2026/08/30

Ya está bien...

 Se terminaron las audiencias con quien solo sabe juzgar desde la barrera. 


A partir de hoy, no pienso guardar la verdad que me habita por miedo a incomodar a los que prefieren las mentiras piadosas. 


Quien tenga el valor de mirarme de frente, que se quede, quien solo busque el reflejo de sus propias frustraciones, que busque otro espejo donde mirarse.


Durante años me dediqué a ceder terreno, a bajar la guardia y a pedir disculpas por tener carácter, por saber exactamente lo que quiero y por no agachar la cabeza. 


Menudo error. Mi paz interior costó demasiado cara como para ponerla en oferta frente a cualquiera que venga con exigencias y sin nada que aportar.

He descubierto que la fuerza más grande nace de aceptarse sin filtros, con todas las cicatrices a la vista y con la certeza absoluta de que no le debo explicaciones a nadie por existir a mi manera. 


Mi camino no es una autopista abierta para que cualquiera transite sin respeto, es tierra firme, construida a base de dignidad, carácter y mucha verdad.


No vine a pedir permiso para ocuparme de mi vida, ni voy a bajar mis estándares para que otros se sientan cómodos. Soy esta versión inquebrantable, orgullosa de cada paso y sin ninguna intención de volver a empequeñecer me jamás.

¡Y al que le pique, que se rasque!


P

La vida se encarga de la cosecha..

 Me encanta esta hora del día... todos duermen todavía... todo está en silencio... el olor de mi café recién hecho... Y a pensar...


Hoy en el karma y en esa creencia casi ciega que tengo de que todo termina volviendo a su origen.


No sé cuándo. Ni cómo. Y seguramente tampoco de la manera que esperamos.


Pero vuelve.


Con los años he aprendido que no quiero gastar mi tiempo esperando que la vida haga justicia por mí... Bastante tengo con intentar poner en orden la mía.


Porque sí, puedes engañar, manipular, hacer daño y hasta conseguir que durante un tiempo parezca que has ganado.


Pero una cosa es ganar una batalla y otra muy distinta vivir con lo que has hecho.


Y ahí es donde creo que el karma no necesita testigos.


Por eso ya no me interesa demasiado ver caer a quien me hizo daño... Prefiero seguir caminando y dejar que cada uno se encuentre, tarde o temprano, con aquello que ha ido sembrando.


Yo también me equivoco, me enfado y tengo días en los que podría hacerlo mejor. No soy perfecta.


Pero intento no hacer daño a propósito.


Y cuando puedo elegir entre actuar desde el cariño o desde el rencor, elijo el cariño.


No por los demás... Por mí. Porque dormir tranquila vale muchísimo más que tener razón.


Así que cada uno que cuide su jardín como quiera... Yo ya no arranco las malas hierbas de nadie.


La vida se encarga de las cosechas... Yo prefiero ocuparme de la mía. 


2026/08/29

Historias de libros extraños..

  📖 El Manuscrito Voynich: el libro que nadie ha podido descifrar


El Manuscrito Voynich es un códice ilustrado conservado en la Biblioteca Beinecke de Yale. Está escrito en un sistema de escritura que todavía no ha sido descifrado, y no se conoce con certeza ni su autor, ni el idioma, ni exactamente qué quiso decir. 


Sus páginas son especialmente extrañas: contienen dibujos de plantas que no siempre pueden identificarse, diagramas astronómicos, símbolos, mapas o figuras cosmológicas y escenas relacionadas con baños y cuerpos humanos. El manuscrito está dividido en varias secciones que parecen tratar temas diferentes. 

Lo interesante es que sabemos que no es simplemente un libro moderno. Las pruebas científicas realizadas sobre el pergamino lo sitúan aproximadamente entre 1404 y 1438, con un 95 % de probabilidad según la datación por radiocarbono. 

Durante más de un siglo, criptógrafos, lingüistas e investigadores han intentado encontrar la clave. Incluso hoy existen diferentes hipótesis: algunos creen que podría ser un idioma desconocido, otros un código y otros cuestionan si tiene un significado convencional. No existe actualmente una traducción aceptada por los especialistas. 


Y ahí está el verdadero misterio:


Tenemos el libro. Tenemos sus dibujos. Tenemos su antigüedad.

Pero todavía no sabemos qué dice. 



2026/08/28

No tengo ganas..

 Hoy no quiero discutir... Hoy me siento triste.


He leído algo de una chica a la que su oncólogo le ha dicho que la quimioterapia no está dando resultado... y que ya no hay nada más que hacer.


Y me he quedado pensando.


Pensando en toda esa gente que, mientras nosotros nos enfadamos por tonterías, está luchando con todas sus fuerzas por algo tan sencillo y tan enorme como seguir aquí.


Personas peleando contra enfermedades físicas, contra enfermedades mentales, contra días que pesan muchísimo... y aun así intentando sonreír, cuidar a los suyos, tranquilizarlos para que no sufran, disfrutar de un café, de una conversación, de un abrazo... de cualquier pequeño momento que nosotros muchas veces ni siquiera miramos.


Y entonces me pregunto: qué hacemos los demás con el tiempo que tenemos?... Lo dejamos pasar, nos enfadamos, discutimos por tener razón, nos preocupamos por cosas que mañana quizá ni recordemos.


Queremos más, acumulamos más, corremos más... como si tuviéramos todo el tiempo del mundo.


Y quizá lo más triste sea eso.


Que muchas veces necesitamos que la vida nos recuerde que podemos perderla para empezar a valorarla.


Hoy no quiero entrar en discusiones... No quiero convencer a nadie... No quiero tener razón, no quiero entrar en el juego, ni seguir el ritmo de personas así..


No quiero gastar un minuto de mi vida intentando explicar algo que quizá alguien no quiera entender.


Para qué???


Tengo demasiadas cosas que sentir, demasiadas personas que quiero, demasiados momentos que todavía quiero vivir.


Así que hoy digo basta.


Basta de enfados que no llevan a ninguna parte... Basta de guerras pequeñas... Basta de darle mi paz a cosas que no la merecen.


Quiero aprender a vivir más despacio, a mirar más, a abrazar más, a decir "te quiero" sin esperar un momento especial, a disfrutar de lo que tengo mientras lo tengo.


Porque quizá algún día entendamos que el verdadero lujo no era tener más...


Era tener tiempo para disfrutar de lo que ya teníamos.


Y hoy, sinceramente... No quiero desperdiciar ni un segundo más... No discuto. No porque no tenga nada que decir... Sino porque hay cosas que, de repente, dejan de importar cuando recuerdas lo importante que es simplemente estar aquí.


Como decía Charles Bukowski: "Ya no tengo tiempo para las cosas que no tienen alma".



2026/08/27

Las emociones..

 Hay emociones que no piden permiso...


A veces creemos que podemos elegir lo que sentimos... Como si bastara con decirnos "esto no me afecta", "no voy a enfadarme" o "ya debería haberlo superado".


Pero no funciona así.


Hay emociones que llegan sin pedir permiso.


Un día estás bien y, de repente, algo te toca por dentro y aparece la tristeza.


O la rabia... O el miedo... O incluso ese amor que llega cuando menos lo esperabas y te desmonta todos los planes.


Y no siempre podemos decidir lo que sentimos.


Lo que sí podemos decidir es qué hacemos con ello.


He aprendido que no necesito pelearme con una emoción para que desaparezca.


A veces solo necesita que la escuche.


Porque la tristeza quizá me está diciendo que algo me importa... La rabia, que algo me ha dolido... El miedo, que hay algo que necesito cuidar... Y el amor... bueno, el amor muchas veces simplemente llega.


Supongo que sentir también es una forma de conocernos.


Por eso ya no intento estar bien todo el tiempo.


Hay días para reír, días para llorar y días en los que una no sabe muy bien qué le pasa... y tampoco pasa nada.


Las emociones vienen, hacen su trabajo y, cuando llega el momento, se van.


No tengo que entenderlas todas, solo aprender a escucharlas sin juzgarme por tenerlas.


Porque quizá madurar no sea conseguir controlar lo que sentimos...


Sino aprender a abrazar lo que llega, dejarlo pasar por nosotros y seguir caminando cuando ya ha dicho lo que tenía que decir. 



2026/08/26

Un poco de historia de salud.

 ¿Alguna vez te has preguntado por qué los hospitales del siglo XIX quitaron de repente las tazas de cobre y las sábanas de lino de sus salas? La respuesta revela un enfoque de la medicina natural y la sanación que se olvidó por completo.


Comienza con el comportamiento del agua cuando se guarda en metales específicos Cuando el agua reposa en un recipiente de cobre, se carga mucho porque los iones de cobre pasan de forma directa al líquido Como los seres humanos somos eléctricos por naturaleza y funcionamos con corrientes eléctricas, beber esta agua cargada de forma natural da un impulso directo de energía que sana el cuerpo de manera activa.


El uso amplio de estos materiales específicos en la medicina del pasado se basaba en un principio central muy profundo la frecuencia y El poder del cobre El cobre hacía mucho más que dar una carga eléctrica a los pacientes Es natural contra las bacterias y los microbios Al solo estar en estas tazas de metal, el agua se limpiaba sin parar, lo que frenaba de forma activa que las bacterias malas pasaran de una cama a otra.


Los beneficios biológicos iban más allá de la limpieza básica Al tragar el agua con iones de cobre, los pacientes consumían el mineral principal del cuerpo humano El cobre es clave para que el sistema de defensa funcione bien Los pacientes que bebían en estas tazas especiales podían sanar y recuperarse mucho más rápido.


El papel de las sábanas de lino Las sábanas del hospital tenían un papel igual de importante en este sistema médico Los hospitales elegían el lino en vez del algodón o la lana porque tiene la frecuencia más alta de todas las telas, con un nivel increíble de 5000 Hz Cuando una persona débil o enferma se envuelve en esta tela de frecuencia tan alta, la tela genera un efecto de armonía fuerte Este contacto físico cambia de inmediato el campo de energía del paciente Provoca una sanación al instante en el momento en que se acuestan en la cama.

Usa pulseras de cobre y bebe en vasijas de cobre.

2026/08/24

Sabías esto?

 Todo lo que os comparto es información como enfermera...No te mediques por tu cuenta gracias.


💊 Partir una pastilla por la mitad parece lo más inocente del mundo. Con tres tipos concretos, es peligroso.


Las de liberación prolongada. Están construidas como una cebolla, con capas que se van disolviendo poco a poco para que el fármaco salga a lo largo de doce o veinticuatro horas. Si la partes o la trituras, rompes esa arquitectura: toda la dosis del día entra de golpe. En un medicamento para la tensión eso puede ser un desmayo; en un opioide, una intoxicación.


Las de cubierta entérica. Llevan una capa que aguanta el ácido del estómago y solo se abre en el intestino. A veces es para proteger el fármaco del ácido, y a veces es para proteger tu estómago del fármaco. Partirla es quitarle el casco.


Las de fármacos peligrosos al tacto o al respirar. Algunos citostáticos y hormonales no deben triturarse nunca, porque el polvo se inhala o se queda en las manos de quien la parte —que suele ser la hija o la cuidadora, no el paciente.


Cómo se reconocen sin ser farmacéutico: casi siempre lo dicen las letras del nombre. XR, ER, SR, LP, CR, MR, Retard, Depot, Flas, EC. Si el nombre de tu pastilla lleva alguna de esas, no se toca sin preguntar.


Y una señal más simple todavía: si no tiene ranura, no está pensada para partirse. La ranura es una decisión del fabricante, no un adorno.


Esto importa porque partir pastillas es de las cosas más frecuentes que se hacen en casa, casi siempre con buena intención: para ajustar una dosis, para que pase mejor, para que le entre a un mayor que se atraganta.


Si a alguien de tu casa le cuesta tragar, eso tiene solución y no es partir la pastilla: existen presentaciones líquidas, en gotas, bucodispersables y parches. Se pide, y casi siempre hay.


¿Has partido alguna pastilla sin saber si se podía?


🩺 Consulta siempre en la farmacia antes de partir o triturar cualquier medicamento o a tu médico.