En la Edad Media, en una ciudad francesa, las mujeres ponían un veneno leve en el desayuno de sus maridos por la mañana. Entonces, cuando los hombres volvieron a casa tarde por la noche, les dieron el antídoto. Este veneno no era realmente dañino para los humanos.
Pero si los hombres no volvieran a casa—porque estaban en otra parte—y el antídoto se retrasaba, sufrirían dolores de cabeza, náuseas, falta de aliento, depresión, dolor y vómitos.
Cuanto más lejos estaba el hombre de casa, peor se sentía. Y cuando finalmente regresó, sin saberlo, su esposa le daba el antídoto, y en cuestión de minutos se sentiría mejor.
Con este 'horrible' truco, los hombres fueron engañados haciendo creer que estar lejos de casa les causaba dolor y depresión, y así se apegaron a sus casas y a sus esposas...
Si en esta época se pudiera hacer yo sería otra bruja de estas jajaja 😂
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