Hace mucho tiempo dejé de creer en las casualidades.
No porque la vida siempre salga como yo quiero... Sino porque, cuando miro hacia atrás, me doy cuenta de que nada ocurrió porque sí.
Y no hablo solo de las personas, hablo de todo...
De ese día en el que estuve a punto de no salir de casa, de aquella llamada que casi no contesté, del viaje que se canceló, del trabajo que no salió, del "no" que tanto me hizo llorar, de aquella persona que apareció cuando menos la esperaba, y de la que desapareció justo cuando más quería que se quedara.
En aquel momento solo veía problemas... Solo veía preguntas... Solo pensaba: "Por qué?"
Y qué curioso... Porque, con los años, casi todas esas preguntas terminaron respondiéndose solas.
Entonces entendí que la vida tiene una forma muy extraña de cuidar de nosotros.
A veces nos aparta de lugares donde insistíamos en quedarnos, a veces aleja personas que jurábamos necesitar, y otras veces nos obliga a perder algo... porque es la única manera de que podamos encontrar aquello que todavía no sabemos que nos espera.
Por eso ya no me enfado tanto cuando las cosas no salen como esperaba.
He aprendido que hay respuestas que llegan tarde, muy tarde... Pero cuando llegan...Todo empieza a tener sentido.
Y descubres que aquello que tanto dolió... también era necesario.
Que aquello que parecía un final... solo estaba cambiando el rumbo de tu historia... Y que muchas veces la vida no te estaba quitando nada...Te estaba colocando exactamente donde tenías que estar.
No sé... Llámalo destino... Llámalo causalidad... Llámalo como quieras.
Yo solo sé que cuanto más vivo, más difícil me resulta creer que todo sea fruto de la casualidad.
Porque hay personas que llegan demasiado a tiempo, hay despedidas que ocurren exactamente cuando tienen que ocurrir, hay caminos que solo entiendes después de haberlos recorrido...
...Y hay momentos en los que miras atrás y piensas: "Si aquello no hubiera pasado... hoy mi vida sería completamente distinta."
Y es justo ahí... Cuando dejas de preguntarte por qué ocurrió... Y empiezas, por fin, a darle las gracias.
Dedicado a José amigo mi papi, vas a salir de eso te lo aseguro besos🩵