2025/11/09

SER HONESTO SALE CARO.

 SER HONESTO SALE CARO


Ser honesto tiene un precio, sí.

Te cuesta amistades falsas, familia hipócrita y gente que solo te quería mientras fingías no ver su circo.


Porque cuando no te unes al teatro, de repente eres “la mala”, “la borde”, o “la que se cree mucho”.

No, cariño. No me creo mucho, simplemente no sé vivir de mentira ajena ni disfrazar verdades con sonrisa falsa.

Y claro, molesta.

Porque al que vive de apariencias le pica la transparencia.

Y al que miente con arte, le jode el público que no aplaude.

A LAS MALAS APRENDIMOS:

A las malas aprendimos que ser buena persona no te asegura amor,

te asegura que te usen con una sonrisa.

Porque cuando uno da sin medida, los demás creen que es tu obligación.

Y cuando uno pone límites, dicen que cambiaste.

No cambiamos, maduramos.

Y eso, para muchos, es imperdonable.

Ser honesto no da popularidad, pero da paz.

Y aunque duela, prefiero caer mal por sincera

que ser querida por falsa.



No hay comentarios:

Publicar un comentario