No sé fingir… y sinceramente, a veces siento que eso, en el mundo en el que vivimos, casi parece un problema.
Porque cada vez hay más personas que saben manipular sonriendo, herir haciéndose las víctimas y hacerte sentir culpable por reaccionar a cosas que jamás tendrías que haber soportado.
Y una acaba cansándose… cansándose de tanta falsedad emocional, de tanta gente incapaz de mirar hacia dentro pero experta en hacerte dudar de ti misma:
Culpable por poner límites, culpable por alejarte, culpable por decir “hasta aquí”, culpable incluso por abrir los ojos.
Y qué triste es eso… cuando las personas que sienten de verdad viven cuestionándose constantemente mientras quienes hacen daño siguen su vida como si nada.
Yo no sé vivir así.
No sé fingir cariño donde ya solo queda decepción, ni sostener sonrisas vacías delante de quien me rompió por dentro y después intentó convencerme de que el problema era mi manera de sentir.
Porque hay personas que no te destruyen de golpe… te van apagando poco a poco, con silencios, con indiferencia, con medias verdades, con frialdad, con pequeños gestos que terminan haciéndote sentir demasiado sensible por pedir algo tan básico como amor, respeto, sinceridad y tranquilidad.
Y lo peor es que acabas pensando que quizá exiges mucho… cuando en realidad solo estabas pidiendo lo mínimo que cualquier corazón merece.
Por eso ya no admiro a quien aparenta perfección, admiro a quien todavía sabe ser auténtico en un mundo lleno de máscaras, a quien sabe querer sin manipular, a quien cuida sin hacer daño, a quien sabe pedir perdón, a quien no necesita apagar la luz de otros para sentirse importante.
Y sí… quizá soy demasiado transparente para estos tiempos, demasiado emocional para tanta superficialidad disfrazada de madurez, pero prefiero seguir sintiendo de verdad antes que convertirme en alguien vacío por dentro.
Porque al final, cuando todo se calla y llega la noche, la paz más bonita sigue siendo poder dormir sabiendo que nunca necesitaste romper a nadie para sentirte fuerte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario