2026/07/17

Consejos de una loca..

 𝐓𝐨𝐝𝐨 lo que te molesta te enseña a tener paciencia.

𝐓𝐨𝐝𝐨 lo que te abandona te enseña a mantenerte en pie solo.

𝐓𝐨𝐝𝐨 lo que te enoja te enseña a

perdonar y ser compasivo.

𝐓𝐨𝐝𝐨 lo que tiene poder sobre ti te

enseña a recuperar valor. 

𝐓𝐨𝐝𝐨 lo que odias te enseña a amar

incondicionalmente.

𝐓𝐨𝐝𝐨 lo que temes te enseña coraje para sobrepasar tus miedos.

𝐓𝐨𝐝𝐨 lo que no puedes controlar te enseña a dejar ir.

    Hay tres cosas que odio de la gente cobarde que se marcha: el “te voy a querer siempre”, el “te voy a echar de menos cada día” y el “lo siento mucho por todo el daño que te he hecho”.

Esas tres frases de mierda suponen en tu vida algo más de un minuto que podrías no estar perdiendo con alguien que te ha demostrado que no merece que lo escuches mas...


Hoy te toca descansar...

 Las personas que más cuidan a los demás... casi nunca son las más cuidadas.


Son las que preguntan cómo estás, las que escuchan hasta el final, las que aparecen cuando alguien las necesita, las que intentan aliviar las cargas ajenas aunque vayan disimulando las suyas.


Y, con el tiempo, ocurre algo curioso...


Todo el mundo acaba acostumbrándose a que siempre estén bien.


Como si no necesitaran un abrazo, como si nunca se cansaran, como si fueran de esas personas que pueden con todo.


Pero no.


También tienen días en los que necesitan que alguien les pregunte cómo están... y espere de verdad la respuesta... También necesitan sentirse elegidas, cuidadas, importantes para alguien.


Porque hasta la persona más fuerte se cansa de ser siempre la que sostiene.


Y qué bonito sería que, por una vez, alguien llegara sin que tuvieran que pedirlo... Solo para decirles:


"Hoy te toca descansar... Déjame cuidar de ti un rato." 




2026/07/15

Amores fugaces y desamores eternos..

 Para suerte de algunos y desgracia de otros, vivimos en la generación del desamor, donde las relaciones duran menos que hielo un gin tonic aliñado.

Nada tiene que ver con un lío de una noche: el típico "aquí te pillo aquí te mato".

Todo se confunde, y va más allá cuando comienzan a regar flores con palabras y promesas que no valen un euro.

Ilusiones, piropos, conversaciones de pantalla que sólo sirven para matar el aburrimiento y el vacío que alguien quiere llenar falsamente simplemente por tener a alguien al otro lado con el que pueda jugar al "tira y afloja", cuando no tiene un plan mejor para una noche de domingo después de una resaca . 

Así es. Vendemos falsas esperanzas, amores idílicos, presumimos de fotos de pareja y de cuánto nos queremos cuando en realidad la fidelidad de hoy en día no es ser fiel sino ser discreto.

Una generación que prueba pero no conoce, que invita pero no concede, que gusta pero no quiere, que viene y que va pero no se queda, que promete pero no se compromete, que busca pero no encuentra y cuando encuentra huye.

Aún así, pertenecer a esta generación hace que los románticos y los amantes sean menos y más preciados, aunque cansados de tantos desengaños somos conscientes de que vivimos en esta época del "ego", en la que hemos dejado de compartir lazos para compartir enlaces en redes.

Romeos y Julietas que tienen miedo a enamorarse, a equivocarse y cuando lo hacen... cuando cometen un error, se convierten en soldados a pie de guerra luchando contra el enemigo al que antes besaban. Construyendo trincheras y estrategias para no volver a cometer un desliz.

Por eso es muy común que cuando cometes un error, la mayoría de las veces cuesta reconocerlo, porque pensamos que es un síntoma de debilidad, cuando en realidad reconocer un error es síntoma de madurez...

La vida lleva implícito el cometer errores y la muerte... a arrepentirnos de no haber cometido más . 

Somos parte de una generación en la que los amores son fugaces y los desamores eternos...



Verte de verdad....

 Hay personas que saben muchas cosas de ti... y, aun así, nunca llegaron a conocerte.


Saben cómo te llamas, a qué te dedicas, qué música escuchas, dónde vives o qué haces cada fin de semana... Pero nunca supieron quién eras de verdad.


Porque conocer a alguien no es acumular datos sobre su vida, es entender sus silencios, es darse cuenta de que, detrás de una sonrisa, a veces se esconde un mal día, es notar que un "estoy bien" no siempre significa que todo va bien...


Con los años he descubierto que hay personas que pasan mucho tiempo a nuestro lado... y jamás llegan a vernos.


Y también existen otras que aparecen casi sin hacer ruido y, con solo una conversación, son capaces de comprender partes de nosotros que ni siquiera sabíamos explicar.


Qué maravilla es cruzarte con alguien ante quien no tienes que esforzarte por parecer más fuerte, más alegre o más interesante.


Alguien que no solo escuche lo que dices... Sino también todo aquello que no sabes cómo poner en palabras.


Porque todos queremos que nos quieran, pero, si soy sincera... Creo que antes de eso hay algo todavía más importante.


Sentir que alguien nos ve de verdad, que entiende nuestros miedos sin juzgarlos, que celebra nuestras alegrías como si fueran suyas, que sabe cuándo necesitamos un abrazo, aunque insistamos en decir que no pasa nada.


Al final, eso es lo que nos cambia la vida... No encontrar a alguien que sepa muchas cosas sobre nosotros... Sino a alguien capaz de mirar un poco más allá de lo evidente.


Porque hay miradas que solo observan... Y hay personas que, sin hacer apenas ruido, consiguen algo muchísimo más difícil:


Verte de verdad.



2026/07/14

Eres un libro entero...

 No permitas que el peor momento de tu vida decida quién eres.


No sé lo que has vivido... No sé cuántas veces te rompieron el corazón, cuántas decepciones llevas a la espalda o cuántos errores cometiste cuando todavía estabas aprendiendo a vivir.


Y, sinceramente... eso no es lo que más me importa de ti.


Me importa quién eres hoy...


La persona que se levantó después de caer... La que aprendió a pedir perdón cuando se equivocó... La que tuvo el valor de cambiar aquello que ya no le gustaba de sí misma... La que, a pesar de todo lo vivido, sigue teniendo ganas de querer, de confiar y de empezar de nuevo.


Porque todos tenemos un pasado...


Pero ninguno de nosotros debería quedarse a vivir en él.


No eres aquella decisión de la que tanto te arrepientes... No eres el error que todavía te reprochas... No eres la persona que fuiste cuando aún no sabías lo que hoy sabes.


Eres todo lo que aprendiste por el camino... Eres todas las veces que elegiste levantarte en lugar de rendirte... Todas las veces que volviste a creer cuando lo más fácil habría sido cerrar el corazón... Eres todas las personas que has sido... hasta convertirte en la que eres hoy.


Y todo eso vale muchísimo más que cualquier capítulo de tu historia.


A veces somos demasiado duros con la persona que fuimos... sin darnos cuenta de que, gracias a ella, hoy somos quienes somos.


Por eso, nunca dudes de ti.


Porque nadie debería resumir toda una vida por un solo capítulo.


Tú no eres una página... Ni un error... Ni una herida...


Eres un libro entero.


Y lo más bonito de todo es que tu historia todavía no ha terminado... Aún quedan muchísimas páginas por escribir. 



2026/07/10

Por las apariencias..

 Nunca subestimes a una persona tranquila...


Porque el mundo tiene la mala costumbre de confundir el silencio con la falta de carácter.


Hay quien piensa que quien habla poco, siente poco... Que quien no presume, tiene poco que ofrecer...Que quien no necesita llamar la atención, vive una vida menos interesante.


Y pocas veces se equivocan tanto.


He conocido personas que hacían muchísimo ruido... y no dejaban absolutamente nada.


Y también he conocido otras que casi pasaban desapercibidas... hasta que un día abrían la boca y cambiaban por completo la forma de ver las cosas.


Qué manía tenemos de medir a las personas por lo que enseñan, como si todo lo valioso tuviera la obligación de hacerse notar.


La montaña más alta no necesita gritar que está ahí, el mar no presume de su profundidad...Y el árbol que más frutos da... tampoco hace ruido al crecer.


Con los años he aprendido que las personas más extraordinarias suelen ser las que menos se esfuerzan por parecerlo.


Porque no necesitan demostrar, simplemente son.


Y eso tiene un valor inmenso en un mundo donde demasiada gente vive intentando convencer a los demás de algo.


Por eso cada vez me fijo menos en quien habla de sí mismo... y mucho más en quien deja que sean sus actos los que hablen.


Porque la verdadera grandeza nunca tuvo necesidad de anunciarse.


Y, curiosamente... Las personas que más me han sorprendido en la vida casi siempre tenían algo en común... Nadie apostaba por ellas.


Y ahora dime...


Alguna vez alguien te sorprendió tanto que te hizo darte cuenta de lo equivocado o equivocada que estabas al juzgarlo por las apariencias? 


2026/07/09

Salud,mental..

 A veces siento que vivo en una prisión...


Y lo más curioso es que nadie me encerró... Fui yo, piedra a piedra.

Con los miedos que nunca resolví.

Con las veces que me callé lo que necesitaba decir.

Con las decepciones que no supe colocar en su sitio.

Con todas esas historias que mi cabeza sigue repasando una y otra vez, como si pensar más fuera a cambiar lo que ya pasó.

Y qué agotador es eso...

Porque hay cárceles que no tienen barrotes.

Tienen pensamientos.

Y, a veces, son mucho más difíciles de romper.

Lo peor es que desde fuera nadie las ve.

La gente te pregunta cómo estás, tú respondes que bien... y mientras tanto libras una batalla que no hace ruido, pero que te deja sin fuerzas.

Creo que todos hemos vivido alguna vez ahí.

En ese lugar donde nuestra propia mente se convierte en el enemigo más difícil de vencer.

Hasta que un día pasa algo.

A veces es una conversación.

Otras veces un abrazo.

Una llamada.

Un libro.

Una canción.

O una persona que, sin saberlo, enciende una luz donde llevabas demasiado tiempo viendo oscuridad.

Y entonces entiendes algo...

Que pedir ayuda no es perder.

Que apoyarte en alguien no te hace más débil.

Y que, por mucho que tu mente quiera convencerte de lo contrario, no naciste para cargar con todo tú solo.

Por eso, si hoy sientes que también estás dentro de una de esas prisiones invisibles...

No dejes de buscar la puerta.

Porque existe.

Y si tú todavía no tienes fuerzas para encontrarla...

Quizá haya alguien muy cerca de ti que lleve la llave sin siquiera saberlo.

Y, quién sabe...

Tal vez hoy esta reflexión sea la forma de recordarte que no estás tan solo como a veces crees. 

Si te sientes como yo aquí tienes un apoyo mis letras serán un abrazo 🫂