LA VILLANA DE TU CUENTO 👑🖤
Me llamas villana como si eso fuera una ofensa.
Te quedas tan tranquilo repitiendo el guion que creaste: ella traiciona, ella miente, ella rompe.
Y tú, con la Biblia en la mano y la mirada corta, aplaudes la comodidad de tu verdad prestada.
Pues toma nota: fui villana cuando decidí no morir a tus expectativas.
Fui villana cuando cerré la puerta porque no quería que me siguieras pisando el suelo.
Fui villana cuando recuperé mi voz y la clavé en el silencio que tú merecías.
No confundas mi fuerza con maldad.
No confundas mi dignidad con crueldad.
La villana de tu cuento no nació para pedir permiso: nació para cortar la escena en el momento exacto en que tú mostrabas la máscara.
Mientras tú escribías finales cómodos, yo aprendía a escribir mi propio prólogo.
Me acusas de fría porque no lloro para tu teatro.
Me llamas dura porque no acepto migajas de respeto.
Y te escuece porque ya no te uso de almohada para mis noches rotas.
Adoro que me nombres villana.
Es un título que me queda bien: tiene filo, atención y libertad.
Porque prefiero que me odien por ser fiel a mí misma
antes que me aplaudan por ser copia barata de lo que esperan que sea.
Así que sí: soy la villana.
La de tu cuento, la que no se deja encerrar en un final previsible.
La que te quita el papel de salvador para devolvértelo bien doblado.
La villana que vive sin remordimientos.
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