2026/03/13

Amor a distancia..

 El amor a distancia no es una versión cómoda del amor.


Es una prueba constante.


No hay rutina compartida, ni la facilidad de un abrazo cuando el día pesa. No hay esa logística sencilla de coincidir en el sofá o de arreglar una discusión con una mirada. En el amor a distancia todo cuesta un poco más: las horas, los kilómetros, la espera.


Y, sin embargo, también hay algo poderoso ahí.


Porque cuando dos personas se quieren en la distancia, el amor deja de apoyarse en la presencia y empieza a sostenerse en algo más profundo: la confianza. La certeza —a veces frágil, a veces indestructible— de que el otro está ahí aunque no se le pueda tocar.


Hay días en los que desgasta.


Días en los que uno se pregunta si tanta espera compensa.


Días en los que el silencio pesa más de la cuenta o en los que la vida cotidiana parece avanzar sin el otro al lado.


Pero también hay una forma especial de intensidad.


Las conversaciones importan más.


Los encuentros valen el doble.


Cada despedida duele, sí... pero cada reencuentro tiene algo de milagro.


El amor a distancia vive en una lucha constante: la de no perder las ganas. La de seguir eligiéndose incluso cuando lo fácil sería dejar que la distancia enfríe las cosas. La de cuidar el vínculo con palabras, con gestos pequeños, con esa disciplina invisible que consiste en no soltar.


No es un amor débil.

Es un amor entrenado.


Aprende a resistir, a confiar sin pruebas inmediatas, a sostener el deseo sin la comodidad de lo cotidiano. Y en ese proceso se vuelve más consciente, más deliberado.


Quizá por eso, cuando funciona, tiene algo de victoria silenciosa.


Porque amar a distancia es, en el fondo, una forma de decirle al mundo que algunos vínculos son más fuertes que los kilómetros. Que hay personas por las que merece la pena esperar. Que hay historias que no se sostienen por la cercanía... sino por la decisión diaria de seguir caminando hacia el otro.


Y eso, aunque a veces duela, también es una forma muy seria de amor.


Alsuar🩵

2026/03/12

Soy mala y que?

 Soy una mala mujer, o al menos eso dicen.

Los chicos que no han podido llevarme a su ca ma, comentan que soy una perra interesada.

Las chicas que creen que tengo algún lío con ellas, dicen que soy muy accesible y no sé cuántos más adjetivos me tengan.

Algun ex amor debe decir que lo cambie por alguien más, porque claro, jamás reconocerán sus errores.

Mis ex amigas dirán que jamás tenía tiempo para ellas, que no fui leal y que jamás supe estar.

En fin...

No soy de la gracia de muchas personas, algo que tampoco busco.

No pretendo ser alguien que no soy, y por ser lo que ven, muchas veces disgusto.

Sin embargo; yo me amo y admiro.

Porque en una sociedad tan jo dida en la que se hace de todo por encajar, aquí estoy yo.

Siendo transparente a mi modo. Sin adornos. Sin caretas.


¿Soy mala? Quizá.

¿Una perra? Posiblemente.

¿Odiosa? Un poco.

¿Egoísta? Debo decir que últimamente.

Y entre tanto que debo anotar en la lista, me quedo con lo más importante para subrayar y ponerlo hasta arriba:


"¡Libre y loca a mi manera!"


Porque la gente siempre habrá de opinar, pero vida solo hay una.

Y yo decido como quiero vivir la mía.


Buscando mi espacio..

 Hay veces en que me pierdo dentro de mí, en ese espacio donde todo el ruido desaparece, donde las voces externas se suavizan y solo quedo yo, con mis pensamientos, mis silencios y mis emociones.


Es allí, en esa profundidad tranquila, donde respiro de verdad, donde me reorganizo, donde pongo en orden lo que late dentro, y donde recuerdo quién soy sin tener que demostrar nada a nadie.


Ese lugar íntimo es mi refugio, mi pausa, mi manera de reencontrarme conmigo misma, de calmar la mente, lejos del mundanal ruido y volver al mundo más clara, más firme y más tranquila.


Y cuando salgo de ese espacio, siento que todo tiene sentido de otra manera, que mis decisiones fluyen con más calma, que las palabras y los gestos llegan desde un lugar más sincero, y que puedo enfrentar lo que venga sin perderme de mí misma. 



2026/03/11

Ni mejor ni peor.

 No me doy a cualquiera ni le brindo amistad a quien lo quiera solo a quien yo decido. Pueden llamarme arrogante, pretenciosa a la hora de elegir quien entra a mi vida, pero este es mi mundo y debo de cuidar que no entren personas nefastas en él.


No le temo a la soledad de mi cuarto, a un domingo a solas, a no tener un hombro en el cual llorar. Pues tengo dos.

Al final me gusta lamer mis heridas sola porque a mí nadie me verá derrotada.


Soy como una edición limitada que no todos tienen la fortuna de tener, soy de un círculo diminuto en cantidad de amigos, pero de calidad solo los mejores.


No confundan mi manera de no regalarme con arrogancia solo porque muchos se permiten aguantar malas personas por no saber estar solas. Yo me quiero y por eso prefiero estar muchas veces sola que mal acompañada”.




2026/03/10

NO TE RINDAS....

 Hoy pensaba en todas las personas que sufren en silencio, las que encuentran fuerzas en los momentos más difíciles y siguen adelante, las que ocultan sus temores detrás de una sonrisa mientras su corazón se desmorona, los valientes que lloran a solas en la oscuridad porque no encuentran consuelo ni comprensión en sus lágrimas, los que enfrentan los desafíos de cada día, los que intentan ser buenos padres, compañeros responsables, trabajadores incansables e independientes, y desean sentirse bien consigo mismos.


Aquellos que sacrificaron todo por un amor que no funcionó, los que perdieron a una persona importante, los que renunciaron a sus sueños para apoyar los de sus seres queridos, los que buscan ser valorados por sus habilidades y no por apariencias, los que caminan con firmeza por la vida, ocultando su dolor interno, y deseando poder expresar el sufrimiento que llevan dentro, los que, a pesar de sentirse derrotados, encuentran la fuerza para seguir sonriendo cada día, los que son fuertes por fuera, aunque por dentro se sientan quebrados y sin fuerzas.


Hoy quiero escribir algo para ellos:


Sé que en estos momentos la tristeza puede parecer una sombra interminable, un peso que te impide avanzar, quiero que sepas que no estás solo, todos, en algún momento de nuestras vidas, hemos sentido la desolación y la angustia que ahora te envuelven, pero déjame recordarte algo: dentro de ti hay una fuerza inmensa, una luz que puede iluminar incluso los días más oscuros.


La vida es un constante cambio, un flujo de experiencias que nos desafían y nos transforman, las dificultades que hoy enfrentas no son sino capítulos en tu historia, capítulos que, aunque dolorosos, te están formando y fortaleciendo de maneras que aún no puedes ver, en cada prueba hay una lección, en cada caída, la oportunidad de levantarse con más determinación.


Permítete sentir, porque en tus lágrimas hay sanación, pero también recuerda que después de la tormenta, siempre llega la calma, y en esa calma hallarás la claridad y la paz que necesitas para seguir adelante, la tristeza es pasajera, y aunque ahora se sienta interminable, te aseguro que hay un horizonte esperándote.


Cada pequeño paso que das es un acto de valentía, cada día que decides seguir adelante es un testimonio de tu fuerza interior, y es esa fuerza la que te llevará a descubrir nuevas alegrías, a reencontrarte con la paz y a valorar aún más los momentos de felicidad que la vida te regala.


Mira a tu alrededor y encuentra la belleza en las pequeñas cosas: en el susurro del viento, en el calor del sol, en la sonrisa de un ser querido, esos momentos son recordatorios de que, a pesar de todo, la vida sigue siendo un milagro, y tú eres parte de ese milagro, una pieza insustituible.


No te rindas, la vida tiene una manera de sorprendernos con nuevas oportunidades cuando menos lo esperamos, y tú mereces todas las cosas buenas que están por venir, confía en tu camino, en tu resiliencia, y en la capacidad infinita de tu corazón para sanar y seguir amando.

Con todo mi cariño, un gran abrazo para todas esas personas. 🩵




2026/03/08

Sinceridad.

 Tengo la santa costumbre de decir lo que pienso, incluso cuando no es lo más conveniente, y no, no siempre es cómodo, ni para quien escucha ni para mí, pero nunca he sabido vivir desde la falsedad, no soy políticamente correcta y nunca lo he sido, pero sí soy profundamente educada. La educación no tiene que ver con disfrazar la verdad, sino con la forma en la que la entregas.


Soy de hablar claro, de no marear, de no adornar lo que siento para encajar mejor, y eso, a veces, incomoda. Pero también creo que ser cristalina es una forma de honestidad, y la honestidad, cuando nace del respeto, no debería molestar tanto. No grito, no humillo, no falto, pero tampoco me escondo ni me muerdo la lengua para que otros estén tranquilos.


Porque hay un momento en el que callar deja de ser educación y empieza a ser renuncia. Y ahí es donde elijo ser, si hace falta, elegantemente maleducada, poner límites, decir basta, marcar territorio emocional, también es una forma de cuidado propio... Así que sí, no siempre digo lo que se espera, digo lo que es, con calma, con clase y sin rodeos. Y eso no me hace dura, me hace coherente conmigo misma, que es mi camino personal.



8 de Marzo.

 Hoy es el Día Internacional de la Mujer, y yo lo entiendo desde algo muy sencillo: el respeto... no creo en una igualdad que necesite enfrentarse a los hombres ni en esa forma de defender a la mujer machacando la figura masculina, eso, sinceramente, para mí no es igualdad.


La igualdad, tal y como yo la veo, es poder caminar en la vida con la misma dignidad, con las mismas oportunidades y con el mismo respeto, sin que nadie tenga que rebajar a otro para sentirse más fuerte.


Admiro profundamente a tantas mujeres que han luchado, que han trabajado, que han sacado adelante su vida y a sus familias con una fortaleza tranquila, sin ruido, sin odio, simplemente queriendo lo que es justo, al igual que admiro a tantos hombres por el mismo motivo.


Por eso hoy me quedo con esa idea tan simple y tan necesaria, hombres y mujeres no estamos para enfrentarnos, estamos para convivir, respetarnos y construir juntos una sociedad más digna para todos. 💜