2026/02/12

NadaEsCasualidad.


 📱 NO FUE COINCIDENCIA


🔥Hablaste de algo al azar.


No lo escribiste.

No lo buscaste.

No lo guardaste.

Minutos después…

ahí estaba el anuncio.


El celular quieto sobre la mesa.

La pantalla apagada.

Pero algo escuchó.

Dicen que son algoritmos.

Dicen que es “casualidad”.

Dicen que es psicología.

Pero entonces…


¿por qué aparece justo después de decirlo en voz alta?


¿Por qué temas que jamás tocaste antes surgen de la nada?


¿Por qué parece anticiparse a ideas que apenas estaban formándose?


Tu micrófono no siempre está “apagado”

Tu ubicación nunca está realmente en pausa.


Tus silencios también generan datos.

No necesitan grabarte horas.

No necesitan palabras completas.


A veces basta con:

una vibración en la mesa

una activación mínima del sensor, un patrón de comportamiento

una coincidencia estadística demasiado perfecta

Y de pronto…

el sistema sabe.


No te espía como en las películas, es peor, te analiza, te predice, te reconstruye.


Sabe cuándo dudas.

Sabe cuándo deseas algo.

Sabe cuándo estás a punto de necesitarlo.


Y lo más inquietante no es que escuche…

Es que aprende.


Tal vez no te oyó hablar.

Tal vez leyó tu entorno.

Tal vez leyó a quien estaba contigo.


Tal vez leyó tu mente antes de que tú mismo terminaras la idea.


La pregunta real no es

“¿nos escuchan?”

La pregunta es:

¿cuánto saben de ti… sin que digas nada? 👁️📱


Porque el anuncio no apareció por azar.


Apareció porque ya estabas dentro del sistema.




HE APRENDIDO Y ME HE DADO CUENTA

 PRIMERO MUERTA


Primero muerta que arrodillada, porque a mí no me doblega ni la vida ni la lengua venenosa de nadie. He aprendido a levantarme tantas veces que ya hasta caigo con estilo.

Que hablen, que opinen, que inventen… total, todos son santos cuando señalan pecados ajenos, pero callan los suyos como si Dios no tuviera vista.

Y sí, solo Dios puede juzgarme, porque si el juicio dependiera de la gente, ya me habrían condenado por existir. Pero aquí sigo: firme, digna y con la corona bien puesta.

He aprendido —y bien— que tengo derecho a defender el lugar que ocupo y la persona que soy.

Y que jamás voy a encogerme para que otros se sientan grandes.

No nací para complacer, nací para existir con fuerza, y punto.

He aprendido que tener criterio propio no es un lujo: es un arma.

Y que mis espacios no son tierra abierta para invasores ni refugio para depredadores.

El que entre sin permiso, que asuma las consecuencias.

He aprendido que decir “no estoy de acuerdo” no es conflicto: es dignidad.

Y que poner límites no me hace dura… me hace libre.

Porque ya no tiemblo ante nada: tengo el coraje de ser exactamente quien soy,

y eso, cariño, no se negocia.



Un poco de historia..


 Existen historias que nacen de la imaginación literaria… y otras que parecen demasiado inquietantes para ser simples invenciones.


La novela Coraline, publicada en 2002 por el escritor británico Neil Gaiman, se convirtió en un referente del terror fantástico contemporáneo. Sin embargo, pocos conocen que su autor confesó haberse inspirado en experiencias reales de la infancia y en relatos tradicionales europeos sobre dobles, puertas prohibidas y “otras madres” que habitan dimensiones paralelas.


La premisa es aparentemente sencilla: una niña descubre una pequeña puerta sellada en su nueva casa. Tras ella existe un pasadizo oscuro que conduce a una versión alternativa de su propio hogar. Un lugar idéntico… pero ligeramente mejorado. Más colorido. Más atento. Más perfecto.


Ese es el primer engaño.


Las antiguas leyendas inglesas y escocesas ya advertían sobre entidades conocidas como changeling mothers o “madres sustitutas”: seres que imitaban a los padres reales para atraer a los niños hacia planos donde quedaban atrapados para siempre. No era un mito aislado. En distintas culturas aparece la misma advertencia: no confíes en aquello que parece una copia ideal de tu vida.


En la historia de Coraline, la figura más perturbadora es la llamada “Otra Madre”, una entidad que ofrece amor incondicional… a cambio de un pequeño sacrificio: coser botones en lugar de ojos.


El simbolismo es profundo y oscuro.


Los botones representan la pérdida de identidad y voluntad. Al aceptar el intercambio, la víctima deja de ver la realidad y queda sometida a una ilusión permanente. Es una metáfora literaria, sí, pero también un eco de viejas narraciones sobre espíritus que se alimentan de la atención y la obediencia infantil.


Neil Gaiman declaró en entrevistas que la puerta secreta de la novela fue inspirada en una puerta real dentro de su propia casa, la cual conducía a un muro de ladrillos. La idea de que algo pudiera existir detrás de un espacio aparentemente clausurado fue el detonante creativo.


Pero el verdadero terror no radica en la puerta.


Radica en la posibilidad.


La posibilidad de que exista un “otro lado” que nos observe.  

La posibilidad de que aquello que deseamos con intensidad —más atención, más cariño, una vida mejor— pueda convertirse en el anzuelo perfecto.  

La posibilidad de que lo idéntico no siempre sea lo auténtico.


Las historias como Coraline perduran porque tocan un miedo primitivo: el temor a que el hogar deje de ser seguro.


Y quizá por eso, en muchas casas antiguas, cuando se descubre una pequeña puerta sellada en la pared, alguien siempre susurra lo mismo:


Hay accesos que fueron cerrados por una razón.


Y no todo lo que llama desde el otro lado desea ser encontrado.

Encontré este libro en una biblioteca de la

 ciudad de Oslo Noguera en mis vacaciones.



VALORES .Coherencia ,respeto.

 No me atrae quien intima con cualquiera, no porque juzgue sino porque, personalmente, eso no me habla de libertad ni de deseo sino de prisa, de vacío, de no saber lo que se busca, de confundir cantidad con conexión, de tocar mucho y sentir poco.


No es una cuestión de hombres o de mujeres, va de personas, de cómo miramos al otro, de si lo tratamos como alguien único o como algo que se consume y se reemplaza, para mí, ahí aparece la verdadera vulgaridad, cuando no hay respeto por la esencia del otro.


Creo que ser hombre o ser mujer no tiene tanto que ver con el cuerpo, sino con la capacidad de elegir, elegir a quién mirar, a quién acercarse, a quién cuidar, a quién admirar, elegir con conciencia, estando presente, sin pasar por encima de nadie, da igual dónde pase, en un bar, en la calle, en el supermercado o paseando.


Elegir siempre dice mucho de quién eres... a mí me gustan esas personas con las que cruzas la mirada y algo se mueve por dentro, sin ruido ni espectáculo, pero con fuerza, ese segundo que se queda contigo, y me gustan aún más quienes no miran hacia otro lado, quienes hacen lo posible por volver a encontrarte porque, entre tantas caras, ya saben que son esos ojos los que no quieren perder.


Me gustan las personas caballerosas en el sentido más amplio, las que cuidan, las que sostienen, las que no salen corriendo cuando algo importa... que me llamen antigua, intensa o lo que quieran, yo sigo creyendo que la elegancia empieza en cómo eliges… y, sobre todo, en a quién decides cuidarlo. 



2026/02/11

KARMA..

 🔥SE LLAMA KARMA


Hay quien va por la vida creyéndose intocable,

faltando al respeto,

jugando con las personas

como si nada tuviera consecuencias.


Pero la vida toma nota…

y cobra.

Siempre cobra.


Se llama karma.

Y se pronuncia muy claro:

“Eso te pasa por hija de puta.”

(Que también aplica en masculino, por si acaso.)


Porque el daño que haces,

te encuentra.

Y cuando toca la puerta…

no avisa dos veces

ni tiene piedad.


Así que tranquilas, reinas:

no hace falta ensuciarnos las manos,

que el karma es experto

dejando a cada una en su sitio.


Y si tarda, paciencia…

que a veces la vida quiere

que nos sentemos en primera fila

para ver cómo se les derrumba el circo.

Sin aplaudir siquiera.



¿Y SI TODO FUE AL REVÉS?

 ¿Y SI TODO FUE AL REVÉS?


¿Qué tal si Jesús se hubiera encontrado con ateos?

Quizás aún seguiría vivo.


Nadie lo habría juzgado.

Nadie lo habría acusado de blasfemia, nadie habría sentido amenazado su poder.


Ahora la pregunta incómoda:

¿Y si no fueron los incrédulos… sino los religiosos quienes empujaron su condena?


No es una acusación.

No es una verdad absoluta.

Es una hipótesis que incomoda.

A lo largo de la historia, las ideas no suelen morir por falta de fe, sino por exceso de dogma.


Cuando una creencia se convierte en estructura, jerarquía y control, cualquier voz diferente deja de ser mensaje y pasa a ser amenaza.


¿Jesús fue rechazado por no creer…

o por creer de una forma que rompía el sistema?


Este post no defiende ni ataca,

no busco provocar 0dio, sino pensamiento.


Porque hay preguntas que no destruyen la fe…

solo ponen a prueba nuestra capacidad de cuestionar.


💬 ¿Tú qué opinas?

¿Ideas peligrosas o poderes intolerantes?


HechosNoPalabras.

 Me cansa la incoherencia, ese abismo constante que algunas personas tienen entre lo que dicen y lo que hacen... Las palabras bonitas abundan, los discursos bien compuestos también, pero cuando los hechos no acompañan, todo queda vacío, sin verdad y sin alma.


De qué sirve decir que eres de una forma si después te comportas justo al contrario?, por qué quieres dar a entender algo que realmente no eres? ... La coherencia no se proclama ni se justifica, se demuestra. Está en los gestos pequeños, en las decisiones incómodas, en cómo actúas cuando no te conviene, cuando nadie te mira, cuando no hay aplausos ni recompensa, en defender con tu forma de actuar lo mismo que sale por tu boca, en comportarte en sintonía con lo que hablas...


Porque al final no somos lo que prometemos ni lo que aparentamos, somos lo que hacemos de manera constante. Y ahí es donde se revela la esencia real de cada persona. Todo lo demás es solo fachada… y yo, hace mucho, que no comulgo con fachadas.