2018/05/30

more than words

Nadie conoce el poder de las palabras hasta que se enamora leyendo. Sé que hay cosas que no se pueden decir con palabras, simplemente hay que gritarlas a través de los ojos, o de las manos, o de los fluidos corporales. Puede que para sentir amor por otra persona necesite entrar en juego el sentido del tacto. Para alguien que adora tocar y observar es difícil aceptar que se pueda llegar a sentir tanto a través de las palabras. A veces leídas, otras veces oídas, pero siempre palabras. Lo que las hace poderosas es que están llenas de significado, de belleza, de ideas bonitas, de sentido. Lo que las hace determinantes es que están llenas de Amor. La felicidad de leerte no es equiparable a nada en el mundo. Las ganas que tengo de tocarte, tampoco. 

Cuento los minutos...

2018/03/09

wet sunday

Ayer lloré. Ayer lloré mucho. Ayer lloré como hacía días, semanas, incluso meses que no lloraba. Y lo mejor (o lo peor) es que no sabía porqué lo hacía. Lloré después de desayunar. Lloré entre capítulo y capítulo de Mr. Robot. Lloré mucho después de ver una película de terror. Lloré por dependencia. Lloré desesperadamente, de rodillas, llenando de mocos el sofá. Caminé por la casa durante horas dándome golpecitos en el pecho, pellizcándome los brazos. Lloré tirada en la cama acariciándome los colmillos. Porque eso es lo que hago. Y te llamé. Y te escribí. Y me asomé a la ventana siete veces. Pero tú no estabas. Pensé en bajar a la calle pero llevaba demasiadas horas sin comer y no me sentía con fuerzas. Solo podía llorar y deambular. Intenté leer y no pude concentrarme. Volví a llamar pero seguías sin estar. Me tomé una pastilla para dormir. Volví a deambular. Al rato me tomé otra y apagué todas las luces de casa, cerré bien fuerte la ventana e intenté dormir. 

Vomitar la obsesión

De joven pensé que este rasgo iría desapareciendo a medida que fuera ocupando mi espacio mental en otras cosas inminentes. Empecé a coleccionar trabajos, mudanzas, relaciones, películas tristes y terapias. ¿Era esto hacerse mayor? No lo sé. Pero igual hacerse mayor significa aceptar la obsesión como parte de tu vida, como manera de relacionarte con el mundo y las cosas que te atraen de él. 

Aquellos a los que la obsesión no ha tocado con su (des)gracia os digo: el mundo está plagado de mentes insaciables capaces de crear películas a toda prisa, irrealidades en las que podría perfectamente vivirse, universos enteros en los que vosotros habitáis sin saberlo. Dejadnos ser amables y desequilibrados, entended el aburrimiento que supondría dejar de alimentar las ilusiones que a su vez nos alimentan a nosotros y aceptad, sin tanta sorpresa a todas horas, la diversidad de inteligencias emocionales que coexisten en el mundo, en el mío y en el vuestro, válidas todas ellas, unas justo al lado de las otras.

Y digo esto porque me siento, una vez más, incapaz de verbalizar las tramas que ocurren en mi mundo fantástico. Cuando llaman al timbre, una película. Cuando suena el teléfono, otra. Y cuando miro si llueve. Y cuando pienso en coger un autobús. Y cuando la distancia es mínima pero nadie lo sabe pero todos lo intuimos. Y cuando me pongo enferma. Y cuando me aprendo de memoria cada acontecimiento exacto gracias al Muro. Y cuando pronuncio tu nombre en mi cabeza y sigue sonando igual de impoluto que el primer día y, a la vez, del todo perverso. 

Vomitar la obsesión es vomitarte. Y estoy a una arcada de sacarte por completo.

2018/02/28

No soy la mejor en nada.

No sé cantar, no sé bailar, no sé dibujar.

No sé aguantar las lágrimas, no sé querer. No sé dejarme querer. No sé aceptar el amor que me dan y solo tomo el amor que no recibo. 

"Aceptamos el amor que creemos merecer"- The perks of being a wallflower.

NOS LO CONTARON MAL. ✨ ⭐

Nos lo contaron mal. 
Nos hicieron creer que la vida es de color de rosa.
Que los príncipes azules existen.
Que las princesas no pueden dormir si no es entre algodones.

Y descubrimos que la vida una la pinta como se le antoja.
Que los príncipes se convierten en ranas o en seres dignos de ocupar parte de tu vida.
Sin tantos volantes en sus ropas y con más pasión por complacer que por ser complacidos. 
Más pasión en el silencio de observar(te).

Que no hacen falta los algodones para ser princesa, ni princesa para desvestir y deshacer los algodones.
Que hay sábanas que también son hogar.
Y que deshacer no siempre es para (no) dormir, claro.

Nos lo contaron mal. 
Nos hicieron creer que el ser humano no es mundano.
Que las guerras siempre son causa de y para una buena causa.
Que pelearse es de cobardes.

Y descubrimos que el ser humano es trivial y profano cuando pierde los valores. 
Cuando deja en el letargo los principios de su piel, y de su alma.
Que las guerras siempre son fruto de la sinrazón del egoísmo. 
Del egoísmo de ese ser humano mundano. Sí, ese.

Que pelearse no es más que la degeneración inconmensurable de la cobardía más absoluta. 
Esa perdición entre lo banal y la pérdida del carisma adormecido.

Me lo contaron mal, sí. 
Me hicieron creer que mi mundo es suyo. 
Que mi vida es suya.
Que mi piel, también.

Hasta que grité que mi mundo es mío, y de quien yo decida que sea de más... o de menos.
Que mi vida es total y absolutamente mía. 
Que la comparto con quien me (com)place, con quien me aporta, con quien me reposa... 
Ese sosiego perenne.

Que mi piel está llena de infinitos Universos que dibujan lo que soy... y lo que fui. 
La piel en la que sigo escribiendo la coexistencia de mi naturaleza.
Y que no. Que no la toca cualquiera. Y punto.

No lo olvides. Mientras inviertes tiempo en quien no te aporta, dejas de hacerlo en quien sí. 
Empezando por ti, por ejemplo. 

Recuerda. 
Los demás van a respetarte cuando comprendas que el primer respeto es el que te debes a ti misma. 
Porque si de alguien vas a ser siempre, pase lo que pase, es de ti. 

Y punto. 




Yo tuve un príncipe azul
que desteñía en la cama,
un Don Juan que me olvidaba
siete veces por semana.

Una cita que me dio
en el bar de los olvidos,
a la que nunca llegué,
a la que él no habrá ido.

Un ladrón que me robaba
el aliento y la razón,
margaritas que fallaban
y un trébol de cotillón.

Un zapato de cristal,
un ratón y calabazas,
un cuento que andaba mal
(Cenicienta no se casa).

Un infierno con tormentas,
un fuego que se apagaba,
entre el hueco de sus piernas
cuando él lo deseaba.

Un corazón resistente
que se rompió en mil pedazos,
el afán de un improbable,
el más hermoso fracaso.

Una ilusión de los martes
que hasta el miércoles duró,
un noviazgo que empezaba
pero antes se terminó.

Tuve un amante de a ratos
(uno que no sabe amar),
fabricante de mentiras
y excusas para guardar.

Tuve un dios algunas noches
que un día no encontré más,
tuve un deseo hecho hombre
y tuve "nunca" y "jamás".

Tuve todo que perder,
tuve un "tú", un "yo, "los otros",
tuve nada por ganar,
pero me faltó un "nosotros".

Una moneda estropeada,
con la cruz a cada lado,
una suerte mala suerte,
un mañana malogrado.

Un flechazo de ficción
que sólo duró segundos,
un galán de folletín
que pulverizó mi mundo.

Tuve un amor imposible,
un sueño que se frustró.
hijos que nunca vinieron
y un Romeo de cartón.

2018/02/14

Donaré mi Ex a las Más Necesitadas..

No me desgarraré si no me llama y menos me moriré si no me ama. Y es que yo nací para amar no para rogar!!! Ni cagando mendigaré lo que otro de buen gusto me puede dar!!! Porque yo no aguanto huevones, ni que me hagan daño por montones!!! Si me quieres, quiéreme bien, no a medias. Porque yo no soy una mujer a medias… yo soy una mujer completa!!! Yo soy una mujer de verdad, soy la que no se aferra, la que no fuerza, la bien puesta!!! Esa soy yo, la que admite que lloró un mar porque le dolió, pero también soy la que hace rato se levantó, se limpió el rímel y siguió adelante porque esta relación ya pasó. Porque a mí la vida no me quita gente… me libera!!! Y para qué repetir los mismo errores habiendo taaaantos nuevos por cometer? Jamás regresaré con el ex, porque el problema no es la piedra si no hacerse hincha de ella. Porque yo no reciclo, yo sigo abriendo camino. Qué ex ni qué ex!!! El que sigue señores… el que sigue!!! Porque ya fue el ex… aquí estamos pa´ hablar del next!!! Y colorín colorado, el ex me perdió por tarado.