2026/07/15

Verte de verdad....

 Hay personas que saben muchas cosas de ti... y, aun así, nunca llegaron a conocerte.


Saben cómo te llamas, a qué te dedicas, qué música escuchas, dónde vives o qué haces cada fin de semana... Pero nunca supieron quién eras de verdad.


Porque conocer a alguien no es acumular datos sobre su vida, es entender sus silencios, es darse cuenta de que, detrás de una sonrisa, a veces se esconde un mal día, es notar que un "estoy bien" no siempre significa que todo va bien...


Con los años he descubierto que hay personas que pasan mucho tiempo a nuestro lado... y jamás llegan a vernos.


Y también existen otras que aparecen casi sin hacer ruido y, con solo una conversación, son capaces de comprender partes de nosotros que ni siquiera sabíamos explicar.


Qué maravilla es cruzarte con alguien ante quien no tienes que esforzarte por parecer más fuerte, más alegre o más interesante.


Alguien que no solo escuche lo que dices... Sino también todo aquello que no sabes cómo poner en palabras.


Porque todos queremos que nos quieran, pero, si soy sincera... Creo que antes de eso hay algo todavía más importante.


Sentir que alguien nos ve de verdad, que entiende nuestros miedos sin juzgarlos, que celebra nuestras alegrías como si fueran suyas, que sabe cuándo necesitamos un abrazo, aunque insistamos en decir que no pasa nada.


Al final, eso es lo que nos cambia la vida... No encontrar a alguien que sepa muchas cosas sobre nosotros... Sino a alguien capaz de mirar un poco más allá de lo evidente.


Porque hay miradas que solo observan... Y hay personas que, sin hacer apenas ruido, consiguen algo muchísimo más difícil:


Verte de verdad.



No hay comentarios:

Publicar un comentario