Hablar sin "PEROS EN LA LENGUA" debería desgravar en Hacienda, porque el ahorro en psicólogos, excusas y cafés para desahogarse sería enorrrme.
Hay gente que para decir que "no" necesita más preparación que una boda real. "Es que no quiero, pero…" PERO QUÉ, ALMA DE CÁNTARO? Que no te apetece y ya está!... No estás negociando la paz mundial, estás rechazando un plan.
Y luego está el arte de tragarte lo que piensas para no molestar… Sonríes, sigues la corriente y por dentro ya has presentado la dimisión y estás buscando un piso en una montaña donde solo te hable el repartidor de Amazon.
Tu paciencia está bajo mínimos, tu salud mental en modo avión y tú ahí, poniendo cara de "sí, sí, tienes toda la razón", y tu cerebro grita: "CÁLLATE, POR FAVOR, QUE ME ESTÁN SALIENDO CANAS POR DENTRO!.
Una cosa es tener educación y otra hacer horas extra en atención al cliente de gente que oye un "no" y monta una miniserie turca de "yo solo quería ayudar".
También están quienes te preguntan qué opinas, pero solo aceptan que les hagas la ola. No quieren una opinión, quieren un loro con wifi.
Cuando hablas claro, sorpresa!... Eres borde, tienes mal carácter y antes eras más simpática. Claro, cariño, antes me callaba hasta las ganas de bostezar... Te parecía encantadora porque venía con el volumen de fábrica bajito!
Hablar sin pelos en la lengua tampoco es soltar cualquier burrada y esconderte detrás de un "yo soy así"... No, reina, eso no es sinceridad, es poner el filtro de vacaciones y mandar a la diplomacia a vivir al monte.
Se puede ser sincera sin ser cruel, poner límites sin convocar al abogado, al notario y al papa.
Hay gente que se ofende si estornudas sin avisar. Qué hacemos, mandamos invitación al virus?
La vida es muy corta para llevar la lengua esposada y sonreír como una azafata mientras calculas cuánto cuesta mudarte a una isla desierta sin cobertura.
Menos "peros", más personalidad... Que decir las cosas claras no cuesta tanto, lo caro es tener las tonterías ajenas en nómina!
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