2026/05/05

Madurar eso es para las frutas.

 No soy una mujer que lo tenga todo claro, ni que vaya dando lecciones, soy más bien alguien que ha pasado media vida buscando, intentando entender, equivocándome, volviendo a empezar, madurando… y aún sigo en ello, pero ya no busco donde buscaba antes.


Antes miraba fuera, en lo que otros decían, en lo que parecía correcto, en lo que se suponía que tenía que ser o hacer, y con el tiempo entendí que muchas de esas respuestas no eran mías, que por mucho que encajaran… a mí no me llenaban.


Ahora escucho de manera distinta, más hacia dentro, más despacio, más honesto, como si algo en mí, muy profundo, me fuera hablando sin palabras, sin ruido, sin necesidad de convencerme de nada, solo mostrándome lo que realmente soy.


Mi historia no es perfecta, ni ordenada, ni bonita de principio a fin, tiene contradicciones, decisiones que no entendí en su momento, errores, aciertos, momentos de locura, de pérdida, de reconstrucción… pero es mía, real y sin adornos.


Y quizá por eso hoy me siento más en paz, porque ya no intento encajar en lo que no soy, porque he dejado de mentirme, porque he entendido que vivir de verdad no siempre es fácil, pero es lo único que realmente merece la pena y si lo haces al lado de personas de buen corazón, aunque sean pocas... La vida es maravillosa. 



No hay comentarios:

Publicar un comentario