No sé de política, nunca me he sentado a estudiar bandos ni estrategias, ni me ha interesado hacerlo, pero sí sé de personas, de madres, de padres, de hijos, de familias que no pueden vivir tranquilos en su propio hogar, de vidas que se apagan sin razón, de personas que hoy están luchando por sobrevivir mientras otros deciden desde lejos en qué tierra van a lanzar el próximo ataque.
No entiendo cómo es posible que el orgullo, el afán de poder o las ganas de "poseer" pesen más que lo que de verdad debería importarnos: la vida humana, la dignidad de cada persona, la seguridad de cada niño que merece crecer sin miedo a las explosiones...
Veo cómo en este momento hay conflictos en distintos lugares del mundo, con ataques que no solo afectan a militares sino también a civiles, y que miles de personas están muriendo o perdiendo su hogar sin que eso deje de ser noticia de fondo, sin que alguien se pregunte de verdad por qué tiene que ser así.
Y me pregunto: si una madre en cualquier rincón del mundo merece que su hijo duerma tranquilo, si cada persona merece sentir que su casa es un refugio y no una trampa de miedo, por qué no ponemos eso primero?, por qué la ambición y el orgullo valen más que la vida y la paz de quienes no tienen voz?...
No tengo respuestas ni soluciones, pero sí un deseo que siento muy dentro: que aprendamos a poner la vida de las personas por encima de cualquier interés, que la paz sea más importante que el poder, que los derechos de cada ser humano valgan más que cualquier conflicto o territorio, y que algún día entendamos que ya basta de tanta guerra, porque la vida es un regalo divino.