2026/07/15

Amores fugaces y desamores eternos..

 Para suerte de algunos y desgracia de otros, vivimos en la generación del desamor, donde las relaciones duran menos que hielo un gin tonic aliñado.

Nada tiene que ver con un lío de una noche: el típico "aquí te pillo aquí te mato".

Todo se confunde, y va más allá cuando comienzan a regar flores con palabras y promesas que no valen un euro.

Ilusiones, piropos, conversaciones de pantalla que sólo sirven para matar el aburrimiento y el vacío que alguien quiere llenar falsamente simplemente por tener a alguien al otro lado con el que pueda jugar al "tira y afloja", cuando no tiene un plan mejor para una noche de domingo después de una resaca . 

Así es. Vendemos falsas esperanzas, amores idílicos, presumimos de fotos de pareja y de cuánto nos queremos cuando en realidad la fidelidad de hoy en día no es ser fiel sino ser discreto.

Una generación que prueba pero no conoce, que invita pero no concede, que gusta pero no quiere, que viene y que va pero no se queda, que promete pero no se compromete, que busca pero no encuentra y cuando encuentra huye.

Aún así, pertenecer a esta generación hace que los románticos y los amantes sean menos y más preciados, aunque cansados de tantos desengaños somos conscientes de que vivimos en esta época del "ego", en la que hemos dejado de compartir lazos para compartir enlaces en redes.

Romeos y Julietas que tienen miedo a enamorarse, a equivocarse y cuando lo hacen... cuando cometen un error, se convierten en soldados a pie de guerra luchando contra el enemigo al que antes besaban. Construyendo trincheras y estrategias para no volver a cometer un desliz.

Por eso es muy común que cuando cometes un error, la mayoría de las veces cuesta reconocerlo, porque pensamos que es un síntoma de debilidad, cuando en realidad reconocer un error es síntoma de madurez...

La vida lleva implícito el cometer errores y la muerte... a arrepentirnos de no haber cometido más . 

Somos parte de una generación en la que los amores son fugaces y los desamores eternos...



Verte de verdad....

 Hay personas que saben muchas cosas de ti... y, aun así, nunca llegaron a conocerte.


Saben cómo te llamas, a qué te dedicas, qué música escuchas, dónde vives o qué haces cada fin de semana... Pero nunca supieron quién eras de verdad.


Porque conocer a alguien no es acumular datos sobre su vida, es entender sus silencios, es darse cuenta de que, detrás de una sonrisa, a veces se esconde un mal día, es notar que un "estoy bien" no siempre significa que todo va bien...


Con los años he descubierto que hay personas que pasan mucho tiempo a nuestro lado... y jamás llegan a vernos.


Y también existen otras que aparecen casi sin hacer ruido y, con solo una conversación, son capaces de comprender partes de nosotros que ni siquiera sabíamos explicar.


Qué maravilla es cruzarte con alguien ante quien no tienes que esforzarte por parecer más fuerte, más alegre o más interesante.


Alguien que no solo escuche lo que dices... Sino también todo aquello que no sabes cómo poner en palabras.


Porque todos queremos que nos quieran, pero, si soy sincera... Creo que antes de eso hay algo todavía más importante.


Sentir que alguien nos ve de verdad, que entiende nuestros miedos sin juzgarlos, que celebra nuestras alegrías como si fueran suyas, que sabe cuándo necesitamos un abrazo, aunque insistamos en decir que no pasa nada.


Al final, eso es lo que nos cambia la vida... No encontrar a alguien que sepa muchas cosas sobre nosotros... Sino a alguien capaz de mirar un poco más allá de lo evidente.


Porque hay miradas que solo observan... Y hay personas que, sin hacer apenas ruido, consiguen algo muchísimo más difícil:


Verte de verdad.



2026/07/14

Eres un libro entero...

 No permitas que el peor momento de tu vida decida quién eres.


No sé lo que has vivido... No sé cuántas veces te rompieron el corazón, cuántas decepciones llevas a la espalda o cuántos errores cometiste cuando todavía estabas aprendiendo a vivir.


Y, sinceramente... eso no es lo que más me importa de ti.


Me importa quién eres hoy...


La persona que se levantó después de caer... La que aprendió a pedir perdón cuando se equivocó... La que tuvo el valor de cambiar aquello que ya no le gustaba de sí misma... La que, a pesar de todo lo vivido, sigue teniendo ganas de querer, de confiar y de empezar de nuevo.


Porque todos tenemos un pasado...


Pero ninguno de nosotros debería quedarse a vivir en él.


No eres aquella decisión de la que tanto te arrepientes... No eres el error que todavía te reprochas... No eres la persona que fuiste cuando aún no sabías lo que hoy sabes.


Eres todo lo que aprendiste por el camino... Eres todas las veces que elegiste levantarte en lugar de rendirte... Todas las veces que volviste a creer cuando lo más fácil habría sido cerrar el corazón... Eres todas las personas que has sido... hasta convertirte en la que eres hoy.


Y todo eso vale muchísimo más que cualquier capítulo de tu historia.


A veces somos demasiado duros con la persona que fuimos... sin darnos cuenta de que, gracias a ella, hoy somos quienes somos.


Por eso, nunca dudes de ti.


Porque nadie debería resumir toda una vida por un solo capítulo.


Tú no eres una página... Ni un error... Ni una herida...


Eres un libro entero.


Y lo más bonito de todo es que tu historia todavía no ha terminado... Aún quedan muchísimas páginas por escribir. 



2026/07/10

Por las apariencias..

 Nunca subestimes a una persona tranquila...


Porque el mundo tiene la mala costumbre de confundir el silencio con la falta de carácter.


Hay quien piensa que quien habla poco, siente poco... Que quien no presume, tiene poco que ofrecer...Que quien no necesita llamar la atención, vive una vida menos interesante.


Y pocas veces se equivocan tanto.


He conocido personas que hacían muchísimo ruido... y no dejaban absolutamente nada.


Y también he conocido otras que casi pasaban desapercibidas... hasta que un día abrían la boca y cambiaban por completo la forma de ver las cosas.


Qué manía tenemos de medir a las personas por lo que enseñan, como si todo lo valioso tuviera la obligación de hacerse notar.


La montaña más alta no necesita gritar que está ahí, el mar no presume de su profundidad...Y el árbol que más frutos da... tampoco hace ruido al crecer.


Con los años he aprendido que las personas más extraordinarias suelen ser las que menos se esfuerzan por parecerlo.


Porque no necesitan demostrar, simplemente son.


Y eso tiene un valor inmenso en un mundo donde demasiada gente vive intentando convencer a los demás de algo.


Por eso cada vez me fijo menos en quien habla de sí mismo... y mucho más en quien deja que sean sus actos los que hablen.


Porque la verdadera grandeza nunca tuvo necesidad de anunciarse.


Y, curiosamente... Las personas que más me han sorprendido en la vida casi siempre tenían algo en común... Nadie apostaba por ellas.


Y ahora dime...


Alguna vez alguien te sorprendió tanto que te hizo darte cuenta de lo equivocado o equivocada que estabas al juzgarlo por las apariencias? 


2026/07/09

Salud,mental..

 A veces siento que vivo en una prisión...


Y lo más curioso es que nadie me encerró... Fui yo, piedra a piedra.

Con los miedos que nunca resolví.

Con las veces que me callé lo que necesitaba decir.

Con las decepciones que no supe colocar en su sitio.

Con todas esas historias que mi cabeza sigue repasando una y otra vez, como si pensar más fuera a cambiar lo que ya pasó.

Y qué agotador es eso...

Porque hay cárceles que no tienen barrotes.

Tienen pensamientos.

Y, a veces, son mucho más difíciles de romper.

Lo peor es que desde fuera nadie las ve.

La gente te pregunta cómo estás, tú respondes que bien... y mientras tanto libras una batalla que no hace ruido, pero que te deja sin fuerzas.

Creo que todos hemos vivido alguna vez ahí.

En ese lugar donde nuestra propia mente se convierte en el enemigo más difícil de vencer.

Hasta que un día pasa algo.

A veces es una conversación.

Otras veces un abrazo.

Una llamada.

Un libro.

Una canción.

O una persona que, sin saberlo, enciende una luz donde llevabas demasiado tiempo viendo oscuridad.

Y entonces entiendes algo...

Que pedir ayuda no es perder.

Que apoyarte en alguien no te hace más débil.

Y que, por mucho que tu mente quiera convencerte de lo contrario, no naciste para cargar con todo tú solo.

Por eso, si hoy sientes que también estás dentro de una de esas prisiones invisibles...

No dejes de buscar la puerta.

Porque existe.

Y si tú todavía no tienes fuerzas para encontrarla...

Quizá haya alguien muy cerca de ti que lleve la llave sin siquiera saberlo.

Y, quién sabe...

Tal vez hoy esta reflexión sea la forma de recordarte que no estás tan solo como a veces crees. 

Si te sientes como yo aquí tienes un apoyo mis letras serán un abrazo 🫂 


2026/07/08

Levanta la mirada...

 Deseo que tengas a alguien a quien llamar cuando la vida pese demasiado...


Alguien con quien compartir las buenas noticias, pero también los días difíciles...


Alguien a quien contarle tus miedos, tus dudas, tus pequeños logros, tus grandes sueños y esas cosas que parecen insignificantes, pero que también necesitan ser escuchadas.


Deseo que tengas un abrazo donde descansar cuando el mundo se vuelva demasiado ruidoso.


Un lugar donde no tengas que fingir que todo está bien, donde puedas quitarte la armadura por un momento y simplemente ser tú.


Porque todos necesitamos un refugio.

Todos necesitamos sentir que no estamos solos frente a ciertas batallas.


Pero también sé que hay momentos en los que hablar cuesta... Momentos en los que no encontramos las palabras.


Momentos en los que, aunque estemos rodeados de gente, sentimos que nadie podría entender exactamente lo que llevamos dentro.


Y si alguna vez te encuentras ahí... Quiero que recuerdes algo.


Tu valor no depende de quién se quede, de quién te llame, de quién te escriba o de quién decida acompañarte.


Tu valor existe incluso en los días en los que te sientes invisible.


Existe incluso cuando dudas de ti... Existe incluso cuando el cansancio te hace creer que no puedes más.


Porque eres valiosa simplemente por ser quien eres.


Así que abrázate... Háblate con más cariño... Regálate la misma paciencia que ofreces a los demás...


Permítete descansar sin sentir culpa.

Y sigue creyendo, aunque sea un poquito, que mañana puede ser mejor que hoy.


Porque la vida cambia más veces de las que imaginamos.


Y porque algunas de las etapas más bonitas empiezan justo cuando pensábamos que ya no nos quedaban fuerzas.


Levanta la mirada... Respira... Sigue caminando... Y vuelve una y otra vez al camino de tu corazón.


Porque aunque a veces no lo parezca...


Aunque el miedo te lo haga olvidar...


Aunque las heridas intenten convencerte de lo contrario...


No estás sola... Nunca lo has estado. 



2026/07/07

Amor por la tranquilidad..

 Soy adicta de la tranquilidad...


De esa paz que cuesta años construir y apenas unos segundos perder.

También soy fanática de las conversaciones que despiertan neuronas dormidas, de esas que empiezan hablando de cualquier cosa y terminan haciéndote ver la vida de una forma diferente, las que no se quedan en la superficie, las que se atreven a bajar un poco más abajo, donde vive lo auténtico.

Me gustan las personas que piensan, las que tienen criterio propio, las que cuestionan, las que sienten, las que sueñan y las que todavía conservan la curiosidad por aprender algo nuevo cada día.

Quizá por eso nunca me impresionó demasiado una apariencia, porque una cara bonita llama la atención un instante...

Pero una mente interesante puede quedarse para siempre.

Me seducen las personas genuinas, las que no viven pendientes de impresionar a nadie, las que no necesitan disfrazarse de algo que no son para sentirse valiosas, las que llegan siendo ellas mismas, y se quedan siendo ellas mismas.

Honestidad, lealtad y empatía... Esa es mi brújula, mi manera de orientarme en un mundo donde a veces sobran apariencias y faltan verdades.

Y cuanto más mayor me hago, más claro tengo que la vulgaridad no me interesa, que las máscaras me cansan y que hay personas que dedican demasiado tiempo a parecer algo, cuando podrían dedicarlo simplemente a ser.

A mí me conquista una risa sincera, de esas que salen sin permiso y contagian alegría, una conversación que te deja pensando horas después, una mirada que transmite paz, una persona capaz de ponerse en el lugar de los demás sin necesidad de vivir exactamente lo mismo.

Porque eso sí me parece extraordinario.

Y al final, cuando todo pasa, cuando las modas cambian, cuando la belleza envejece y cuando las apariencias dejan de impresionar...

Lo que permanece es otra cosa, la forma de tratar a los demás, la calidad de los pensamientos, la profundidad del alma...

Y la verdad...

Cada día tengo más claro que las personas más bonitas no son las que más enseñan... Son las que más tienen dentro.