2026/06/18

Sigues a esta sociedad?

 “Tengo treinta y tantos años y soy soltera. No se me fue el tren a ningún lado. Nadie me dejó, no soy quedada ni amargada, no estoy incompleta, no estoy loca y mucho menos soy solterona. Sólo soy soltera. Soltera profesional, esas que nos salimos del modelo de mujer que nos vendió Disney, las telenovelas y sobre todo del modelo que nos enseñó la familia desde que nacimos.

  Y es que a los veinte se te perdonaba que fueras soltera y la gente casi te aplaudía por ello, pero a los treinta parece que es un pecado. La libertad femenina tiene fecha de caducidad para la sociedad.

  Así que en vez de sentirme mal porque no encajo con lo que todos quieren que sea, lo tomé como un incentivo para crecer y hacerme más profesional en lo que soy: soltera

No somos el camino de nadie, solo somos una coincidencia.

Unos seremos fugaces, algunos inadvertidos, otros inolvidables, a pesar de habernos ido.

Otros, por suerte, seremos todo el tiempo que nos dure un 'para siempre.



SE EMPÁTICO..

 Piensa por un momento en todo lo que una persona ha tenido que superar para llegar hasta donde está hoy...


Las noches en las que lloró sin decirle nada a nadie, las decepciones que se tragó en silencio, las veces que sonrió mientras se estaba rompiendo por dentro, los miedos que venció, las despedidas que tuvo que aceptar, las batallas que libró cuando nadie estaba mirando.


... Imagina que pudieras verlo todo.


Probablemente dejarías de juzgar tan rápido... Porque descubrirías que muchas de las personas que parecen más fuertes han estado a punto de rendirse más de una vez... Que algunas de las sonrisas más bonitas esconden historias que jamás imaginarías.


Y que muchas personas no necesitan críticas, necesitan un poco de comprensión.


La verdad es que nunca sabemos por completo lo que alguien está cargando...

Nunca sabemos qué noticia recibió esta mañana, qué pérdida sigue intentando superar, qué miedo le quita el sueño qué herida está aprendiendo a cerrar...


Por eso la amabilidad tiene tanto valor, porque no requiere conocer la historia de alguien para tratarlo con humanidad...


Y quizá también deberías recordarlo cuando se trata de ti. Porque has sobrevivido a días que pensabas que no podrías soportar, has seguido adelante cuando no sabías cómo hacerlo, has reconstruido partes de ti que llegaron a hacerse pedazos.


Y aunque a veces se te olvide... Eso también merece reconocimiento, porque no todas las cicatrices se ven, y no todas las victorias reciben aplausos... Pero siguen siendo victorias.


... Piensa en todo lo que has superado para estar aquí. 🩵Como muchos ya saben es el color de las Enfermeras,para todas esas personas que necesitan un 🫂 



2026/06/17

No dejes para mañana..

 Imagina que dentro de diez años lo darías todo por regresar a este instante y volver a sentir exactamente lo que hoy estás viviendo.


Un día cualquiera, no uno perfecto, no uno especial... Este, con tus prisas, con tus preocupaciones, con tus mensajes sin responder, con esa rutina de la que a veces te quejas.


Porque lo curioso de la vida es que nunca echamos de menos los grandes momentos cuando los estamos viviendo, echamos de menos los pequeños: Las llamadas que creíamos que siempre estarían ahí, las risas que parecían normales, las personas que pensábamos que tendríamos para siempre, la voz de alguien, un abrazo, una conversación cualquiera en una tarde cualquiera...


Y un día descubres que aquello que parecía cotidiano era, en realidad, extraordinario, solo que no lo sabías...


Quizá por eso la vida corre tan deprisa.

Para obligarnos a entender, aunque sea tarde, que nada está garantizado, que este día no volverá, que esta versión de ti tampoco... que las personas que amas están envejeciendo al mismo ritmo que tú.


Y que mientras lees estas palabras, algo que hoy das por hecho se está convirtiendo silenciosamente en un recuerdo... Por eso no esperes a que algo termine para comprender su valor, no esperes a que alguien falte para decirle que lo quieres, no esperes a mañana para vivir un poco más despierta.


Porque algún día mirarás atrás y entenderás que estos eran los buenos tiempos, incluso cuando no lo parecían...


... Imagínate que hoy es uno de los días que un día echarás de menos. 


2026/06/16

Quizás sea magia ..

 A veces pensamos que el amor empieza cuando alguien aparece, y yo cada vez creo más que no es así...


Creo que algunas historias empiezan mucho antes, en silencio, cuando después de todo lo vivido vuelves a tener ganas... Ganas de compartir algo que antes disfrutabas sola, ganas de contar una tontería que te ha pasado durante el día, ganas de mirar el teléfono y sonreír sin darte cuenta, ganas de volver a hacer espacio en una vida que ya habías aprendido a llenar por ti misma.


Porque lo verdaderamente extraordinario no es encontrar a alguien, lo extraordinario es que, después de ciertas decepciones, después de ciertos golpes y de algunas despedidas que te cambiaron para siempre, el corazón siga teniendo el valor de abrir una ventana.


Y qué acto de valentía tan poco reconocido es ese... volver a entusiasmarse, volver a permitirse sentir, volver a mirar hacia delante sin comparar constantemente con lo que quedó atrás...


Hay personas que creen que la fuerza está en no necesitar a nadie, yo creo que la fuerza está en seguir creyendo en las personas después de haber conocido sus peores versiones, en seguir apostando por la ternura en un mundo lleno de prisas, en seguir entregando verdad después de haber recibido mentiras, en seguir teniendo un corazón suave después de que la vida intentara endurecerlo.


Porque quizá la magia nunca estuvo en encontrar a alguien perfecto... Quizá la magia está en descubrir que todavía existen personas capaces de devolverle brillo a lugares de ti que llevaban demasiado tiempo en silencio.


Y cuando eso ocurre, no hace falta ponerle nombre, ni correr, ni entenderlo todo... A veces basta con agradecerlo, porque hay regalos que no llegan envueltos, llegan en forma de emoción. 



2026/06/14

No dejes sea tu enemiga..

 Soy una persona bastante tranquila. De hecho, me gusta más invertir mi energía en vivir que en discutir, más una conversación de verdad que una guerra de orgullos y más la tranquilidad que los dramas innecesarios... Suelo intentar entender a la gente, dar margen, escuchar versiones y pensar que todos tenemos días malos, pero hay algo que nunca he sabido hacer bien: tolerar la falta de respeto.


Porque una cosa es equivocarse y otra muy distinta confundir mi educación con debilidad, mi paciencia con ingenuidad o mi amabilidad con falta de carácter. Y qué curioso... muchas personas solo valoran ciertas cosas cuando dejan de tenerlas delante... Mientras estás, creen que siempre estarás, mientras das, creen que siempre darás, mientras comprendes, creen que siempre comprenderás... hasta que un día descubren que incluso las personas más pacientes tienen límites.


Soy leal con quienes quiero, generosa con quien se lo merece y capaz de mover cielo y tierra por las personas que ocupan un lugar importante en mi vida, pero cuando la decepción sustituye al cariño, cuando la falta de respeto aparece donde antes había confianza, algo cambia. No porque deje de sentir, sino porque empiezo a entender que no todo el mundo merece el mismo acceso a mi tiempo, a mi energía y a mi corazón.


No monto escándalos, no preparo venganzas y no hago ruido... simplemente dejo de estar. Y ahí suele llegar la parte que algunos no esperan, porque recuperar la confianza de alguien noble siempre es mucho más difícil que perderla.


Hay puertas que se cierran con un portazo, pero hay otras que se cierran en silencio... y son precisamente esas las que casi nunca vuelven a abrirse. Porque cuando una persona ha dado de verdad, ha tenido paciencia de verdad y ha querido de verdad, no suele marcharse por un error, suele marcharse después de demasiados.


Así que sí, soy tranquila hasta que me faltan al respeto, amable hasta que me toman por tonta y leal hasta que me decepcionan. Después de eso no me convierto en tu enemiga, ni pierdo el tiempo intentando devolverte el daño... Simplemente aprendo la lección, cierro la puerta y sigo caminando.


Y créeme... hay ausencias que terminan convirtiéndose en recuerdos muy difíciles de recuperar.



2026/06/13

Confía..

 A veces la vida se llena de nubes... Nubes de dudas, de miedo, de cansancio, de esos días en los que parece que todo pesa un poco más de la cuenta y en los que la voz que llevamos dentro insiste en recordarnos todo lo que podría salir mal...


... Hay momentos en los que sentimos que no somos suficientemente fuertes, suficientemente valientes o suficientemente capaces para afrontar lo que tenemos delante.


Y sin embargo, siempre ocurre algo curioso: aunque el miedo hable, aunque las heridas del pasado intenten convencernos de que tengamos cuidado, aunque las decepciones nos inviten a retroceder, hay una parte de nosotros que se niega a rendirse, una parte pequeña, silenciosa, pero inmensamente poderosa... esa que después de llorar vuelve a levantarse, la que después de caer vuelve a intentarlo, la que después de perder sigue creyendo, la que incluso en los días más oscuros conserva una chispa de esperanza que se resiste a apagarse.


Y quizá ahí esté la verdadera fuerza, no en no tener miedo, sino en seguir caminando a pesar de él, no en no caer nunca, sino en recordar que siempre hemos sabido levantarnos... Porque muchas veces estamos tan ocupados mirando las nubes que olvidamos que detrás de ellas sigue estando el cielo.


La vida tiene esa bonita costumbre de sorprendernos cuando estamos a punto de perder la fe, de abrir puertas donde solo veíamos muros y de regalarnos motivos para sonreír justo cuando creíamos que ya no quedaban... Y cuando miramos hacia atrás, nos damos cuenta de que muchas de las cosas que hoy forman parte de nuestra historia, también parecían imposibles en algún momento.


Por eso, cuando todo parezca incierto, respira, respira y recuerda todo lo que ya has superado, recuerda cuántas veces pensaste que no podrías y al final pudiste, recuerda que dentro de ti hay mucha más luz de la que a veces eres capaz de ver.


Y confía... Confía porque algunas de las cosas más bonitas de nuestra vida llegaron cuando menos las esperábamos, confía porque hay etapas que terminan para que otras mucho mejores puedan empezar, confía porque, aunque a veces se nos olvide, seguimos siendo mucho más fuertes de lo que creemos.


Y sobre todo, confía, porque mientras exista una pequeña luz dentro de ti, por diminuta que parezca, siempre habrá algo bonito esperando florecer. 



Reflejos de confusión..

 A veces nos confundimos buscando pruebas del amor en las palabras, en los gestos grandes, en las promesas que suenan genial pero se las lleva el viento... Con el tiempo te das cuenta de que el verdadero amor se esconde en cosas más simples, más constantes, más reales. Y hay una verdad que he ido entendiendo a golpes, a silencios, a días buenos y malos: el esfuerzo de una persona siempre es, sin quererlo, el reflejo más claro de lo que siente por ti.


Porque cuando a alguien le importas de verdad, se nota... No siempre con flores, ni con frases de película. A veces se nota en cómo te escucha cuando repites lo mismo por tercera vez, en cómo te abraza cuando no sabes ni por qué estás llorando, en cómo te escribe aunque esté cansado, en cómo busca hacerte sentir bien aunque no tenga todas las herramientas para hacerlo perfecto.


El amor no siempre se ve bonito, pero siempre se nota. Y se nota sobre todo en el esfuerzo, en las ganas de entenderte, aunque no hable tu mismo idioma emocional. En las veces que se queda cuando sería más fácil irse, en cómo te mira cuando estás deshecho, y aun así no se va. Porque esforzarse por alguien no significa sufrir, ni dejar de ser uno mismo, significa simplemente "elegir estar", incluso cuando hay miles de excusas para no estar.


Y ojo, no hablo de perfección, porque nadie ama sin errores. Todos fallamos, todos nos cansamos, todos tenemos momentos en los que no sabemos cómo amar bien. Pero cuando hay amor de verdad, hay esfuerzo, y cuando hay esfuerzo sincero, no necesitas preguntar cuánto te quieren, porque se siente, en la forma en que te cuidan, en cómo te priorizan, en los silencios que se vuelven compañía, en los días normales que se sienten seguros solo porque esa persona está ahí.


Así que si alguna vez dudas de lo que alguien siente por ti, no te fijes solo en lo que dice, fíjate en lo que hace cuando nadie lo está obligando. Porque al final del día, todos hacemos tiempo, espacio y esfuerzo para lo que amamos y nos importa, siempre hay un segundo para enviar un buenos dias. Y si no hay eso… entonces, tal vez, no hay tanto amor como pensabas... Cuando hay interés, el tiempo se encuentra; cuando no lo hay, las excusas sobran.