2025/06/05

Este escrito es para los hombres

 CADA VEZ QUE TE ACOSTAS CON UNA MUJER, TRANSFIERES PODER — ¿QUIÉN GANA?


Una publicación brutal sobre cómo el s3x0 descuidado debilita a los hombres más de lo que creen


La mayoría de los hombres no entienden esto…


El sexo no es solo físico.

Es transaccional.

Es espiritual.

Es energético.


Cada vez que tienes sexo, especialmente como hombre,

algo te abandona.


O estás fortaleciendo tu cuerpo o perdiéndolo.

O estás transfiriendo poder o estás recibiendo veneno.


Veámoslo en detalle:


1. El sexo es intercambio de energía, no solo placer


Cuando llegas al clímax como hombre, no solo liberas semen, sino que liberas fuerza vital.


El mismo impulso que construye imperios, crea inventos y conquista naciones,

lo estás liberando en mujeres al azar que ni siquiera respetas.


Y te preguntas por qué te sientes cansado, aturdido, desmotivado…

Revisa tu cuerpo.


2. No todas las mujeres merecen acceder a tu poder


Algunas mujeres traen paz.

Algunas traen confusión.

Algunas traen gracia.

Otras traen destrucción.


Pero cuando te mueve la lujuria, te acuestas con cualquier cosa que lleve falda,

y te preguntas por qué tu vida va al revés.


El s3x0 no solo se siente bien. Siembra semillas.


Quizás estés plantando una visión en la tierra equivocada.


3. Las mujeres reciben, los hombres liberan


Es biológico.

Ella se llena.

Tú te vacías.


No se trata solo de esperma, se trata de poder.


Cuanto más descuidado seas con tu energía s3xu4l,

más débiles se volverán tu concentración, tu disciplina y tu impulso.


Te estás agotando gratis... y lo llamas "disfrute".


4. La disciplina s3xu4l es fuerza masculina


Cualquier hombre puede perseguir mujeres.

Pero un hombre de verdad se controla.


Mientras otros están ocupados buscando sexo,

tú buscas riqueza, propósito, legado e influencia.


Así piensan los reyes.


Tu p3n3 no es una brújula; deja de dejar que guíe tu vida.


5. Te estás convirtiendo en la mujer con la que duermes


Sí. Es real.


Estás intercambiando espíritus, mentalidades e incluso carga emocional.


Quizás pienses que es solo un polvo rápido,

pero no sabes qué demonios lleva dentro.


Ahora estás luchando contra la depresión, la pereza, la adicción…

Y todo empezó la noche en que "solo querías relajarte".


6. No puedes estar concentrado y obsesionado con el sexo


¿El s3x0 te preocupa? La vista se verá afectada.

¿Siempre en los mensajes directos de una mujer? Tu cuenta bancaria se verá afectada.

¿Demasiadas mujeres en rotación? Tu nombre, tu salud y tu paz se verán afectados.


Tus mayores distracciones a menudo vienen con curvas.

Y si no eres inteligente, cambiarás tu futuro por muslos.

2025/06/04

No me pongas a prueba, que no tengo garantía

 Pues nada amig@s y queridos lectores 

Hoy estoy muy enojada enfada y encabronada 

Razón? Te cuento... Llegó a mi trabajo sobre las 6:15 de la mañana un poco malucha por mi diabetes ains tan guapa y con una enfermedad toda mi vida (voy que me pierdo) Total resulta que soy el nuevo chisme de urgencias yo sin merecermelo jaja un médico nuevo inventado una historia por un maldito café.. El fin

“No me pongas a prueba, que no tengo garantía "

Una vez leí esa frase y se me quedo guardada y en ciertas ocasiones acude a mi mente y se hace presente. 

No me pongas a prueba, porque no soy ni un electrodoméstico, ni un nuevo producto de limpieza, ni siquiera un cosmético ideal…

No me pongas a prueba porque no me gusta tener que justificar lo que no se debe justificar, que es una forma de ser y de sentir. Que de ser ola que se mece en la orilla, puedo pasar a ser tsunami que arrasa con todo, si me llevas al limite, a mi limite…no soy agua calma.  

Así que, mejor no me pongas a prueba. Si me quieres, quiéreme como soy, ni mejor, ni peor. Con días locos, días tranquilos, días de sol, y días de lluvia a raudales cuando no encuentro otra forma de gestionar mis “tragedias personales"… 


Pues eso…

no me pongas a prueba y quiéreme como soy… o no me quieras.


Buenos días

Vamos con el miércoles ♥️

2025/06/01

El reclamo no es guerra..

 Cuando una mujer deja de pelear, el silencio que queda no es paz… es abandono. 

Un hombre sabio debería preocuparse más por la indiferencia que por la queja, porque mientras una mujer pelea, aún le importa. 

Aún espera. Aún cree que hay algo que salvar. 


El reclamo no es guerra, es señal de vida; es muestra de que lo que tú haces le afecta porque todavía ocupa un lugar dentro de ella. Pero cuando su alma se calla, cuando ya no discute, cuando simplemente asiente o ignora, entonces debes abrir los ojos… porque quizá ya no está contigo aunque esté presente.


Hay un punto en el que la decepción se vuelve costumbre, y el amor, una sombra que pasa sin hacer ruido. Y si llegas ahí, no te engañes pensando que ganaste tranquilidad. Lo que perdiste fue su corazón.


Preocúpate no cuando te cuestione, sino cuando

ya no le importe saber la respuesta. Porque eso, querido, es el principio del final.

Un poco de historia..

 El famoso ungüento Vicks nació del corazón roto de un padre.


Una noche a finales de 1800, en Carolina del Norte, un niño miró a su papá con ojos llorosos y le dijo: “Papá… me duele el pecho”. Tosía sin parar. Ningún jarabe funcionaba. Nada aliviaba su dolor.


Ese padre era Lunsford Richardson, un boticario de pueblo. Pero esa noche, no fue farmacéutico… fue solo un papá desesperado.


Se encerró en su pequeño laboratorio y mezcló todo lo que tenía: alcanfor, mentol, eucalipto. Buscaba aire. Buscaba paz. Lo que encontró fue un ungüento espeso que, al frotarlo en el pecho, le devolvía a sus hijos el aliento y el descanso. Pero su hijo murió antes de que encontrara la fórmula. Nunca lo vio sanar. Y fue ese vacío el que lo impulsó a seguir.


Al principio, nadie le creyó. Tocaba puertas, recibía burlas. Pero en 1918, con la gripe arrasando el mundo, su fórmula se volvió esperanza. Las botellas no daban abasto, el ungüento que nació del dolor… comenzó a sanar a miles.


Así nació lo que luego el mundo conocería como "Vicks Vaporub"


Hoy, ese olor que muchos asocian con el cuidado de mamá… es también el eco del amor de un padre que se negó a rendirse.

Historia de terror..

 Título: La Niña que No Podía Morir

Sin duda uno de mis mejores libros.



Se llamaba Emma.


Y murió a los seis años.


Un accidente.

Un maldito descuido.

Un auto en reversa.

Un grito.

Y luego… silencio.


El funeral fue pequeño. Cerrado.

Nadie quiso ver el cuerpo.

El ataúd estaba sellado, por respeto —y por horror.


Los padres no hablaban.

El padre bebía.

La madre dejaba la comida servida cada noche, como si aún viviera en algún rincón de la casa.


Pero la noche del séptimo día… volvió.


No fue un milagro.

No hubo luz.

Ni ángeles.


Solo pasos.

Pequeños.

Arrastrados.

Con las uñas golpeando el suelo como garras.


Y luego, una vocecita detrás de la puerta:


—“Mami… tengo frío.”


Era Emma.

Con el mismo vestido.

Con los mismos ojos.

Pero sin calor.

Sin olor a niña.

Solo un perfume rancio, a tierra mojada, a madera podrida…

a cuerpo descompuesto.


La madre gritó.

El padre se desmayó.


Pero la niña solo temblaba.

—“¿No me van a arropar?”


Intentaron entenderlo.

Llamaron a médicos, sacerdotes, brujos.

Cada uno salía llorando, gritando o vomitando.

Uno se suicidó días después.

Otro dijo que “algo la mantenía aquí… algo que no es de este mundo.”


Emma dormía, comía, jugaba.

Pero cada día… se veía peor.

La piel se despegaba.

Las uñas caían.

Los dientes se aflojaban.

Pero ella sonreía.

Como si no notara lo que era.


—“Papá, hoy soñé que volvía a morir… pero no pude.

No me dejan.

Él no me deja.”


—“¿Quién, Emma?”

—“El que vive abajo de mi cama.”


Los padres ya no podían soportarlo.

Intentaron envenenarla.

Cortarla.

Ahogarla.

Prenderle fuego.


Pero cada mañana, a las 3:33 a.m., la niña volvía a aparecer en su cama.

Silenciosa.

Descompuesta.

Con la mirada más vacía.


—“¿Por qué no quieren que viva, si yo no pedí volver?”


Una madrugada, la casa entera tembló.

Los crucifijos se derritieron.

Los espejos se llenaron de sombras que no eran humanas.


Y Emma… lloró.

Pero ya no tenía ojos.

Solo cuencas negras y húmedas.


—“Él dice que ahora ustedes se van…

Yo me quedo.”


Días después, encontraron la casa vacía.

Sin puertas.

Sin ventanas.

Solo una niña sentada en el suelo, cantando algo incomprensible con una lengua podrida.


Y una nota, escrita con sangre seca en la pared:


“No se puede matar lo que ya pertenece al infierno.”

SOY UNA SIN VERGÜENZA

 SOY UNA SIN VERGÜENZA☝🏻


Sí, ahora me atrevo a decir que no me da "vergüenza" decir no; cuando todos esperaban que diga Sí.


No me da vergüenza retirarme de un lugar porque no es afín con mi energía.


Cuando le digo a las personas que en su metro cuadrado pueden hacer lo que se les antoje, pero en el mío, no.


Cuando no acepto imposiciones de creencias o presión de grupos o imposición de miedos y sufrimiento ¡digo, no!.


No me da vergüenza cuando me acepto como soy, me visto como quiero, como lo que quiero y voy donde quiero y con quién quiero.


No me da vergüenza llevar mi cabello como quiero.

No me da vergüenza escribir lo que siento y lo que quiero.


No me da vergüenza recoger las frutas que generosamente los árboles nos entregan y oler las flores. 


No, ya nada me avergüenza...


❤️Aprendí que si no te gusta como soy, lo que hago, y el sitio donde estoy entonces te dejo ir con amor y respeto y no me da vergüenza decirte qué "La puerta de mi corazón está totalmente abierta para quién "pueda" entrar y está lista para quién quiera "salir".

Y sí, soy una sinvergüenza.🤭



La esencia de amar..

 Yo no miento, no actuo para agradarte, llevo mi caos y mi desastre por delante y si te gusto bien y sino pues otro mal paso que me ahorro. Me voy mostrando con mi torpeza infinita, mi impaciencia agotadora y mis muchos defectos a la par que virtudes. No finjo ser quien no soy o tener lo que no tengo, soy de origenes humildes y de naturaleza sencilla, no engaño, sin embargo he aprendido que con muchos no puedo ser yo en todo mi esplendor, solo una parte porque puedo agobiar o incluso asustar y con ello he aprendido que donde no puedas ser tu misma ese no es tu sitio. Si me muestro cariñosa, me estoy enamorando, puede ser y si marco distancia soy fría. Nos estamos acostumbrando tanto a enmascarar nuestros sentimientos porque el amor ya no está de moda que nos estamos perdiendo de disfrutarnos los unos de los otros. Me dicen que soy intensa porque muestro interés, la paciencia, aunque cada vez tengo más, no es una de mis virtudes y lo quiero todo enseguida, porque cojo cariño en minutos y me enamoro de la esencia de las personas en pocos días, sí lo soy, pero no me escondo, lo que ves es lo que hay, como soy y lo que tengo para dar, simplemente una loca intensa con unas ganas infinitas de que la amen y por amar.