2026/07/10

Por las apariencias..

 Nunca subestimes a una persona tranquila...


Porque el mundo tiene la mala costumbre de confundir el silencio con la falta de carácter.


Hay quien piensa que quien habla poco, siente poco... Que quien no presume, tiene poco que ofrecer...Que quien no necesita llamar la atención, vive una vida menos interesante.


Y pocas veces se equivocan tanto.


He conocido personas que hacían muchísimo ruido... y no dejaban absolutamente nada.


Y también he conocido otras que casi pasaban desapercibidas... hasta que un día abrían la boca y cambiaban por completo la forma de ver las cosas.


Qué manía tenemos de medir a las personas por lo que enseñan, como si todo lo valioso tuviera la obligación de hacerse notar.


La montaña más alta no necesita gritar que está ahí, el mar no presume de su profundidad...Y el árbol que más frutos da... tampoco hace ruido al crecer.


Con los años he aprendido que las personas más extraordinarias suelen ser las que menos se esfuerzan por parecerlo.


Porque no necesitan demostrar, simplemente son.


Y eso tiene un valor inmenso en un mundo donde demasiada gente vive intentando convencer a los demás de algo.


Por eso cada vez me fijo menos en quien habla de sí mismo... y mucho más en quien deja que sean sus actos los que hablen.


Porque la verdadera grandeza nunca tuvo necesidad de anunciarse.


Y, curiosamente... Las personas que más me han sorprendido en la vida casi siempre tenían algo en común... Nadie apostaba por ellas.


Y ahora dime...


Alguna vez alguien te sorprendió tanto que te hizo darte cuenta de lo equivocado o equivocada que estabas al juzgarlo por las apariencias? 


No hay comentarios:

Publicar un comentario