2026/08/12

ECLIPSE..

 ECLIPSE


Hay momentos en la vida en los que uno siente que la luz ha desaparecido.


Y, sin embargo... No ha desaparecido.


Solo hay algo delante de ella.


Quizá por eso me emocionan tanto los eclipses.


Porque nos recuerdan que hasta el Sol acepta que habrá instantes en los que dejará de brillar para quienes lo miran.


Y no por eso deja de existir.


Qué fácil es olvidar eso cuando somos nosotros quienes atravesamos la oscuridad.


Cuando una decepción nos rompe... Cuando alguien se va... Cuando un sueño se queda por el camino... Cuando sentimos que ya no somos capaces de encontrar la salida.


Pero la vida tiene algo maravilloso. Nada permanece oculto para siempre.


Ni siquiera la luz.


Tal vez todos seamos un poco como un eclipse.


Hay días en los que alguien solo alcanza a ver nuestra sombra.


Nuestros silencios... Nuestro cansancio... Nuestros miedos.


Y, aun así...


Detrás de todo eso seguimos siendo exactamente la misma luz.


Solo necesitamos tiempo.


Porque hasta el cielo sabe que hay oscuridades que no vienen para apagar nada.


Solo vienen para recordarnos que la luz siempre encuentra el momento de volver. 🌑💛



Crecimiento personal..

 No siempre fui como soy.


Hubo un tiempo en el que confiaba demasiado deprisa.


Creía que las personas cuidaban los corazones con la misma delicadeza con la que yo intentaba cuidar el suyo.


Pensaba que bastaba con ser sincera, con actuar desde el cariño, para encontrar personas que hicieran lo mismo.


Qué ingenua era.


Con el tiempo descubrí que no todo el mundo sabe cuidar lo que recibe.


Que hay personas que confunden la cercanía con comodidad... y la confianza con permiso para hacer daño.


Durante mucho tiempo pensé que el problema era haber dado demasiado.


Hasta que entendí algo que cambió mi manera de mirar la vida.... Nunca fue un error confiar. El error fue hacerlo antes de tiempo.


Hoy sigo creyendo en las personas.


Pero ya no entrego mi confianza al principio de la historia... Ahora dejo que sean los hechos quienes hablen antes que las palabras.


Porque una amistad necesita tiempo... El respeto se demuestra... Y el cariño no se promete... se sostiene.


Hay quienes dicen que he cambiado.


Y es verdad.


Ahora escucho más mi intuición.


Ya no intento convencerme de que alguien merece un lugar en mi vida solo porque yo quiera que lo merezca.


Porque la vida no me enseñó a desconfiar de las personas... Solo a dejar de confiar antes de tiempo. 


2026/08/11

Está de moda..

 

Está de moda ir de vuelta de todo. El cínico de turno que se burla de quien se ilusiona, de quien emprende, de quien ama con intensidad o de quien lucha por una causa con pasión. 

Qué postura tan fácil y tan cobarde. Es facilísimo quedarse en la barrera cruzado de brazos, soltando comentarios mordaces sobre el trabajo de los demás para parecer el más listo de la clase. 

Lo difícil, lo revolucionario en estos tiempos, es apostar por algo, poner el alma en la mesa, arriesgarte a que te salga mal y levantarte para volver a intentarlo. 

El cinismo es el refugio de los que se rindieron antes de empezar. 

Nos hemos vuelto adictos a vender una vida pulcra, con casas que parecen museos, relaciones sin un solo grito y mañanas de meditación perfecta a las cinco de la mañana. 

Qué cansancio de tanta mentira plastificada. 

La vida real es desordenada, huele a café refrito, tiene manchas de salsa en la camiseta y días en los que no tienes ganas ni de peinarte. 

Presumir de una perfección que no existe solo sirve para acomplejar a los vulnerables y engordar tu propio ego. 

Prefiero un desastre honesto con verdad y cicatrices que un palacio de cera que se derrite al primer golpe de calor. 



2026/08/09

Tengo carácter si!!

 Este año me propuse tener más paciencia... La intención era buenísima, la realidad... bastante menos.


Porque una cosa es querer cambiar, y otra muy distinta es salir a la calle y comprobar que hay personas que parecen levantarse cada mañana con el firme propósito de ponerte a prueba.


También pensé que ya era hora de controlar un poco más mi carácter.


Y lo intento... De verdad que lo intento.


Pero luego aparece alguien que confunde la mala educación con sinceridad, la falta de respeto con personalidad... y ahí empieza mi entrenamiento intensivo de respiración.


Y después está mi propósito favorito: No responder con sarcasmo.


Ese duró exactamente lo que tardó alguien en decir una tontería con muchísima seguridad.


Lo curioso es que siempre nos dicen que cambiemos.


Que tengamos más paciencia... Que contemos hasta diez... Que no contestemos.


Pero nadie habla de lo difícil que es mantener la calma cuando el sentido común decide cogerse vacaciones.


Con los años he aprendido algo: No siempre merece la pena responder.


Pero, cuando lo hago... intento que, al menos, el sarcasmo sea educado.


Que una tiene su carácter... Pero también tiene modales. 



2026/08/07

me alegro por ti, jajaja falsa.

 No me vengas con abrazos de compromiso ni con "me alegro por ti" cuando tus ojos no aguantan sostener la mirada. 

Se nota a leguas cuándo el cariño es sincero y cuándo es solo una máscara para disimular la picazón que les causa verte bien. 

Prefiero un "no me caes bien" dicho con la frente en alto que mil palmaditas en la espalda cargadas de amargura. 

Hay quienes aguantan desprecios, migajas de atención y faltas de respeto con tal de no quedarse solos. 

Yo entendí que la soledad es un templo maravilloso comparado con la humillación de rogar un espacio en la vida de alguien. 

A mi mesa solo se sienta quien sabe valorar el sitio que ocupa. 

Quien venga a restar, a criticar o a poner condiciones, que recuerde que estar sola jamás ha sido una condena, es mi lugar seguro.


 ¡La dignidad no entra en rebajas!


La gente transparente vale oro; la falsa, que siga su camino lejos de mi puerta. ¡Cero filtros, pura verdad!


2026/08/06

Ser auténtica..

 Sí, me gusta el sarcasmo.


Y la ironía.


Y también decir lo que pienso.


Lo sé... son tres defectos difíciles de soportar.


Sobre todo para quien está acostumbrado a escuchar solo aquello que le da la razón.


A veces me dicen que debería medir más mis palabras.


Que no todo el mundo entiende mi forma de expresarme.


Y tienen razón.


Porque hay personas que confunden la sinceridad con un ataque... simplemente porque les incomoda verse reflejadas en ella.


Así que intento corregirme.


Me paso el día pensando si no habría sido mejor callar.


Sonreír un poco más.


Asentir aunque no esté de acuerdo.


O pensar exactamente lo que los demás esperan que piense.


Porque, como todos sabemos, tener criterio propio sigue siendo un deporte de riesgo.


Y, claro, tampoco ayuda que no se me dé demasiado bien fingir.


No sé aplaudir lo que no admiro.


No sé decir que sí cuando quiero decir que no.


Y tampoco se me da bien quedarme donde ya no quiero estar.


Lo intento, de verdad que lo intento...


Pero siempre termino estropeándolo con esa manía tan fea de ser yo.


Así que he decidido hacer un esfuerzo.


A partir de ahora prometo pedir permiso antes de pensar por mí misma.


Consultaré qué opinión debo tener para no incomodar a nadie.


Ensayaré sonrisas más neutras.


Reiré los chistes que no me hacen gracia.


Y, por supuesto, pediré disculpas cada vez que mi personalidad resulte demasiado evidente.


No vaya a ser que alguien se moleste por el simple hecho de encontrar delante a una persona que todavía no ha aprendido a vivir solo para agradar a los demás. 



2026/08/05

Lo que te dé la gana..

 Haz lo que te de la real gana. 

En serio, hazlo.


Que te importe un carajo lo que piense el de la derecha o el de la izquierda. El de arriba o el de abajo. O el que tienes justo enfrente. Por favor, hazlo. Y que digan lo que quieran. 

Ponte lo que te de la gana. Ve a donde te de la gana y en el camino que te de la gana. Que si quieres coger el camino largo, hazlo. Y si te encuentras con el lobo, pues ‘hola, buenas, qué tal’. 

Come lo que quieras. Ve al gym si te apetece, no porque te lo diga tu vecino. Y deja los complejos en casa, que pesan un montón. Y no sabes cuánto. 

Canta si es lo que te gusta, y que llueva lo que tenga que llover. Baila como tú sabes, en el centro de la discoteca si hace falta, aunque parezcas un pato mareao.

Llora si quieres llorar, siempre es bueno desahogarse. Ríe cuando te apetezca y regala un puñado de sonrisas. Levántate con el pie que te de la gana, porque en tu vida mandas tú. 

Olvídate de las inseguridades, de los miedos y del resto del mundo. Y haz solo lo que quieres hacer y como lo quieras hacer. Recuerda que es tu vida, y haces con ella lo que te da la gana. 


Eres lo que vives.

Por favor, disfrútalo.