2026/08/27

Las emociones..

 Hay emociones que no piden permiso...


A veces creemos que podemos elegir lo que sentimos... Como si bastara con decirnos "esto no me afecta", "no voy a enfadarme" o "ya debería haberlo superado".


Pero no funciona así.


Hay emociones que llegan sin pedir permiso.


Un día estás bien y, de repente, algo te toca por dentro y aparece la tristeza.


O la rabia... O el miedo... O incluso ese amor que llega cuando menos lo esperabas y te desmonta todos los planes.


Y no siempre podemos decidir lo que sentimos.


Lo que sí podemos decidir es qué hacemos con ello.


He aprendido que no necesito pelearme con una emoción para que desaparezca.


A veces solo necesita que la escuche.


Porque la tristeza quizá me está diciendo que algo me importa... La rabia, que algo me ha dolido... El miedo, que hay algo que necesito cuidar... Y el amor... bueno, el amor muchas veces simplemente llega.


Supongo que sentir también es una forma de conocernos.


Por eso ya no intento estar bien todo el tiempo.


Hay días para reír, días para llorar y días en los que una no sabe muy bien qué le pasa... y tampoco pasa nada.


Las emociones vienen, hacen su trabajo y, cuando llega el momento, se van.


No tengo que entenderlas todas, solo aprender a escucharlas sin juzgarme por tenerlas.


Porque quizá madurar no sea conseguir controlar lo que sentimos...


Sino aprender a abrazar lo que llega, dejarlo pasar por nosotros y seguir caminando cuando ya ha dicho lo que tenía que decir. 



2026/08/26

Un poco de historia de salud.

 ¿Alguna vez te has preguntado por qué los hospitales del siglo XIX quitaron de repente las tazas de cobre y las sábanas de lino de sus salas? La respuesta revela un enfoque de la medicina natural y la sanación que se olvidó por completo.


Comienza con el comportamiento del agua cuando se guarda en metales específicos Cuando el agua reposa en un recipiente de cobre, se carga mucho porque los iones de cobre pasan de forma directa al líquido Como los seres humanos somos eléctricos por naturaleza y funcionamos con corrientes eléctricas, beber esta agua cargada de forma natural da un impulso directo de energía que sana el cuerpo de manera activa.


El uso amplio de estos materiales específicos en la medicina del pasado se basaba en un principio central muy profundo la frecuencia y El poder del cobre El cobre hacía mucho más que dar una carga eléctrica a los pacientes Es natural contra las bacterias y los microbios Al solo estar en estas tazas de metal, el agua se limpiaba sin parar, lo que frenaba de forma activa que las bacterias malas pasaran de una cama a otra.


Los beneficios biológicos iban más allá de la limpieza básica Al tragar el agua con iones de cobre, los pacientes consumían el mineral principal del cuerpo humano El cobre es clave para que el sistema de defensa funcione bien Los pacientes que bebían en estas tazas especiales podían sanar y recuperarse mucho más rápido.


El papel de las sábanas de lino Las sábanas del hospital tenían un papel igual de importante en este sistema médico Los hospitales elegían el lino en vez del algodón o la lana porque tiene la frecuencia más alta de todas las telas, con un nivel increíble de 5000 Hz Cuando una persona débil o enferma se envuelve en esta tela de frecuencia tan alta, la tela genera un efecto de armonía fuerte Este contacto físico cambia de inmediato el campo de energía del paciente Provoca una sanación al instante en el momento en que se acuestan en la cama.

Usa pulseras de cobre y bebe en vasijas de cobre.

2026/08/24

Escrito con un poco de humor..

 He decidido que igual va siendo hora de buscar pareja. Sí... Lo sé... Es una decisión arriesgada.


Después de tantos años viendo el panorama, podría decirse que tengo más vocación de arqueóloga que de novia. 😂


Pero una es valiente💪🏻... Así que ahí va mi anuncio:


Busco hombre... Preferiblemente humano, aunque a estas alturas no quiero poner demasiadas condiciones. 😂


No necesito un príncipe, porque los príncipes suelen venir con demasiada capa y poca gestión emocional.


Me conformo con un hombre que sepa lo que quiere, que tenga conversación y que no considere «jajaja» una respuesta válida para cualquier situación.


Que si le gusto, se note... Y si no le gusto, también.


Sería un descanso relacionarse con alguien que no necesite hacer un máster en estrategia para decir "me apetece verte".


Busco alguien que no desaparezca para generar interés... A estas alturas, si desapareces, no pienso perseguirte... Pienso asumir que has sido abducido y continuar con mi vida. 😂


También sería estupendo que supiera mantener una conversación sin convertirla en una entrevista de trabajo:


—¿Qué buscas?


—Conocer a alguien.


—¿Y tú?


—Pues ahora mismo, una conversación que no parezca una oposición.


Gracias... Siguiente candidato. 😂


Me gustaría alguien cariñoso, pero sin confundirse con un oso amoroso.


Divertido, pero no un payaso profesional.


Inteligente, pero sin necesitar demostrarlo cada tres minutos.


Seguro de sí mismo, pero sin esa curiosa costumbre de creerse irresistible porque tiene una foto en el gimnasio levantando una mancuerna o haciéndose un selfie delante del espejo, enseñando pectorales.


Y, por favor... Que tenga vida propia.


No quiero ser su madre, su psicóloga, su despertador, su agenda ni el servicio técnico de sus emociones.


Quiero un compañero.


Alguien con quien reírme, viajar, hablar hasta las tantas, quedarnos en silencio sin que resulte incómodo y discutir, si hace falta, sin que ninguno tenga que ganar el campeonato mundial de tener razón.


Que sepa pedir perdón, que cumpla lo que dice, que tenga sentido del humor y, sobre todo, sentido común.


No busco que me complete... Ya estoy bastante completa, gracias.


Tampoco quiero que me rescate... No estoy esperando en ninguna torre.


Y si alguna vez necesito que me rescaten, seguramente llamaré a los bomberos, que para eso llevan años preparándose. 😂


Quiero algo mucho más sencillo... Un hombre que me dé ganas de compartir con él esa vida que ya me gusta.


Mi café... Mis viajes... Mis madrugones de las cinco... Mis silencios... Mis risas... Mis rarezas... Mis carreras con mi moto....


Y hasta esos días en los que lo único que quiero es estar en casa sin hablar con absolutamente nadie.


Porque quizá encontrar pareja no sea encontrar a alguien que consiga revolucionarte la vida.


Quizá sea encontrar a alguien con quien puedas pensar: "Mira qué bien estaba yo sola... y qué suerte que hayas aparecido tú".


Eso sí... Si además abre correctamente el puñetero hilo rojo del paquete de galletas... No descarto enamorarme perdidamente. 😂



Sabías esto?

 Todo lo que os comparto es información como enfermera...No te mediques por tu cuenta gracias.


💊 Partir una pastilla por la mitad parece lo más inocente del mundo. Con tres tipos concretos, es peligroso.


Las de liberación prolongada. Están construidas como una cebolla, con capas que se van disolviendo poco a poco para que el fármaco salga a lo largo de doce o veinticuatro horas. Si la partes o la trituras, rompes esa arquitectura: toda la dosis del día entra de golpe. En un medicamento para la tensión eso puede ser un desmayo; en un opioide, una intoxicación.


Las de cubierta entérica. Llevan una capa que aguanta el ácido del estómago y solo se abre en el intestino. A veces es para proteger el fármaco del ácido, y a veces es para proteger tu estómago del fármaco. Partirla es quitarle el casco.


Las de fármacos peligrosos al tacto o al respirar. Algunos citostáticos y hormonales no deben triturarse nunca, porque el polvo se inhala o se queda en las manos de quien la parte —que suele ser la hija o la cuidadora, no el paciente.


Cómo se reconocen sin ser farmacéutico: casi siempre lo dicen las letras del nombre. XR, ER, SR, LP, CR, MR, Retard, Depot, Flas, EC. Si el nombre de tu pastilla lleva alguna de esas, no se toca sin preguntar.


Y una señal más simple todavía: si no tiene ranura, no está pensada para partirse. La ranura es una decisión del fabricante, no un adorno.


Esto importa porque partir pastillas es de las cosas más frecuentes que se hacen en casa, casi siempre con buena intención: para ajustar una dosis, para que pase mejor, para que le entre a un mayor que se atraganta.


Si a alguien de tu casa le cuesta tragar, eso tiene solución y no es partir la pastilla: existen presentaciones líquidas, en gotas, bucodispersables y parches. Se pide, y casi siempre hay.


¿Has partido alguna pastilla sin saber si se podía?


🩺 Consulta siempre en la farmacia antes de partir o triturar cualquier medicamento o a tu médico. 

Calma...Soledad..

 Hay días en los que lo único que quiero es que nadie me pregunte cómo estoy.


No porque esté mal... Ni porque quiera estar sola de los demás.


Simplemente porque llevo todo el día contestando.


Contestando mensajes, llamadas, preguntas, explicando cosas, escuchando a otros... y llega un momento en el que mi alma solo quiere silencio.


Ni siquiera música... Ni televisión de fondo... Nada.


Solo quitarme los zapatos, dejar las cosas en cualquier sitio, prepararme un café y sentarme un rato sin tener que ser nada para nadie.


Y entonces entiendo que la soledad no siempre es echar de menos a alguien.


A veces es necesitar dejar de estar disponible.


Qué raro suena cuando lo dices así... Pero qué bien se siente.


Porque hay días en los que no quiero conversaciones profundas, ni planes, ni respuestas.


Quiero mirar por la ventana... Pensar en cualquier cosa... O en nada.


Dejar que mi cabeza vaya donde quiera sin tener que llevarla de vuelta a ningún sitio.


Creo que el alma también se cansa de estar pendiente de todo.


Y quizá necesita momentos en los que no ocurra absolutamente nada.


Momentos que no sirven para nada... Que no producen nada... Que no se fotografían... Que no se cuentan.


Y, sin embargo, cuando terminan, sientes que te han devuelto un poquito de ti.


Quizá por eso ahora entiendo mejor esas tardes en las que parece que no has hecho nada y, sin embargo, has descansado más que en todo el día.


Porque no siempre necesitamos que nos pase algo.


A veces necesitamos que, durante un rato... no nos pase absolutamente nada.


Y qué maravilla cuando una aprende que también ahí... puede estar bien. 



2026/08/22

Amor de Verdad..

 No tengas miedo de estar con una mujer fuerte...


Quizá al principio te sorprenda su manera de mirar la vida, su forma de decir lo que piensa, esa costumbre de levantarse sola cuando algo la rompe y de no quedarse donde siente que tiene que dejar de ser ella para que alguien se quede.


Pero no confundas su fuerza con dureza.


Una mujer fuerte también siente muchísimo.


Ama profundamente, se preocupa, se entrega, cuida, abraza, escucha... y muchas veces lleva por dentro batallas que nadie conoce.


Solo ha aprendido a no hacer de sus heridas una excusa para dejar de ser buena.


Y si algún día te quiere de verdad, no tendrás simplemente una pareja a tu lado...


Tendrás a alguien que estará contigo cuando todo vaya bien, pero que no saldrá corriendo cuando las cosas se pongan difíciles.


Será esa mano que aparece cuando más la necesitas.


La que creerá en ti cuando tú mismo estés cansado de hacerlo.


La que celebrará tus victorias como si fueran suyas y se sentará a tu lado en tus derrotas sin hacerte sentir menos.


Porque una mujer fuerte no necesita que la rescaten...


Pero cuando ama, sabe convertirse en refugio.


Y quizá esa sea una de las cosas más bonitas que puedes encontrar en una persona...


Alguien que sepa caminar sola, pero que cuando te elija, decida caminar contigo.


Así que no tengas miedo de una mujer fuerte.


Ten miedo, más bien, de no saber reconocer lo que tienes delante.


Porque cuando una mujer así te quiere de verdad...


No solo tendrás su amor.


Tendrás su lealtad, su corazón y un ejército entero detrás de ti... aunque ella solo tenga dos manos. 



2026/08/21

POR QUÉ TE ENFERMAS JUSTO CUANDO EMPIEZAN LAS VACACIONES ?

ROBERT SAPOLSKY EXPLICÓ POR QUÉ TE ENFERMAS JUSTO CUANDO EMPIEZAN LAS VACACIONES 


Muchas personas lo viven cada año:


👉 "Aguanté todo el año y el primer día de vacaciones amanecí con gripa." 

👉 "Siempre me enfermo justo cuando por fin puedo descansar." 

👉 "Trabajo enfermo sin problema, descanso enfermo también."


Y les dicen:


👉 "Es mala suerte." 👉 "Ha de ser el cambio de clima." 

👉 "Te enfermas por no cuidarte."


Pero Sapolsky, neuroendocrinólogo de Stanford, explicó el mecanismo con claridad.


Mientras estás en modo emergencia, tu cuerpo pospone todo lo que puede esperar. Y las defensas son parte de eso.


Sapolsky estudió durante décadas cómo el estrés crónico afecta al organismo. La respuesta de estrés es brillante a corto plazo: moviliza energía para lo urgente y suspende funciones que pueden esperar —digestión, reparación, y también parte de la actividad del sistema inmune—. Sostenida durante meses, esa suspensión pasa factura. Y cuando por fin baja la exigencia, el sistema se reajusta: por eso tanta gente se enferma en el primer fin de semana largo, en vacaciones o justo después de entregar un proyecto enorme.


La idea incómoda es esta:


👉 No te enfermaste por descansar: te enfermaste porque llevabas meses sin hacerlo.

 👉 Que puedas "funcionar bien bajo presión" no significa que no te esté costando. 

👉 Y el cuerpo cobra cuando puede, no cuando le conviene a tu calendario.


Pero aquí está lo importante:


La conclusión no es "no descanses": es no llegar al descanso en ese estado. 

Lo que más ayuda, según esta línea de investigación, es no acumular ,descansos reales durante el año, movimiento, sueño suficiente.

 y algo que Sapolsky subraya mucho: 

el apoyo social y la sensación de tener algo de control son de los mayores amortiguadores del estrés que existen. Tu cuerpo aguantó todo el año. Lo justo sería no obligarlo a aguantar otro igual. (Y cualquier síntoma persistente, revísalo con tu médico.)