2017/09/14

•●HOTEL CECIL●•

Esto dijo al teléfono un huésped del Hotel Cecil a recepción en febrero de 2013. El personal de mantenimiento fue a revisar a qué se debía la, además, baja presión en el agua y el sabor que fueron reportados. El siniestro descubrimiento que realizaron en un tinaco en la azotea del hotel impactó a todos; el cadáver de una chica de nombre Elisa Lam fue encontrado en el interior de uno de los depósitos de agua. Elisa, una turista y estudiante canadiense había desaparecido a finales de enero de ese año, es decir dos semanas antes de ser descubierta. Ella era huésped del hotel y lo sucedido es hasta ahora misterioso y lleno de especulaciones.
En la autopsia que se le realizó no se encontraron rastros de violencia o drogas, tampoco se encontró en su historial problemas de salud mental, como se argumentó al principio. Y es que el vídeo donde se muestran sus últimos momentos en los que fue vista con vida, su comportamiento es anormal. Luego de estas tomas ya no se supo de ella y los demás huéspedes declararon escuchar ruidos extraños e inundaciones en sus habitaciones.
El cadáver de Elisa Lam fue encontrado en un tinaco del hotel.

MI ISLA INTERIOR.

Mi isla interior
Hoy me sentí en el naufragio de un momento, la contundencia de la responsabilidad que implica "Ser trasparente" romper límites. Me había preparado para el examen, pero equivoqué el temario y cundió el pánico en mi interior, hasta que logré serenarme.
Alguien vino en mi ayuda, luego todo fluyó, desde la inteligencia de mi conciencia más pura, hoy sigo con la resaca que supone integrar una lección de vida, de superar el miedo.
El fin es sólo un nuevo principio.
Preparo mi equipaje para que no se me olvide nada. Labios para besar, un corazón para amar y una flor, para que me muestre el camino hacia la belleza.
Invisible, hoy se abre ante mí un nuevo horizonte que atravesar, quedan un montón de cosas en el camino que no puedo cargar, unas cuantas personas que no quiero olvidar, espero la siguiente palabra. Silencio

ME RIO, POR NO LLORAR..

Me rió, sí, pero por no llorar. Aún sigo actuando por impulso, me dejo llevar e intento no pensar en cuales podrían ser las consecuencias de todo esto. Siento que si razono, si recuerdo cómo me fueron las otras veces, si pienso antes de seguir, probablemente apriete el freno y me detenga aquí mismo. Es como una reacción involuntaria de autoprotección.
Queremos arriesgarlo todo y estamos dispuestos a volver a intentarlo. Diríamos con rotunda seguridad que todo, a priori, está siendo diferente, y que la vida nos está recompensando por todo lo bueno que hemos hecho. Es casi imposible que salga mal, y parece que hasta tratamos de convencernos a nosotros mismos. Pero sin querer, y sin poder evitarlo, aparece muchas veces esa voz interior que nos hace tambalear, que nos recuerda cómo lo pasamos las otras veces y, aunque queramos ignorarla y pasar de ella, es imposible dejar de escucharla. Es como si todos los momentos malos se agolpasen en nuestra mente y no hubiese forma humana de borrarlos. Diría que están aburridos y no tienen otra cosa mejor que hacer que llenarnos de mil dudas y fastidiarnos lo que está siendo un día normal y corriente.
Sé lo que valgo y hasta dónde puedo llegar, sé lo que quiero y se lo que puedo conseguir, pero cuando no depende únicamente de mi, ahí es cuando nace el problema. Si fuese una cosa que estuviese sólo en mis manos te diría a ciencia cierta que esto irá siempre sobre ruedas, pero no, siempre será cosa de dos. De mí depende sólo un cincuenta por ciento, pero aun así arriesgaré siempre, dejaré todo en manos de la suerte aún cuando los miedos y las dudas afloren. Si tanto tortazo no me ha matado ya, dudo que hoy o mañana lo hagan. Es verdad que ayer hice cosas que no estuvieron bien, que la he cagado mil veces, que me he equivocado otras tres mil, pero como todos, somos personas y así es como aprendemos. Y... creo que no está de más recordarle a mi karma que también hice otras muchas que podrían coronarme como Santa, y ya es hora de que las cosas salgan bien.

SERE COMPLICADA''?

Creo que no es malo luchar por lo que realmente quiero o por lo que creo que merezco. Porque a veces me siento que hablando de esto parece que es ir por el mundo de sobrada. Pero es que de verdad me niego a quedarme con "cualquiera" por el simple hecho de alimentar mis necesidades, o por llenar una falta de cariño. Como si estar sola fuese pecado. No!.
Esto es muy fácil, o eres lo que quiero y busco o prefiero quedarme sola. Sabré esperar, de verdad que no tengo ningún problema. Pero compartir mi vida por compartir significará a la larga haber tirado unos cuantos años de mi verdadera existencia por la borda.
Cuando digo que no te merezco me refiero a que no basta sólo con que me trates bien, que por supuesto lo haces, sino que no tienes la capacidad de arañar todos mis sentidos.
Verás, necesito alguien a mi lado con quien poder hablar de todo. Quiero que ese alguien no sólo sea capaz de llamar mi atención por su aspecto físico, sino que también me mire a los ojos y me haga cosquillas, que cualquier tema de conversación pueda convertirnos en cómplices durante horas.
Sabré que eres tú a quien quiero a mi lado cuando además de quererte pueda admirarte. Cuando te observe orgullosa y pueda presumir de ti. Cuando me vea capaz de gritar a los cuatro vientos que es contigo con quien quiero formar mi familia. Cuando no existan dudas, cuando sólo haya ganas de sumar momentos juntos, de emprender un camino y comprobar con los días que no tiene fin.
Sabré que eres tú cuando tu ingenio deje mi boca entreabierta durante horas, cuando bailes un compás diferente al resto, cuando defiendas tus ideas sin miedo y con perseverancia, cuando nadie te haga callar, y mucho menos, cuando el más "listo" compruebe que es imposible hacerte cambiar de opinión. Cuando seas siempre tú, sin modas ni tendencias. Cuando ese tú sea el que yo quiero...

2017/08/27


A lo largo de mi vida soporté actitudes que me lastimaban, que atentaban contra mi autoestima; sólo por el hecho de sentirme acompañada, de sentirme “alguien” al lado de otra persona, o quizás de recibir algo de amor.
Hoy, después de haber pasado por varias relaciones (amores, amistades) que no cuidaban de mi de igual forma que lo hacía yo por ellas, y no reparaban en el daño que me hacían con algunas actitudes, descubrí que el amor más grande que puedo recibir en la vida está dentro de mí. Que YO SOY LA PERSONA QUE MÁS PUEDE AMARME, y que debo cuidarme, y defenderme porque valgo mucho más de lo que algunos piensan.
En este momento, avanzo con paso firme y convencida que, si yo me quiero y me hago respetar, llegarán las personas correctas a mi vida. Respiro paz, tranquilidad… de saber que no trato con nadie por compromiso o por el miedo de estar sola. Porque hoy encuentro en mí, una hermosa compañía. Aprendí a descubrirme, a conocerme y a consentirme.
No tengas miedo de decir “no”, “esto no me gusta”, “no me trates así”, “no te lo permito”. Las demás personas te tratarán y te respetarán en la medida en qué tú lo hagas, y si estás llena de amor en tu interior, el amor también desbordará hacia ti en tu entorno. Porque las personas felices atraen y quien no pueda disfrutar contigo de tus logros, simplemente se alejará (por inercia).
Permite que las personas adecuadas lleguen a tu vida, y despide con amor a quienes hoy ya no suman. Recuerda que la única constante en el mundo, es el cambio.
Pero lo que no cambiará nunca es tu propia capacidad de amarte y hacerte feliz.

Tenemos más vida pública que privada ya que todo lo compartimos en las redes y lo que es privado, lo es por poco tiempo. El morbo mueve la sociedad, la necesidad de saber hace o deja de hacer alguien, la necesidad de saber quién le da un “me gusta” a las fotos del chico o chica que te gusta, la necesidad de saber quién habla con quién, o la necesidad de saber con quién se puede estar liando tu amiga si ella no te lo ha dicho.
¿Qué necesidad tenemos de entrometernos a la vida de los demás? En el momento que lo hacemos, estamos demostrando que nuestra vida está vacía y tenemos la necesidad de saber los secretos de quienes nos rodean, a veces sin pensar que, si son secretos, es por algo. Necesitamos sentirnos llenos, así que, para llenar nuestra vida entre otras cosas, colgamos fotos en Instagram esperando recibir muchos likes, y seguimos la moda aun que no nos guste.
Vivimos en una sociedad materialista que está vacía. Una sociedad que tiene la necesidad de entrometerse en la vida de la gente, para llenar la suya. Nos entrometemos hasta en la vida de quienes nos importan, sin importarnos el daño que les podemos causar. Si no quieres que la sociedad se enteré de algo dos opciones: no lo hagas, y si lo haces no lo confieses a nadie, no des el poder de que tu vida llena, se vacíe.
Vive tu vida, no te oprimas, te van a criticar igual. Si se interesan por lo que haces, es porque eres superior a ellos y tu estas llen@ de experiencias y tienen la necesidad de saberlo, para así criticar hasta el más mínimo detalle, mientras se meten en tu vida, pierden la suya y te dan más importancia. Vive, porque cuando llegue tu hora morirás lleno de recuerdos, de experiencias, ellos morirán llenos de un morbo que no les ha aportado nada real, porque por mucho que sepan o hayan intentado joderte, tú habrás vivido.
Así que, a los que os interesáis por mi vida, muchas gracias en serio, mostráis un gran interés por saber que es de mí, pero el empeño que metéis en eso, dedicadlo a llenar vuestra vida, porque cuando seáis mayores i os pregunten “¿Abuel@ tú de joven que hacías?” yo voy a poder responder muchos viajes, les podré hablar de muchos romances, de que viví y me llené con mi vida. Vosotros posiblemente les tengáis que explicar que os pasabais el día en Facebook o Instagram interesándoos por la vida de quienes conocéis.

2017/08/14

Hecha de pedacitos de mí

Estoy hecha de pedacitos de mí. Para recorrerlos no es necesario pasaporte ni certificado de residencia, solo un permiso especial que se consigue cuando me cantan al oído o me hacen reír tanto que me da un ataque de asma. 
En los pies no me detendría mucho tiempo, por mí ahí no tendría nada, no me gustan, son feos y están fríos. Si les pusiera un nombre los llamaría Raynaud igual que el síndrome ese de tener siempre las manos y los pies fríos y que hace poco descubrí. De todas las causas posibles, la única que cumplo es la de beber cafeína, así que me parece que Raynaud y yo seguiremos siendo amigos. Sin embargo encontrarás cosas, la marca de mis primeros tacones, el esguince que me hice en Granada al subir al Albaicín, las mordidas de la gata de mi vecino, y la cicatriz de un clavo que por lo visto quería convertirme en Cenicienta. Que no tonto que soy rebeca, y me arrancó el zapato, atravesó la suela y no, de eso nada.Cenicienta yo ja ja.

En las piernas hay como mil morados, los que ya no están y los que me hago cada dos por tres, los que salen solos, los que salen por algo, pero ese no sé qué síndrome es. De todos tengo mi favorito y por más absorbido que esté en mi piel lo veo, lo noto y a veces lo duelo como un botón para recordar el día en que huyendo de la zapatilla de mi abuelo me di contra una maceta, y él para curarme me dio, probablemente, el primer beso de su vida.

Mi kit con el que jugaba de pequeña lo escondo detrás de las orejas, la varita de hada, la Barbie Vaquera, el Nenuco que me ponía en la barriga para simular un parto todos los días. Sin puntos ni dolor. 
Mis oídos son como las caracolas, se oye el mar donde me crie, también copla, baladas, una gata bajo la lluvia maullando por ti y hasta rock del duro.
Lo mejor, creo, está en el corazón. Ahí hay de todo y se tardaría mucho en conocerlo. A la derecha una zona vip, a la izquierda la entrada a Neverland y en el centro un todo incluido. Pero para el que consiga llegar que no se le ocurra presentarme ni susurros de abril ni qué sé yo, tranquilidad, que solo le bastará con traerme todos los permisos y certificados del mundo.