón, a quien no necesita apagar la luz de otros para sentirse importante.


Y sí… quizá soy demasiado transparente para estos tiempos, demasiado emocional para tanta superficialidad disfrazada de madurez, pero prefiero seguir sintiendo de verdad antes que convertirme en alguien vacío por dentro.


Porque al final, cuando todo se calla y llega la noche, la paz más bonita sigue siendo poder dormir sabiendo que nunca necesitaste romper a nadie para sentirte fuerte. 

2026/05/18

Bienvenidos al circo..

 Bienvenidos al maravilloso mundo virtual!!

Acomódese en su sillón favorito y prepárese para ser querido, odiado, envidiado, ninguneado, bloqueado, vuelta a empezar y todo esto sin salir de casa y por el mismo precio!!

Que ríase usted de las luchas de gladiadores en el circo romano...

Ave Cesar!!

los que van a publicar te saludan!!

Pulgar hacia abajo y te mandan derechito a los leones...

Maravilloso mundo

del "love is in the air" ,

que de love poco y de aire mejor el que te entra por la ventana en una mañana de invierno...

Bienvenidos al maravilloso mundo virtual, un circo de varias pistas donde los acróbatas se esmeran en subir a las alturas sin red de protección desplegando todo su arte, los payasos que con tres o cuatro gracias aprendidas hacen reír al personal en medio de enormes aplausos...

Y en la pista central y la más grande, los monitos de repetición, que por su falta de destreza imitan a los unos y a los otros...

Y así día tras día....

Si cada uno juega a su modo, juguemos entoces!!

El gran espectáculo del circo!!

Agárrense fuerte a sus asientos y que continúe el show!!

Ya lo decía Roberto Carlos.. 

"yo quiero tener un millón de amigos y así más fuerte poder cantar" 

si ese es su caso enhorabuena!!

Yo me quedo con mi Sinatra que vivió a su manera y no le fue nada mal 

PD:Vive y deja vivir 

Que estamos aquí cuatro días y tres ya han pasado!!

Que a veces es preferible la calidad a la cantidad!!