Nunca me pongas en una situación donde tenga que demostrarte lo frío que puede volverse mi corazón, porque no te va a gustar, no porque yo sea así, sino porque cuando llego a ese punto es porque ya me cansé de explicar, de esperar, de entender, de dar más de lo que recibo, de sostener lo que el otro ya no cuida.
Mi manera de querer no es dura, es cálida, es leal, es de quedarse y apostar, de hablar antes de rendirse y de intentar antes de soltar, pero también aprendí que no todo se salva con amor, que hay límites que no se negocian y silencios que ya no se pueden seguir llenando sola.
Así que no me lleves hasta ahí, no me empujes a convertirme en alguien que solo se protege, porque cuando el corazón se enfría no es por orgullo ni por venganza, es por cansancio, por heridas que ya no quieren más golpes, por dignidad que aprendió a ponerse primero.
Y créeme, cuando alguien que ama de verdad se apaga, no es porque dejó de sentir, es porque entendió que a veces alejarse también es una forma de quererse. 💚
No hay comentarios:
Publicar un comentario