2026/01/11

SELECCIÓN NATURAL..

 🔥SELECCIÓN NATURAL


Soy de pocos amigos porque no me gusta coleccionar hipócritas.

La vida ya es bastante caótica como para llenarla de gente falsa, sonrisas de plástico y lealtades de saldo. Prefiero calidad a cantidad, silencio a teatro y verdad aunque incomode.


Sí, también soy antisocial si hace falta.

No es frialdad, es supervivencia. No socializo por compromiso ni sonrío por inercia. Mi tiempo, mi energía y mi paz no están en oferta ni se reparten por educación. No todo el mundo merece acceso, y aprender eso fue una bendición.


Así que sí, soy selectiva, antisocial y feliz.

No necesito gustar, necesito estar en paz. Y cuando una aprende a cuidarse, la puerta se cierra sola para quien no suma. La paz vuelve exigente… y yo ya no negocio conmigo.


Quien se quiera ir, que se vaya.

Sin avisar, sin cartas, sin frases profundas de última hora.

Aquí no retenemos a nadie ni pedimos explicaciones: esto no es recepción de hotel.


Ahora, un detalle importante: no estorbes en la puerta.

Irte está bien, quedarte bloqueando, mirando y opinando… eso ya es querer protagonismo.

O entras o sales, pero no te quedes haciendo corriente de aire.


Yo sigo caminando con la puerta bien clara y la ironía bien puesta.

Porque el que se va en paz, se va ligero.

Y el que estorba… suele ser el que no sabe vivir sin mirar atrás.


Arrojar perlas a los cerdos..

 Arrojar perlas a los cerdos 🐖💎 


Los estoicos advertían contra el desperdicio de nuestra energía en quien no sabe apreciarla.

Así como las perlas no tienen valor para los cerdos, tu tiempo, tus palabras y tu esfuerzo no lo tendrán para quienes no tienen la disposición de entenderlos. 

Séneca lo dijo: “No es que tengamos poco tiempo, es que desperdiciamos mucho.” 

La sabiduría no consiste en convencer a todos, sino en elegir con cuidado a quién le entregas tu atención. 

No ofrezcas tu calma a quien vive del caos.

No des tu lealtad a quien comercia con la traición.

Y no regales tu paz a quien solo quiere arrastrarte al barro. 

Cuida tus perlas.

Porque cada una es tu vida misma. 

Significa no dar lo valioso a quien no lo sabe apreciar. 

Las “perlas” simbolizan lo precioso: sabiduría, consejos, amor, tiempo, esfuerzo. Los “cerdos” representan a las personas que no tienen la disposición, la sensibilidad o la madurez para valorar.

La verdadera fortaleza..

 Mientras un insulto tenga el poder de alterarte y un elogio el de elevarte, sigues viviendo bajo el mando del juicio ajeno. Eso no es sensibilidad: es dependencia. Es caminar por la vida con el ánimo en manos de desconocidos, esperando aprobación como oxígeno y temiendo la crítica como si fuera una sentencia. Quien vive así no decide cómo sentirse; reacciona.


Lo incómodo es aceptar que esa necesidad de validación es una forma elegante de esclavitud. Se sonríe cuando aplauden, se encoge cuando señalan. Se cambia de opinión para encajar, se calla para no incomodar, se exagera para destacar. Poco a poco, la identidad se vuelve una actuación. Y cuando la vida se convierte en escenario, el público siempre manda.


El elogio no es virtud, es ruido agradable. El insulto no es verdad, es ruido desagradable. Ambos tienen algo en común: son externos y pasajeros. Darles autoridad es permitir que lo más inestable gobierne lo más valioso: la paz interior. Quien depende del aplauso nunca descansa; quien teme la crítica nunca avanza. Así se vive tenso, comparándose, midiéndose, negociándose.


La verdadera fortaleza empieza cuando se deja de pelear contra las opiniones y se aprende a no aferrarse a ellas. No se trata de volverse frío ni indiferente, sino de entender que el valor personal no sube ni baja según el humor ajeno. Cuando la mente deja de perseguir halagos y de huir de insultos, aparece una calma incómoda para muchos: la de no necesitar aprobación para estar en pie.


nadie puede liberarte si sigues entregando tu poder a los demás. La paz no llega cuando todos te entienden, sino cuando ya no lo necesitas. Si esta idea te removió algo por dentro, no es casualidad. En el libro del link de mi perfil se profundiza en cómo romper esa dependencia invisible y recuperar el control interno que nunca debió salir de tus manos. Si estás listo para dejar de vivir para el “qué dirán”, ahí empieza el camino.

2026/01/10

DE FRENTE.....

 🔥DE FRENTE

No puedes romper a una persona que no tiene miedo de sentarse sola a la mesa,

que no teme al rechazo

ni a perder gente en el proceso.

Porque ya miró de frente al silencio,

ya se sentó con la soledad

y aprendió a sostenerse a sí misma.

No puedes derribar a quien dejó de esperar validación,

a quien convirtió el dolor en poder

y las heridas en sabiduría.

No me sostengo con aplausos.

Me sostengo con algo más fuerte:

respeto propio.

Y una vez que aprendes a mantenerte en pie por ti misma,

podrán intentar empujarte,

pero no te caerás.

¿Sabes qué es lo que más odian de mí?

Que voy de frente, nunca por la espalda.

Que digo lo que pienso, siento y hago lo que me da la santa gana.

Y créeme, eso pone muy nerviosos a los que me rodean…

incluida la familia.

Ir de frente tiene un precio: enemigos.

Unos porque no pudieron conmigo,

otros porque jamás lograron controlarme

y algunos porque no soportan a quien no se deja domesticar.

De mí contarán mil historias, y en casi todas seré la mala, la villana.

Así funciona este mundo: quien no se somete, se convierte en amenaza.

Duele a veces pensar que la honestidad se paga con soledad

en un lugar lleno de hipocresía.


Y quizá algún día muera sin que nadie conozca mi verdadera historia.

Pero habré vivido sin mentirme,

sin bajar la cabeza

y sin traicionarme para encajar.



2026/01/06

LA PROFECÍA DE GASPAR

 ADVERTENCIA DE CONTENIDO.


Esta historia contiene referencias a muerte, profecías, rituales y simbolismo religioso oscuro. Lectura bajo tu propia responsabilidad.

Creada con fines recreativos.


 LA PROFECÍA DE GASPAR

Escrita por: Sr. Conejo.


Nadie recuerda el rostro de Gaspar.

Siempre hablan de Melchor y su oro, de Baltasar y su incienso,

pero el tercero…

el que cargaba una caja de madera negra sellada con símbolos antiguos…

ese nunca aparece en los nacimientos.

Porque Gaspar no llevaba un regalo.

Llevaba un anuncio de muerte.

La noche en que entraron al establo, el niño dormía.

María sonreía cansada.

José agradecía en silencio.

Gaspar no sonrió.

Se arrodilló, abrió la caja y el aire se volvió espeso.

No era un aroma dulce.

Era el mismo olor que flota en las tumbas recién cerradas.

—No es para honrarlo —murmuró—.

—Es para cuando deje de respirar.

Nadie entendió sus palabras.

Pero Gaspar sí.


El sueño prohibido

Días antes, en el desierto, Gaspar había tenido una visión:

Vio al niño ya adulto, clavado a madera húmeda.

Vio sangre cayendo como cera derretida.

Vio a mujeres llorando mientras quemaban resinas funerarias para cubrir el olor del cadáver.

Y entonces escuchó una voz:

“Tráeme el perfume de mi final.”

Cuando despertó, sus manos estaban manchadas de resina oscura,

aunque no había abierto aún la caja.


El pacto de humo

La mirra —el copal de los muertos— se utilizaba para embalsamar reyes,

pero también para sellar almas que no debían volver.

Gaspar sabía algo que nadie más:

Ese niño no moriría como los hombres comunes.

Su espíritu iba a intentar regresar.

Por eso el regalo no era para el nacimiento,

sino para impedir que el muerto caminara otra vez.


 La confesión final

Años después, viejo y ciego, Gaspar dejó escrito en un pergamino:

“No fui a ver a un salvador.

Fui a ver a un condenado.

Y llevé el copal no para bendecirlo…

sino para asegurarnos de que cuando muriera,

el mundo no tuviera que enfrentarse a su regreso.”

Ese pergamino desapareció.

Pero cada año, cuando enciendes copal en Navidad,

cuando el humo se mete en tu casa, en tus pulmones, en tus sueños…

No estás celebrando un nacimiento.

Estás repitiendo el ritual de Gaspar.

El rito que mantiene cerrada una tumba que nunca debió abrirse. 



ADVERTENCIA DE CONTENIDO


 ADVERTENCIA DE CONTENIDO.


Esta historia contiene referencias a textos religiosos antiguos, ángeles caídos, violencia, corrupción espiritual y horror psicológico.

Escrita con fines literarios.

Uno de mis mejores libros.

LOS HIJOS DEL CIELO MUERTO.

Escrito por Sr. Conejo.


Yo no debería haber leído el Libro de Enoc.

No completo… solo las partes que la Iglesia jamás quiso explicar.

Ahí no dice que los ángeles solo cantaban.

Dice que bajaron.

No uno.

No dos.

Doscientos.

Se llamaban a sí mismos los Vigilantes.

Seres de luz que miraron a las mujeres humanas y las desearon.

Y al desearlas, rompieron el cielo.


I. El pacto sobre el monte maldito

Enoc escribió que todos juraron juntos sobre el Monte Hermón:

“Ninguno se echará atrás, aunque la condena sea eterna.”

No bajaron por amor.

Bajaron por hambre.

Cada ángel enseñó algo prohibido:

Azazel enseñó a fabricar espadas.

Shemyaza reveló hechicería.

Kokabiel mostró el curso secreto de las estrellas.

Baraqel enseñó a invocar tormentas.

Las mujeres quedaron embarazadas.

Y entonces nacieron los que no debían existir.


II. Los Nefilim

No eran hombres.

No eran ángeles.

Eran un error que caminaba.

Enoc los describe como gigantes de trescientos codos, con dientes de hierro y voces que hacían sangrar los oídos.

Primero comieron ganado.

Luego hombres.

Luego… se comieron entre ellos.

El mundo se llenó de sangre.

La humanidad no pedía salvación.

Pedía extinción.


III. La caída de los Vigilantes

Dios no respondió con palabras.

Respondió con cadenas.

Arcángeles descendieron no con alas, sino con fosas abiertas en la tierra.

Azazel fue arrojado al desierto de Dudael:

“Será cubierto con piedras filosas hasta el fin de los tiempos.”

Shemyaza y los demás fueron enterrados bajo montañas, vivos, conscientes, escuchando el eco de sus hijos muriendo sobre la superficie.

Enoc lo escribió claro:

“Ellos aún gritan desde las profundidades.”


IV. El Diluvio no fue castigo… fue limpieza

El agua no cayó para salvar a Noé.

Cayó para borrar a los Nefilim.

Los gigantes no se ahogaron.

Se pudrieron de pie.

Y cuando sus cuerpos murieron, algo quedó atrapado.

Sus espíritus…

no podían subir al cielo.

no podían volver a la tierra.

Se convirtieron en lo que hoy llamamos:

demonios.


V. Por qué lo escondieron

El Libro de Enoc no fue eliminado por mentir.

Fue eliminado por decir demasiado.

Porque si esto es verdad…

entonces el mal no nació en el infierno.

nació en el cielo.


SOY RARA O QUÉ?

 ¿🔥SOY RARA O QUÉ?


Una pregunta seria:

¿A alguien más le pasa como a mí, que no le gusta comer?


Como porque claro, una no puede morirse de inanición, pero como decía  mi madre:

— “Tú vives del aire, hija”.

Y empiezo a pensar que igual tenia razón.


Yo veo tanta comida, tantas horas comiendo, cinco comidas al día…

y a mí me da angustia.

No lo entiendo 🤷‍♀️

¿De verdad hay gente que piensa todo el día en qué va a comer después?


Así que nada, aquí sigo…

respirando fuerte, bebiendo agua

y preguntándome si soy un caso extraño en peligro de extinción.


¡Que vivan los raros, los que se la juegan sin miedo! Los que se pasean por la vida como si fuera un carnaval, desafiando a los que se creen "normales". Que se joda la rutina, que aquí estamos para romperla.

Los que se zambullen en el caos y se ríen de las reglas, los que se comen el mundo a mordiscos y escupen las convenciones. ¡A la mierda con los que no entienden! Que vivan los que se rebelan, los que no se adaptan, los que viven con un dedo en alto y una sonrisa pícara.....,🌻