2026/07/28

Amor sano..

 Hay un momento en el que dejas de buscar mariposas en el estómago...Y empiezas a buscar paz.


De pequeños nos enseñan que el amor tiene que acelerarte el corazón, hacerte perder el sueño, ponerte nervioso cuando suena el teléfono o conseguir que no puedas dejar de pensar en alguien.


Y durante mucho tiempo lo creemos...


Hasta que la vida nos rompe unas cuantas veces...Entonces descubres algo que nadie te había explicado.


Que quizá el amor de verdad no es el que te acelera... Es el que te calma... El que no te hace preguntarte cada noche si sigues siendo suficiente... El que no te obliga a interpretar silencios, ni a adivinar intenciones, ni a vivir pendiente de cuándo volverá a escribirte.


Porque cuando alguien te quiere de verdad, no te deja viviendo en la incertidumbre, te deja viviendo en la tranquilidad.


Y qué poco hablamos de eso.


Hablamos de química... De pasión... De destino... 


Pero casi nadie habla de lo bonito que es dejar el teléfono sobre la mesa sin sentir la necesidad de mirar cada cinco minutos si esa persona se ha acordado de ti.


De lo bonito que es no tener que pedir atención... No tener que mendigar tiempo... No tener que imaginar lo que siente porque sus actos ya te lo cuentan.


Hay personas que llegan a tu vida haciendo mucho ruido... Y otras que llegan haciendo algo mucho más difícil, silenciar todos los miedos que dejaron los demás.


Creo que eso también es amar... Conseguir que alguien vuelva a sentirse tranquilo después de haber vivido demasiado tiempo en guerra consigo mismo.


Porque, al final...


No sé si el amor de verdad es quien te hace tocar el cielo, pero estoy casi segura de que es quien consigue que dejes de vivir con miedo a perderlo.


Y cuando eso ocurre... Entiendes que la tranquilidad nunca fue aburrida, solo tenía otro nombre... Se llamaba hogar.

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