2026/09/07

Reflexiones de vida..

 Qué fascinante es esa gente que exige lealtad ciega, apoyo incondicional y paciencia infinita, pero cuando el viento sopla un milímetro en su contra, te borran de la lista sin pestañear.

Son los reyes del embudo: lo ancho para sus berrinches, su falta de empatía y sus ausencias justificadas; lo estrecho para tus necesidades, tu tiempo y tus límites.


 Se pasan el día midiendo cuánto les da el resto, pero jamás han puesto en la balanza lo poco o nada que aportan ellos. 


Exigen que estés a la altura de sus expectativas sobrehumanas, mientras ellos ni siquiera se molestan en cumplir con la educación más básica.

Te buscan cuando necesitan un público para sus monólogos trágicos o un chivo expiatorio para sus frustraciones. Eso sí, el día que te atreves a decir "hoy no puedo", "eso me dolió" o simplemente pones un freno, te convierten automáticamente en el villano de su película. 


Pasar de ser su refugio a ser su enemigo mortal les toma exactamente tres segundos y cero autocrítica.

Se alimentan del caos porque en la paz tendrían que escucharse a sí mismos, y eso les aterroriza. Pero mira, ya no estamos para apagar incendios ajenos cuando es la propia persona la que va caminando con el bidón de gasolina y la cerilla en la mano.

Si vas a exigir madurez, empieza por practicarla. Y si pretendes que me quede a soportar tus injusticias bajo el chantaje de tu "fragilidad", ve buscándote a otro actor para tu teatro. Yo ya bajé el telón.

¡He dicho!



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