Imagina que dentro de diez años lo darías todo por regresar a este instante y volver a sentir exactamente lo que hoy estás viviendo.
Un día cualquiera, no uno perfecto, no uno especial... Este, con tus prisas, con tus preocupaciones, con tus mensajes sin responder, con esa rutina de la que a veces te quejas.
Porque lo curioso de la vida es que nunca echamos de menos los grandes momentos cuando los estamos viviendo, echamos de menos los pequeños: Las llamadas que creíamos que siempre estarían ahí, las risas que parecían normales, las personas que pensábamos que tendríamos para siempre, la voz de alguien, un abrazo, una conversación cualquiera en una tarde cualquiera...
Y un día descubres que aquello que parecía cotidiano era, en realidad, extraordinario, solo que no lo sabías...
Quizá por eso la vida corre tan deprisa.
Para obligarnos a entender, aunque sea tarde, que nada está garantizado, que este día no volverá, que esta versión de ti tampoco... que las personas que amas están envejeciendo al mismo ritmo que tú.
Y que mientras lees estas palabras, algo que hoy das por hecho se está convirtiendo silenciosamente en un recuerdo... Por eso no esperes a que algo termine para comprender su valor, no esperes a que alguien falte para decirle que lo quieres, no esperes a mañana para vivir un poco más despierta.
Porque algún día mirarás atrás y entenderás que estos eran los buenos tiempos, incluso cuando no lo parecían...
... Imagínate que hoy es uno de los días que un día echarás de menos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario