2025/10/12

DICEN... 馃寵

 DICEN... 馃寵


Dicen que ning煤n adi贸s duele tanto como aquel que pronuncias sin querer irte, cuando el coraz贸n se queda atado a un lugar, a una voz, a una mirada… y aun as铆 la vida te empuja a soltar.

Es ese tipo de despedida que no se grita, que no se anuncia, que se lleva en silencio, con un nudo en la garganta y un temblor en el alma.

Te vas, pero no te vas del todo.

Te alejas con los pies, mientras tu coraz贸n se queda suspendido en el recuerdo, neg谩ndose a aceptar que todo cambi贸.


Duele, porque no hay rencor que te ayude a olvidar ni rabia que te sirva de escudo.

Solo hay amor, y una tristeza callada que pesa m谩s que cualquier palabra.

Te despides sabiendo que no quer铆as hacerlo, que todav铆a hab铆a historias por vivir, risas por compartir y abrazos que nunca se dieron.

Pero entiendes, con el tiempo, que a veces quedarse tambi茅n duele m谩s que partir.


Y ah铆 descubres la verdad de los adioses: que no todos significan un final, algunos son apenas un respiro, un intento del destino por darte espacio para sanar.

Porque hay despedidas que se dicen con la voz, pero se sienten con el alma; y hay ausencias que, aunque duelan, te ense帽an a quererte un poco m谩s.


S铆… dicen que ning煤n adi贸s duele tanto como el que das sin querer marcharte.

Y tienen raz贸n.

Porque ese adi贸s no solo se dice, se vive…

una y otra vez, cada vez que cierras los ojos y vuelves, en silencio, a ese lugar donde nunca quisiste irte. 馃



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