2026/01/27

No soy socorrista...

 Ya se me quitó el complejo de salvavidas, no rescato náufragos voluntarios ni me tiro a salvar a quien disfruta hundiéndose... Cada uno es mayorcito para hacerse cargo de sus decisiones, de sus errores y de las consecuencias que vienen detrás. Yo ya aprendí, a golpes, como se aprende casi todo, que si debo salvar a alguien, es a mí misma, porque intentar salvar a otros solo te arrastra al fondo.


Si tengo que ser la heroína de alguien, será de mí, de mi tiempo, de mi paz, de mis ganas de vivir tranquila. No voy a seguir cargando dramas ajenos, excusas ajenas ni responsabilidades que no me pertenecen... Bastante tengo con lo mío como para andar haciendo de socorrista emocional de otros.


Así que si no sabes nadar, aprende… o no te metas donde no haces pie. Pero no esperes que yo me lance a rescatarte... Que cada uno se compre su propio salvavidas, porque la vida no es una guardería. Yo elijo caminar ligera, sin lastres, sin culpas prestadas y con la tranquilidad de haber aprendido a priorizarme. Y sí, se vive mucho mejor así. 





No hay comentarios:

Publicar un comentario