2026/10/01

NI TEMPLOS NI ALTARES

  NI TEMPLOS NI ALTARES


Hay gente que cree que si reza, empata. Que puede arrodillarse ante un altar, pronunciar cuatro palabras sagradas y salir creyendo que el cielo ha borrado las miserias que aquí abajo dejó a su paso.


Qué ingenuidad tan soberbia.


Hay culpas que no se lavan con agua bendita, conciencias que ningún templo consigue blanquear y almas que pueden pasar una vida entera pronunciando el nombre de Dios sin conseguir que Dios ignore lo que hicieron.


Yo no necesito templos, ni altares, ni venganza. Me basta con sentarme en silencio y contemplar cómo el tiempo coloca a cada cual exactamente donde merece estar.


Porque hay quienes se arrodillan para pedir perdón al cielo, mientras el cielo ya ha tomado nota de todo.

Jamás ni por descuido ni por venganza se tocan las heridas de los demás.

Las vulnerabilidades se respetan, nunca se aprovechan, porque al final, somos lo que hacemos con la confianza que nos dan. 




No hay comentarios:

Publicar un comentario