2026/09/04

Que vivir no sea un delito..

 Estoy indignada!!!... he visto el vídeo de un chico contando cómo unos indeseables quisieron pegarle por ser gay... Y me ha entrado una mezcla de rabia, tristeza y mala leche que no sé ni dónde meter.


Porque cada vez entiendo menos... Pero qué coño nos pasa?... Nos hemos dado un golpe en la cabeza y nadie ha avisado?.


Vivimos en un mundo en el que tenemos inteligencia artificial, coches que aparcan solos, viajes al espacio y teléfonos que hacen prácticamente de todo...


Y todavía hay gente que necesita pegar a otra persona porque ama a alguien de su mismo sexo, porque es trans, porque viste de una determinada manera o, simplemente, porque no encaja en lo que ellos consideran “normal”.


Normal?... Pero quién coño os ha nombrado jueces de la vida de los demás?.


Hay que rellenar algún formulario para que alguien pueda ser quien le dé la gana o ya vais directamente repartiendo permisos por la calle? 😂


Porque hay que tener una vida bastante vacía para estar tan pendiente de la de los demás.


Y no, no hablo solamente de ser gay.


Hablo de todo un colectivo que todavía tiene que mirar alrededor cuando sale de fiesta, pensar dos veces si puede darse un beso, ir de la mano, vestirse como le apetece o simplemente mostrarse tal y como es...


Por si aparece algún imbécil con ganas de demostrar lo muy macho que es. Y eso me parece de una cobardía tremenda... 


Porque no, campeón... Pegarle a alguien por ser diferente no te hace más fuerte... Te hace más pequeño... Bastante más pequeño. Y de mente... directamente tamaño llavero.


Que no sé qué es más triste, necesitar pegar a alguien para sentirte superior o pensar que eso demuestra alguna clase de hombría.


Spoiler: no... Eso no es ser muy macho... Eso es ser un gilipollas con demasiada confianza y muy poco cerebro.


O con los músculos muy desarrollados y las neuronas de baja laboral... que también puede ser. 😂


Me niego a normalizarlo... Me niego a acostumbrarme... A escuchar que alguien ha recibido una paliza por su orientación sexual, por su identidad o simplemente por no parecerse a lo que algunos esperan de él.


Porque mientras unos salen a la calle pensando dónde van a cenar, con quién van a reírse o a qué hora volverán a casa...


Otros todavía tienen que pensar si llegarán a casa sin que algún imbécil decida que su existencia le molesta... Y eso me parece una puta vergüenza.


No quiero una sociedad en la que nadie sea diferente. Quiero una sociedad en la que ser diferente no sea peligroso... Quiero que cada cual pueda amar, vestir, sentir y vivir como le salga del alma sin tener que mirar por encima del hombro.


Porque, sinceramente...Tenemos satélites en Marte.


Sa-té-li-tes... En... Mar-te.😳


Y todavía estamos explicando que dos personas pueden quererse sin que nadie tenga derecho a meter las narices.


Qué nivel... Somos cavernícolas con WiFi.


Así que quizá ya va siendo hora de evolucionar.


Y si alguno todavía no ha entendido que la vida de los demás no es asunto suyo... Que se quede donde corresponde... Los cavernícolas, a las cuevas. 


Los demás... A vivir... A querer... A ser... Y, sobre todo... A volver a casa sin miedo. 



Callaos un poquito....

 BLA. BLA. BLA.

Lo tengo comprobado. Lo veo en la tele, en reuniones, comidas y cenas. En conversaciones ajenas y de ascensor: Siempre habla quien más tiene que callar. Así que…


A los hipócritas disfrazados de maestros de nada. A los piratas sin barco, a los payasos sin gracia, a los que predican y no saben ni hablar. A los sinceros de saldo que tienen la mentira pegada a la piel veinticuatro horas al día. A los que señalan avenidas cuando en realidad viven en callejones sin salida. A los que van de buenos y son más malos que el veneno. A los corruptos con traje de chaqueta que exigen legalidad desde un pedestal comprado con dinero robado al personal. A los que tiran la casa por la ventana cuando no tienen ni casa ni ventana. Sí, a los que presumen sin asumir la realidad. A los que menos tienen y más aparentan. A es@s: Que os vayan dando. 


A los que critican y condenan a la hoguera algunas relaciones sentimentales y separaciones de pareja: Estáis más quemados que cualquiera. A los que se vanaglorian de su educación cuando son los primeros que la han perdido por el camino. A los que alardean de su cultura de pacotilla cuando ni siquiera han abierto un libro. A los que ríen mostrando los dientes pero no tienen ni put* idea de sonrisas. A los que se revuelven en la propia mierd* que disparan por su boca. No, no estoy dispuesta a escuchar a los que se creen Dios y no saben rezar ni un Padre Nuestro. Ni a los que dan lecciones sin haber aprobado, para más tarde aprobar copiando. A es@s: Callaos un poquito, que me duele la cabeza. 


……………………………………………

PD.1. Entiéndase ‹‹los›› como ‹‹las››. Que esto de hablar, mentir y aparentar, no es cuestión de género sino de dignidad. 

PD.2. Comprobadísimo.

PD.3. Con lo maravilloso que es el silencio.

En fin. Besazos 

2026/08/30

Ya está bien...

 Se terminaron las audiencias con quien solo sabe juzgar desde la barrera. 


A partir de hoy, no pienso guardar la verdad que me habita por miedo a incomodar a los que prefieren las mentiras piadosas. 


Quien tenga el valor de mirarme de frente, que se quede, quien solo busque el reflejo de sus propias frustraciones, que busque otro espejo donde mirarse.


Durante años me dediqué a ceder terreno, a bajar la guardia y a pedir disculpas por tener carácter, por saber exactamente lo que quiero y por no agachar la cabeza. 


Menudo error. Mi paz interior costó demasiado cara como para ponerla en oferta frente a cualquiera que venga con exigencias y sin nada que aportar.

He descubierto que la fuerza más grande nace de aceptarse sin filtros, con todas las cicatrices a la vista y con la certeza absoluta de que no le debo explicaciones a nadie por existir a mi manera. 


Mi camino no es una autopista abierta para que cualquiera transite sin respeto, es tierra firme, construida a base de dignidad, carácter y mucha verdad.


No vine a pedir permiso para ocuparme de mi vida, ni voy a bajar mis estándares para que otros se sientan cómodos. Soy esta versión inquebrantable, orgullosa de cada paso y sin ninguna intención de volver a empequeñecer me jamás.

¡Y al que le pique, que se rasque!


P

La vida se encarga de la cosecha..

 Me encanta esta hora del día... todos duermen todavía... todo está en silencio... el olor de mi café recién hecho... Y a pensar...


Hoy en el karma y en esa creencia casi ciega que tengo de que todo termina volviendo a su origen.


No sé cuándo. Ni cómo. Y seguramente tampoco de la manera que esperamos.


Pero vuelve.


Con los años he aprendido que no quiero gastar mi tiempo esperando que la vida haga justicia por mí... Bastante tengo con intentar poner en orden la mía.


Porque sí, puedes engañar, manipular, hacer daño y hasta conseguir que durante un tiempo parezca que has ganado.


Pero una cosa es ganar una batalla y otra muy distinta vivir con lo que has hecho.


Y ahí es donde creo que el karma no necesita testigos.


Por eso ya no me interesa demasiado ver caer a quien me hizo daño... Prefiero seguir caminando y dejar que cada uno se encuentre, tarde o temprano, con aquello que ha ido sembrando.


Yo también me equivoco, me enfado y tengo días en los que podría hacerlo mejor. No soy perfecta.


Pero intento no hacer daño a propósito.


Y cuando puedo elegir entre actuar desde el cariño o desde el rencor, elijo el cariño.


No por los demás... Por mí. Porque dormir tranquila vale muchísimo más que tener razón.


Así que cada uno que cuide su jardín como quiera... Yo ya no arranco las malas hierbas de nadie.


La vida se encarga de las cosechas... Yo prefiero ocuparme de la mía. 


2026/08/29

Historias de libros extraños..

  📖 El Manuscrito Voynich: el libro que nadie ha podido descifrar


El Manuscrito Voynich es un códice ilustrado conservado en la Biblioteca Beinecke de Yale. Está escrito en un sistema de escritura que todavía no ha sido descifrado, y no se conoce con certeza ni su autor, ni el idioma, ni exactamente qué quiso decir. 


Sus páginas son especialmente extrañas: contienen dibujos de plantas que no siempre pueden identificarse, diagramas astronómicos, símbolos, mapas o figuras cosmológicas y escenas relacionadas con baños y cuerpos humanos. El manuscrito está dividido en varias secciones que parecen tratar temas diferentes. 

Lo interesante es que sabemos que no es simplemente un libro moderno. Las pruebas científicas realizadas sobre el pergamino lo sitúan aproximadamente entre 1404 y 1438, con un 95 % de probabilidad según la datación por radiocarbono. 

Durante más de un siglo, criptógrafos, lingüistas e investigadores han intentado encontrar la clave. Incluso hoy existen diferentes hipótesis: algunos creen que podría ser un idioma desconocido, otros un código y otros cuestionan si tiene un significado convencional. No existe actualmente una traducción aceptada por los especialistas. 


Y ahí está el verdadero misterio:


Tenemos el libro. Tenemos sus dibujos. Tenemos su antigüedad.

Pero todavía no sabemos qué dice. 



2026/08/28

No tengo ganas..

 Hoy no quiero discutir... Hoy me siento triste.


He leído algo de una chica a la que su oncólogo le ha dicho que la quimioterapia no está dando resultado... y que ya no hay nada más que hacer.


Y me he quedado pensando.


Pensando en toda esa gente que, mientras nosotros nos enfadamos por tonterías, está luchando con todas sus fuerzas por algo tan sencillo y tan enorme como seguir aquí.


Personas peleando contra enfermedades físicas, contra enfermedades mentales, contra días que pesan muchísimo... y aun así intentando sonreír, cuidar a los suyos, tranquilizarlos para que no sufran, disfrutar de un café, de una conversación, de un abrazo... de cualquier pequeño momento que nosotros muchas veces ni siquiera miramos.


Y entonces me pregunto: qué hacemos los demás con el tiempo que tenemos?... Lo dejamos pasar, nos enfadamos, discutimos por tener razón, nos preocupamos por cosas que mañana quizá ni recordemos.


Queremos más, acumulamos más, corremos más... como si tuviéramos todo el tiempo del mundo.


Y quizá lo más triste sea eso.


Que muchas veces necesitamos que la vida nos recuerde que podemos perderla para empezar a valorarla.


Hoy no quiero entrar en discusiones... No quiero convencer a nadie... No quiero tener razón, no quiero entrar en el juego, ni seguir el ritmo de personas así..


No quiero gastar un minuto de mi vida intentando explicar algo que quizá alguien no quiera entender.


Para qué???


Tengo demasiadas cosas que sentir, demasiadas personas que quiero, demasiados momentos que todavía quiero vivir.


Así que hoy digo basta.


Basta de enfados que no llevan a ninguna parte... Basta de guerras pequeñas... Basta de darle mi paz a cosas que no la merecen.


Quiero aprender a vivir más despacio, a mirar más, a abrazar más, a decir "te quiero" sin esperar un momento especial, a disfrutar de lo que tengo mientras lo tengo.


Porque quizá algún día entendamos que el verdadero lujo no era tener más...


Era tener tiempo para disfrutar de lo que ya teníamos.


Y hoy, sinceramente... No quiero desperdiciar ni un segundo más... No discuto. No porque no tenga nada que decir... Sino porque hay cosas que, de repente, dejan de importar cuando recuerdas lo importante que es simplemente estar aquí.


Como decía Charles Bukowski: "Ya no tengo tiempo para las cosas que no tienen alma".



2026/08/27

Las emociones..

 Hay emociones que no piden permiso...


A veces creemos que podemos elegir lo que sentimos... Como si bastara con decirnos "esto no me afecta", "no voy a enfadarme" o "ya debería haberlo superado".


Pero no funciona así.


Hay emociones que llegan sin pedir permiso.


Un día estás bien y, de repente, algo te toca por dentro y aparece la tristeza.


O la rabia... O el miedo... O incluso ese amor que llega cuando menos lo esperabas y te desmonta todos los planes.


Y no siempre podemos decidir lo que sentimos.


Lo que sí podemos decidir es qué hacemos con ello.


He aprendido que no necesito pelearme con una emoción para que desaparezca.


A veces solo necesita que la escuche.


Porque la tristeza quizá me está diciendo que algo me importa... La rabia, que algo me ha dolido... El miedo, que hay algo que necesito cuidar... Y el amor... bueno, el amor muchas veces simplemente llega.


Supongo que sentir también es una forma de conocernos.


Por eso ya no intento estar bien todo el tiempo.


Hay días para reír, días para llorar y días en los que una no sabe muy bien qué le pasa... y tampoco pasa nada.


Las emociones vienen, hacen su trabajo y, cuando llega el momento, se van.


No tengo que entenderlas todas, solo aprender a escucharlas sin juzgarme por tenerlas.


Porque quizá madurar no sea conseguir controlar lo que sentimos...


Sino aprender a abrazar lo que llega, dejarlo pasar por nosotros y seguir caminando cuando ya ha dicho lo que tenía que decir.