2026/07/06

Tener esencia..

 Hay algo que me llama la atención de los tiempos en los que vivimos... Parece que cuanto más muestras, más vales, cuanto más enseñas, más atención recibes, cuanto más expones, más "existes".


Y, sin embargo, cada vez estoy más convencida de que las cosas verdaderamente valiosas funcionan justo al revés, al menos con la gente correcta... Porque lo que más huella deja rara vez es lo que más se exhibe.


Una buena conversación vale más que cien fotografías en bañador, frente al espejo, sin camiseta, con poca ropa..., una mente interesante dura más que una imagen bonita, una persona con profundidad siempre termina destacando en un océano de superficialidad.


Quizá por eso nunca me han impresionado demasiado las personas que intentan llamar la atención constantemente...Me impresionan más las que no necesitan hacerlo, las que tienen contenido, valores, personalidad, criterio propio y una luz que no depende de la mirada de los demás para seguir brillando.


Porque atraer miradas es relativamente fácil... Lo difícil es despertar admiración, lo difícil es encontrar personas que, cuando hablan, te hagan pensar, que, cuando aparecen, te aporten paz, que, cuando se marchan, dejen un vacío bonito porque su presencia tenía valor de verdad.


La miel nunca llamó la atención por hacer ruido... La miel atrae porque tiene esencia... Y creo que las personas también.


Por eso, cuanto más vivo, más claro lo tengo. Prefiero ser recordada por lo que transmito más que por lo que enseño, por lo que aporto mas que por lo que aparento y por la huella que dejo en las almas, más que por los segundos que consigo captar una mirada.


Porque llamar la atención puede durar un instante... Pero dejar huella dura toda una vida. 

No te quedes solo con una versión.

 Hay que tener cuidado con algo que puede hacer muchísimo daño: Creer todo lo que escuchamos... Porque escuchar una historia no significa conocer la verdad.

Y sin embargo, cuántas veces damos por cierto algo simplemente porque nos lo contó alguien en quien confiamos, cuántas veces nos hacemos una idea de una persona sin haber compartido ni una sola conversación con ella, sin haberla mirado a los ojos, sin haberle dado la oportunidad de mostrarnos quién es realmente.

Y lo curioso es que muchas veces ni siquiera nos damos cuenta de que lo hacemos... Escuchamos un comentario, una opinión, una versión de los hechos... y sin querer empezamos a construir una imagen de alguien que quizá no tiene nada que ver con la realidad.

Es como ir en un avión y escuchar a un niño decir que se ha roto un ala... Automáticamente te asustas, piensas que habla del avión en el que viajas.Tu mente se adelanta, interpreta, da cosas por hechas... Y segundos después descubres que se refería a un avión de juguete que lleva en las manos.

La realidad nunca fue la que imaginaste, solo fue la que tu mente construyó con la información incompleta que tenía.

Y eso mismo pasa cada día con las personas... Escuchamos algo, suponemos el resto y emitimos un juicio.

Sin preguntarnos si falta contexto, sin pensar que quizá hay otra versión, sin recordar que toda historia cambia dependiendo de quién la cuenta.

Por eso cada vez me gustan más las personas que se toman el tiempo de conocer antes de opinar... Las que no condenan sin escuchar, las que no etiquetan sin comprender, las que entienden que una persona es mucho más que un comentario, una crítica o una experiencia aislada.

Porque todos hemos sido malinterpretados alguna vez, todos hemos sido juzgados por alguien que no nos conocía...Y todos sabemos lo injusto que se siente cuando alguien decide quién eres antes de darte la oportunidad de demostrarlo.

Por eso intento recordar algo muy sencillo... Las opiniones pueden escucharse, los rumores pueden llegar a nuestros oídos...

Pero las personas merecen conocerse.

Porque entre lo que cuentan de alguien y lo que esa persona realmente es... a veces hay un abismo enorme.

Y he descubierto que una de las formas más bonitas de inteligencia es no permitir que otros piensen por ti.

Escucha si quieres...

Pero antes de creer, observa, antes de juzgar, conoce y antes de etiquetar a alguien, recuerda que las mejores personas que han pasado por tu vida quizá no habrían tenido ninguna oportunidad si te hubieras quedado únicamente con lo que otros dijeron de ellas. 



2026/07/05

ENVIDIA..

 BUENA SUERTE CON SU ENVIDIA


Deberíamos preguntarle a cada persona que nos critica, ¿su intención es que yo mejore? si es así, bienvenida, hágala de frente y dejará de ser critica, para convertirse en consejo.

Pero si la intención es ganarme enemigos, tampoco es crítica, es envidia y la envidia según Leonardo Da Vinci, crece siempre a la sombra del talento, "gracias por reconocer los míos", buena suerte con su envidia.

No soy grosera, soy honesta. No soy agresiva, soy directa.

Soy buena persona con quien lo es conmigo, no me esfuerzo por ser simpática, lo soy cuando quiero.

Me encantan los elogios como a todo el mundo. Pero si me vienes a criticar, avísame antes, para prestarte un espejo.

Desde hace ya algún tiempo, ya no discuto, simplemente te doy la razón, tu te sientes bien..

Y yo observo lo gilipollas que eres, y aquí paz y después gloria..


 



2026/07/03

Aprende a distinguir..

 Durante mucho tiempo me llamaron borde, seca, distante... y unos cuantos adjetivos más.


Y qué curioso... casi siempre venían de personas que se molestaban porque no hacía exactamente lo que ellas esperaban de mí.


Porque parece que, cuando aprendes a decir que no, cuando dejas de complacer a todo el mundo, cuando empiezas a poner límites o cuando te niegas a pasar por ciertos aros, hay quien confunde tu dignidad con mal carácter.


Y no...No soy borde... Simplemente ya no me esfuerzo por caer bien a costa de sentirme mal.


No soy seca... Es que aprendí que la educación no consiste en permitir cualquier cosa.


Y tampoco soy difícil... Lo que ocurre es que dejé de ser fácil de manipular.


Con los años he descubierto algo muy sencillo...

La mayoría de las personas no nos conocen por cómo somos, sino por cómo reaccionamos a ellas.


Porque cada uno recibe una versión diferente de nosotros.


Quien me trata con respeto encontrará respeto.

Quien me ofrece sinceridad encontrará sinceridad.

Quien me ofrece cariño encontrará una persona cercana, leal y capaz de dar mucho más de lo que imagina.


Pero quien llega con exigencias, juegos, manipulaciones o falta de consideración... probablemente se encuentre con una versión de mí que no le guste tanto.


Y es normal... Porque cada uno se comporta en relación al comportamiento que recibe.


Por eso ya no me preocupa demasiado que algunas personas me consideren borde... Me preocuparía más haber llegado a una edad en la que sigo permitiendo cosas que sé perfectamente que no merezco.


Porque la paz que se siente cuando dejas de vivir para agradar a todo el mundo... no tiene comparación.


Y quien confunda mis límites con mi carácter, probablemente nunca entendió la diferencia.


Porque una cosa es ser amable... y otra muy distinta convertirte en una alfombra para que los demás pasen por encima.


Y yo hace tiempo que entendí que se puede ser buena persona sin permitirlo todo, se puede ser educada sin callarse, se puede tener un gran corazón sin abrirle la puerta a cualquiera.


Así que si para algunas personas eso es ser borde... Supongo que seguiré siendo borde. 



2026/07/02

Pregunta antes de juzgar..

 El tonto va de listo.

El listo a veces se hace el tonto.

El que ríe el último a veces no ríe mejor, pero le da bastante igual lo que el resto piense.

El amor es una mierda sobre todo los domingos si lo buscas en cualquiera.

No en cualquier boca cabe la palabra amor.

La lealtad no es talla única. 

Hay abrazos que desactivan bucles imposibles.

El mediocre levantará siempre la mano y jamás se rendirá al talento.

El talento se irá de cañas para olvidar de vez en cuando.

“Iremos viendo” es un “no” muy claro, “el tiempo dirá” una putada. 

Sonará una canción en el momento idóneo para joderte la tarde.

No sé qué modelo es su coche, pero van a pasar miles de esos por tu calle. Ganarán las elecciones los del otro partido.

Jugarás partidos sin elección que valga. Los perdedores no te darán la mano si vences.

Los enemigos mejor al lado.

Y si vas a querer algo o a alguien ojalá se te paren todos los relojes y aunque la vida no se trate de un contrato, ese momento se haga indefinido.

Cuando quieras saber… Pregunta 

No presupongas, ni te montes mil historias.

A veces las cosas son bastante más simples, 

de lo que parecen…

P.D. ¿Cuántas veces ante un cambio de actitud o de costumbres de alguien cercano a nosotros, nos extraña y nos descoloca? ¿Cuántas veces nos montamos una historia, que se convierte en trilogía? ¿Cuántos malos momentos, pesares y quebraderos de cabeza nos ahorraríamos simplemente… Preguntando?

Practiquemos mas el arte de preguntar, antes de aventurarnos a elucubrar mil situaciones que casi nunca llegan a ser la realidad… 



EL TAMAÑO DE LAS PERSONAS.

 ✨ EL TAMAÑO DE LAS PERSONAS ✨


"UNA PERSONA ES ENORME cuando habla de frente y vive de acuerdo con lo que dice, cuando trata con cariño y respeto, cuando mira a los ojos y sonríe con franqueza.


UNA PERSONA ES GIGANTE cuando se interesa por tu vida, cuando busca alternativas para tu crecimiento, cuando sueña junto contigo... cuando trata de entender aunque no piense igual que tú.


PERO ES PEQUEÑA cuando se deja regir por comportamientos clichés, cuando quiere quedar bien con todos, cuando maneja a la gente que menos puede como titiritero.


UNA PERSONA ES GRANDE cuando perdona, cuando comprende, cuando se coloca en el lugar del otro, cuando obra no sólo de acuerdo con lo que esperan de ello, sino con lo que espera de sí mismo.


PERO ES PEQUEÑA cuando decepciona, cuando hiere, cuando actúa con orgullo, cuando no es solidaria, cuando miente, cuando no sabe pedir perdón.


UNA PERSONA ES GRANDE cuando sabe dar, cuando no tiene miedo de recibir, cuando la caracteriza la alegría, cuando enfrenta la tristeza, cuando domina la ira.

PERO ES INSIGNIFICANTE cuando desprecia, cuando olvida los favores, cuando sólo busca su brillo, sus intereses, su bienestar. Se empequeñece aún más cuando agrede, cuando falsea su testimonio, cuando mata con maledicencia.


UNA PERSONA ES GRANDE cuando extiende su mano, cuando cierra su boca y abre su corazón, y cuando su sensibilidad es tan grande como su tamaño."



2026/07/01

Crecimiento personal..

 Ya no soy la misma persona que era hace años...


La vida tiene una forma muy curiosa de enseñarnos... A veces lo hace a través de alegrías, pero otras veces lo hace a través de decepciones, de personas que no eran lo que parecían, de situaciones que nos obligan a abrir los ojos y de lecciones que jamás habríamos elegido aprender.


Y no, eso no me volvió desconfiada, me volvió prudente, que es diferente... Porque cuando has vivido ciertas cosas aprendes a observar más y a creer menos en las apariencias, aprendes que no todo el mundo es como dice ser, que no todas las sonrisas son sinceras y que las personas se conocen mucho mejor por cómo actúan que por cómo hablan.


Por eso quizá algunos piensen que soy más distante... Pero la realidad es muy distinta.


Sigo teniendo el mismo corazón, sigo emocionándome con las mismas cosas y sigo creyendo en las personas buenas...


La diferencia es que ahora ya no entrego mi confianza a cualquiera, y eso no es frialdad, es experiencia.


Estoy orgullosa de cada una de mis cicatrices porque ninguna apareció por casualidad... Cada una me enseñó algo, cada una me hizo más fuerte y cada una me ayudó a entender mejor quién soy y qué lugar quiero dar a las personas en mi vida.


Por eso ya no me preocupa que alguien se quede solo con la primera impresión. Porque quien solo mira la fachada se pierde lo mejor de la historia: su estructura, sus habitaciones, su interior completo...


Y las personas que realmente merecen la pena siempre encuentran la forma de llegar mucho más allá de lo que se ve a simple vista...


Como decía Maquiavelo: "Todos ven lo que aparentas; pocos advierten lo que eres."