No permitas que el peor momento de tu vida decida quién eres.
No sé lo que has vivido... No sé cuántas veces te rompieron el corazón, cuántas decepciones llevas a la espalda o cuántos errores cometiste cuando todavía estabas aprendiendo a vivir.
Y, sinceramente... eso no es lo que más me importa de ti.
Me importa quién eres hoy...
La persona que se levantó después de caer... La que aprendió a pedir perdón cuando se equivocó... La que tuvo el valor de cambiar aquello que ya no le gustaba de sí misma... La que, a pesar de todo lo vivido, sigue teniendo ganas de querer, de confiar y de empezar de nuevo.
Porque todos tenemos un pasado...
Pero ninguno de nosotros debería quedarse a vivir en él.
No eres aquella decisión de la que tanto te arrepientes... No eres el error que todavía te reprochas... No eres la persona que fuiste cuando aún no sabías lo que hoy sabes.
Eres todo lo que aprendiste por el camino... Eres todas las veces que elegiste levantarte en lugar de rendirte... Todas las veces que volviste a creer cuando lo más fácil habría sido cerrar el corazón... Eres todas las personas que has sido... hasta convertirte en la que eres hoy.
Y todo eso vale muchísimo más que cualquier capítulo de tu historia.
A veces somos demasiado duros con la persona que fuimos... sin darnos cuenta de que, gracias a ella, hoy somos quienes somos.
Por eso, nunca dudes de ti.
Porque nadie debería resumir toda una vida por un solo capítulo.
Tú no eres una página... Ni un error... Ni una herida...
Eres un libro entero.
Y lo más bonito de todo es que tu historia todavía no ha terminado... Aún quedan muchísimas páginas por escribir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario