Hoy no solo quiero desearte un día bonito, quiero desearte un día un poco más consciente, de esos en los que sales de casa con una sonrisa aunque no tengas demasiadas ganas, aunque al principio cueste, porque a veces no es el día el que tiene que cambiar, somos nosotros cuando decidimos vivirlo distinto.
Si te cruzas con alguien que necesita una mano, ayúdalo si puedes, a veces un gesto pequeño cambia más de lo que imaginamos, y si algo te molesta o te enfada, respira, en serio, respira dos veces antes de saltar, que no todo merece nuestra reacción inmediata ni nuestro desgaste.
Sonríe, saluda aunque no conozcas, cambia algo de tu rutina, toma otro camino, escucha otra canción, haz algo diferente aunque sea una tontería, sal del piloto automático un rato, que la vida no puede ser siempre lo mismo.
No hace falta hacer nada extraordinario, solo estar un poco más presentes, un poco más humanos, un poco menos en guerra con el mundo... Yo prometo hacer lo mismo, poner un poco más de intención y paciencia y un poco menos de prisa.
A ti que me lees, te mando un abrazo de los de verdad, de esos que no se ven pero se notan... Mil gracias por estar ahí, leyendo y compartiendo mis locas reflexiones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario