No me doy a cualquiera ni le brindo amistad a quien lo quiera solo a quien yo decido. Pueden llamarme arrogante, pretenciosa a la hora de elegir quien entra a mi vida, pero este es mi mundo y debo de cuidar que no entren personas nefastas en él.
No le temo a la soledad de mi cuarto, a un domingo a solas, a no tener un hombro en el cual llorar. Pues tengo dos.
Al final me gusta lamer mis heridas sola porque a mí nadie me verá derrotada.
Soy como una edición limitada que no todos tienen la fortuna de tener, soy de un círculo diminuto en cantidad de amigos, pero de calidad solo los mejores.
No confundan mi manera de no regalarme con arrogancia solo porque muchos se permiten aguantar malas personas por no saber estar solas. Yo me quiero y por eso prefiero estar muchas veces sola que mal acompañada”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario