2026/03/28

Melancolía...

 Subí en algunos tranvías que no eran para mí. Varios llegaron con promesas de luces de colores, otros arrastraban sombras desde el principio... Me sentaba, miraba por la ventana, y aunque todo avanzaba, yo sentía que me alejaba cada vez más de mí misma. 


Me bajé en estaciones equivocadas, me perdí en calles con nombres que no recordaba, a veces con los bolsillos llenos de dudas y los ojos llenos de humo, con esperanzas fantasmas y con deseos que se perdían por el camino.


Pero al final, hay algo que aprendes, y es que no todos los tranvías te llevan a donde quieres, pero todos, absolutamente todos, te enseñan algo... A veces aprendes solo a esperar, otras a reconocer que el silencio también viaja contigo.


Hoy estoy aquí, en esta calle que parece detenida en el tiempo, con nombre particular, se llama Melancolía, y no sé si es un destino o una pausa. Lo que sí sé es que el último tranvía aún no ha pasado...  Lo espero, sin urgencia, sin ilusiones frágiles, sin espectativas. Solo con la certeza de que si llega, será el mío, y si no, seguiré caminando porque lo más importante es, que ya nunca más  me perderé a mi misma.



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