2026/03/27

Emociones ,ver ,mirar

 A veces me pregunto por qué es tan raro encontrar conexiones que realmente toquen el alma... No hablo de conversaciones vacías ni de citas que solo llenan un calendario, hablo de eso que nace cuando alguien "TE VE" de verdad, sin pretender cambiarte, sin envolverte en promesas huecas. Hay personas que ya no se conforman con vínculos a medias, y no es soberbia, ni frialdad, ni exigencias desmedidas, es claridad, es experiencia, es haber vivido lo suficiente como para saber qué vale la pena y qué no.


Después de ciertas historias, de ciertos silencios, de ciertos vacíos, se aprende a mirar distinto, a leer entre líneas, a detectar cuando algo no vibra como debería, a escuchar más allá de las palabras, a no idealizar lo que apenas empieza, a no forzar lo que no fluye, no porque haya miedo a sentir, sino porque ya no se quiere perder tiempo en lo que no tiene raíz ni lleva ninguna dirección.


No es que una persona esté sola porque no haya opciones... hay, y muchas, pero cuántas de esas opciones son honestas?, cuántas están dispuestas a construir en vez de entretenerse?... Cada vez somos más las personas que no tenemos miedo a la soledad, porque hemos descubierto que nuestra compañía basta, que la plenitud no viene de un “alguien” a nuestro lado, sino del equilibrio interior que tengamos, y que si llega una pareja, tendrá que ser para sumar, no para completar, porque ya venimos "enteros" de fábrica.


Por suerte cada vez somos más los que elegimos la paz antes que el drama, la verdad antes que las promesas, la libertad antes que el control, no buscamos cuentos de hadas, sino relaciones sanas, reales y honestas... Y no, no aceptamos ser un plan provisional, no estamos para ser “el mientras tanto” ni el impulso de alguien que no está dispuesto a comprometerse, sabemos lo que merecemos y no estamos dispuestos a conformarnos con menos, no tenemos tiempo para juegos disfrazados de amor, no nos interesan los laberintos emocionales, no queremos formar parte de historias donde nos toque rogar atención, explicar nuestro valor o competir por afecto. No, ya no. 


Si tus ojos me reconocen, los míos no se esconderán, si te atreves a mirarme sin miedo, prometo mirarte igual, si vienes con la verdad en la mirada, yo no bajaré la mía. Si "ME VES", "TE VEO". 

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