El tiempo es tiempo y pasa aunque no estés listo, no pregunta, no avisa, no se detiene porque tengas dudas o miedo. Hay tiempo para recordar y tiempo para soltar, tiempo para enseñar desde lo que has vivido y tiempo para aprender desde lo que aún no sabes, hay etapas que terminan y otras que empiezan sin que te des cuenta, pero todas dejan algo en ti.
A veces creemos que hemos perdido el tiempo y después entendemos que solo estábamos creciendo, que esos rodeos eran necesarios para saber decidir mejor, que perderse también forma parte de encontrarse y que no todo lo que parece vacío lo está realmente.
Lo único real es que el tiempo no vuelve, por eso he aprendido a no gastarlo en lo que me apaga, a no regalarlo donde no me valoran, a no dejarlo escapar por miedo o por costumbre, porque es lo único que no se puede recuperar.
Así que si va a pasar igual, prefiero vivirlo de verdad, sentirlo, equivocarme si hace falta, pero aprovecharlo, porque al final la vida no se mide por los años, sino por lo consciente que fuiste mientras los vivías.
No hay comentarios:
Publicar un comentario