BLA. BLA. BLA.
Lo tengo comprobado. Lo veo en la tele, en reuniones, comidas y cenas. En conversaciones ajenas y de ascensor: Siempre habla quien más tiene que callar. Así que…
A los hipócritas disfrazados de maestros de nada.
A los piratas sin barco, a los payasos sin gracia, a los que predican y no saben ni hablar.
A los sinceros de saldo que tienen la mentira pegada a la piel veinticuatro horas al día.
A los que señalan avenidas cuando en realidad viven en callejones sin salida.
A los que van de buenos y son más malos que el veneno.
A los corruptos con traje de chaqueta que exigen legalidad desde un pedestal comprado con dinero robado al personal.
A los que tiran la casa por la ventana cuando no tienen ni casa ni ventana. Sí, a los que presumen sin asumir la realidad. A los que menos tienen y más aparentan. A es@s: Que os vayan dando.
A los que critican y condenan a la hoguera algunas relaciones sentimentales y separaciones de pareja: Estáis más quemados que cualquiera.
A los que se vanaglorian de su educación cuando son los primeros que la han perdido por el camino.
A los que alardean de su cultura de pacotilla cuando ni siquiera han abierto un libro.
A los que ríen mostrando los dientes pero no tienen ni put* idea de sonrisas.
A los que se revuelven en la propia mierd* que disparan por su boca. No, no estoy dispuesta a escuchar a los que se creen Dios y no saben rezar ni un Padre Nuestro. Ni a los que dan lecciones sin haber aprobado, para más tarde aprobar copiando.
A es@s: Callaos un poquito, que me duele la cabeza.
……………………………………………
PD.1. Entiéndase ‹‹los›› como ‹‹las››. Que esto de hablar, mentir y aparentar, no es cuestión de género sino de dignidad.
PD.2. Comprobadísimo.
PD.3. Con lo maravilloso que es el silencio. (Excepto cuando aquel chico jamás me contestó, ahí el silencio me dolió).
En fin. Besazos
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